Ciencia
Ártico

Noruega desafía las leyes marítimas y envía un dron a casi 6 kilómetros de profundidad para descubrir qué ha estado oculto en el fondo del océano Ártico

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Noruega ha desplegado un dron submarino autónomo a una profundidad cercana a los 6.000 metros para cartografiar el lecho marino en el norte del Mar de Noruega, una región situada en el límite del Ártico. El vehículo HUGIN Superior, desarrollado por Kongsberg, está diseñado para obtener imágenes de alta resolución que permitan identificar relieves, estructuras y posibles vestigios que han permanecido ocultos en el fondo oceánico durante miles de años.

Teniendo en cuenta que la luz solar no alcanza tal profundidad, el vehículo depende en gran medida de sistemas acústicos. Estos emiten ondas sonoras y analizan el eco que rebota en el entorno, de forma similar a la ecolocalización que utilizan los murciélagos. Gracias a esta tecnología, el dron puede elaborar mapas muy detallados del lecho marino e identificar pendientes, fisuras, relieves, objetos y otras estructuras que resultarían difíciles de detectar desde la superficie.

Noruega estudia el fondo oceánico

Para Noruega, la información obtenida tiene un valor que va más allá de la investigación científica. El lecho marino es un espacio estratégico donde se encuentran oleoductos, cables submarinos e infraestructuras clave para la energía, el medio ambiente y la seguridad. En este contexto, el HUGIN Superior dispone de sonar de apertura sintética, sonar multihaz, cámaras, un perfilómetro láser, un sistema para analizar las capas del subsuelo marino, magnetómetro y sensores ambientales capaces de medir metano, dióxido de carbono, oxígeno y la turbidez del agua. Gracias a este equipamiento, el dron no sólo cartografía el fondo oceánico, sino que también detecta cambios e indicadores químicos presentes en el agua.

Esta tecnología también permite localizar posibles fugas, emisiones de gas natural, estructuras enterradas y zonas que requieren un seguimiento más detallado. El HUGIN Superior mide alrededor de 6,6 metros de longitud y tiene un peso aproximado de 2.200 kilogramos. En determinadas misiones puede permanecer operativo durante más de 72 horas, mientras que su sonar es capaz de cartografiar cerca de 4,5 kilómetros cuadrados del lecho marino cada hora

La exploración de estas zonas se remonta al siglo XIX, cuando las tripulaciones utilizaban pesas sujetas con cuerdas para calcular la profundidad y obtener las primeras referencias del relieve submarino. En la actualidad, esa labor se lleva a cabo mediante sonares, robots autónomos y grandes volúmenes de datos. El objetivo es elaborar un mapa preciso y detallado del lecho marino, capa por capa, que permita identificar la ubicación de estructuras submarinas, analizar las características del terreno y evaluar posibles riesgos para las infraestructuras instaladas en el fondo oceánico.