Un misil de 2 millones de dólares para derribar un dron Shahed: así rompió Ucrania esta ecuación económica creando sus propios drones interceptores

Publicado el: 31 de julio de 2026 a las 09:43
Síguenos
Dron interceptor ucraniano persigue un dron Shahed durante una operación de defensa aérea en plena noche.

¿Puede una unidad conquistar una posición sin mandar a un solo infante al ataque? Ucrania sostiene que sí. El 14 de abril de 2026, Volodímir Zelenski presentó como un hito una operación en la que sus fuerzas «capturaron una posición enemiga usando exclusivamente plataformas no tripuladas».

El episodio, sin embargo, no ocurrió esa primavera. La Tercera Brigada de Asalto lo situó en el verano de 2025 y explicó que operadores humanos dirigieron drones aéreos y vehículos terrestres desde la distancia. La infantería llegó después para asegurar el terreno, una diferencia importante frente a la idea de una batalla completamente autónoma.

El asalto robotizado

Según el relato del Tercer Cuerpo de Ejército, la unidad NC13 empleó cuatro robots terrestres Tarhan cargados con explosivos junto a drones FPV, aparatos que envían al piloto una imagen en primera persona. Dos intentos anteriores de infantería contra esa posición habían fracasado.

Uno de los Tarhan abrió el acceso a un refugio y otro se colocó delante. Los supervivientes rusos mostraron su rendición en un trozo de cartón y fueron guiados por drones hasta las líneas ucranianas. Veinte minutos después, soldados ucranianos entraron y ocuparon la posición sin disparar, siempre según la versión de la unidad.

El precedente de Khartiia

La idea no nació de un día para otro. En diciembre de 2024, la Brigada Khartiia combinó robots con ametralladoras, vehículos para colocar y retirar minas y drones de observación en la región de Járkov. La maniobra abrió el camino a un avance posterior de infantería y fue descrita como el primer asalto terrestre documentado solo con máquinas, aunque la afirmación no pudo verificarse de forma independiente.

Los robots también empezaron a asumir tareas menos llamativas y mucho más frecuentes. En mayo de 2025, un Tarhan adaptado alcanzó a un herido situado a unos doce kilómetros y completó un recorrido de ida y vuelta de hasta 24 kilómetros, según el balance difundido posteriormente por la brigada. Aquí está buena parte de la revolución real.

Una flota terrestre

Un vehículo terrestre no tripulado es, en esencia, una plataforma con ruedas u orugas que trabaja sin conductor a bordo. Puede llevar comida y munición, retirar minas, vigilar una ruta, evacuar heridos o acercar un arma a una zona demasiado peligrosa. Muchos se manejan a distancia y no deciden por sí solos.

El salto de escala ya es visible. El Ministerio de Defensa de Ucrania informó el 20 de julio de 2026 de más de 22.000 robots terrestres contratados ese año, 67 modelos nuevos autorizados y más de 16.600 misiones logísticas o de evacuación solo en junio. La mayoría de las compras son para transporte e ingeniería, no para atacar.

Autónomos, solo en parte

La palabra «robot» puede engañar. La mayor parte de estos vehículos sigue dependiendo de una conexión de radio, cable o repetidores, y esa señal puede perderse por interferencias, terreno o daños. El Comité Internacional de la Cruz Roja señala que muchos sistemas usados hoy en combate continúan pilotados o guiados de forma remota.

La autonomía crece en tareas concretas. En junio de 2026, el Ministerio de Defensa ucraniano anunció un interceptor capaz de automatizar el 95 por ciento del ciclo de interceptación contra drones Shahed, pero un operador todavía elige el objetivo y ordena el ataque. No es una máquina decidiendo sola a quién matar.

También en el mar

La misma lógica ha pasado a las aguas del Mar Negro. La Presidencia ucraniana presenta al Sea Baby como un dron de superficie para atacar buques y objetivos costeros, mientras la Dirección de Inteligencia de Defensa define el Magura V5 como una plataforma naval de ataque capaz de operar en grupo. Son lanchas sin tripulación que buscan imponer riesgo a barcos mucho más grandes.

Eso no significa que Ucrania haya expulsado por completo a la marina rusa. El jefe de la Marina Real británica afirmó en abril de 2026 que Ucrania había destruido o inutilizado alrededor de un tercio de la Flota del Mar Negro, principalmente con drones navales, embarcaciones no tripuladas y ataques de largo alcance. En la práctica, eso significa menos libertad de acción rusa en el oeste del mar, no una expulsión total.

El límite humano

El debate empieza donde una máquina puede seleccionar y atacar un objetivo sin intervención humana. El Comité Internacional de la Cruz Roja pide prohibiciones y restricciones vinculantes para preservar el control humano, porque una autonomía creciente puede reducir la capacidad de prever quién será alcanzado y cuándo. También complica la responsabilidad cuando algo sale mal.

Por ahora, el ejército de robots ucraniano es menos parecido a Terminator y más a una mezcla de carretillas, ambulancias, zapadores y armas controladas a distancia. El analista Jacob Parakilas, de RAND, considera que su impacto inmediato estará sobre todo en tareas de apoyo, no en reemplazar por completo a la infantería. El cambio es profundo, pero no elimina al soldado.

La información principal se ha publicado en los sitios oficiales de la Presidencia de Ucrania.


Techy44

Redacción Techy44 by Okdiario. Grupo de periodistas dedicados a divulgar noticias sobre tecnología, ciberseguridad, informatica, inteligencia artificial y juegos.

Deja un comentario