En el móvil, perder el GPS suele ser una molestia. En un edificio en llamas o en una zona de combate, puede ser mucho más serio. Sysnav, una empresa francesa con sede en Vernon, en Normandía, ha desarrollado LocIndoor, un sistema pensado para localizar a una persona en tres dimensiones y en tiempo real sin depender de satélites.
El dispositivo tiene el tamaño aproximado de una caja de cerillas y se sujeta al tobillo con velcro. Su punto fuerte es que no espera a que llegue una señal desde el cielo. Lee el movimiento del cuerpo y pequeñas pistas del entorno magnético para reconstruir el recorrido, incluso cuando el GPS se apaga o queda bloqueado.
Cuando el GPS no entra
El GPS forma parte de una familia de sistemas de navegación por satélite que permiten saber dónde está un objeto o una persona. Funcionan muy bien al aire libre, pero tienen un problema conocido. En sótanos, túneles, grandes edificios o zonas con interferencias, la señal puede debilitarse o desaparecer.
David Vissière, presidente y cofundador de Sysnav, lo resume de forma directa. «Los problemas de navegación sin GPS son conocidos, pero con la guerra en Ucrania, hemos pasado de un riesgo a una amenaza comprobada. La señal GPS es muy fácil de interrumpir», explica el empresario.
La Agencia Europea de Seguridad Aérea y Eurocontrol también han alertado de que las interferencias sobre señales satelitales se han vuelto habituales cerca de zonas de conflicto. Para un avión, un dron o un soldado, no es un detalle menor. Al final del día, saber dónde estás sigue siendo la primera condición para moverte con seguridad.
Un sensor en el tobillo
LocIndoor se basa en navegación magnetoinercial. Dicho fácil, combina sensores de movimiento con datos del campo magnético terrestre para estimar cómo avanza una persona. No necesita balizas instaladas en el edificio ni una red de antenas esperando en la pared.
Sysnav habla de un tacómetro magnetoinercial, un nombre técnico para un sensor portátil que calcula el desplazamiento. Según la compañía, el sistema puede mantener una precisión inferior a un metro por cada cien metros recorridos sin tener que corregirse desde fuera. Es como dejar migas digitales en el camino, pero sin depender de internet ni de satélites.
La miniaturización ha sido una parte clave del proyecto. La tecnología original ocupaba una mochila, algo poco práctico para un soldado, un bombero o un trabajador que ya lleva equipo encima. «La miniaturización es crucial para un dispositivo que debe contener al menos cinco sensores espaciados», señala Vissière.
Defensa y rescate
El interés militar es evidente. LocIndoor forma parte de los trabajos vinculados a Centurion, un ecosistema impulsado en torno a la Dirección General de Armamento, la Agencia de Innovación de Defensa y el Ejército de Tierra francés para preparar el equipo del combatiente del futuro.
En una operación urbana, un mando necesita saber dónde están sus equipos dentro de un edificio. En una fábrica sensible o en un incendio, el mismo principio sirve para seguir a trabajadores aislados o guiar a los equipos de rescate. ¿Quién está dentro, en qué planta y hacia dónde se mueve? Esa información puede ahorrar minutos. Y a veces los minutos pesan mucho.
Sysnav ya enumera usos para trabajadores solitarios, primeros intervinientes y soldados que operan en zonas donde el GPS no está disponible. La empresa también plantea el uso de alertas de «hombre caído», una señal automática que avisa si una persona queda inmóvil o sufre un incidente.
Una tecnología ya usada
El proyecto no parte de cero. Sysnav fue fundada en 2008 y se ha especializado en geolocalización y captura del movimiento. Su tecnología se aplica en sectores como salud, industria, defensa, seguridad vial, aeropuertos y vehículos autónomos.
La propia empresa afirma que ya equipa vehículos de los aeropuertos de París y coches radar del Ministerio del Interior francés. También destaca aplicaciones médicas, donde sus sensores permiten medir la marcha y el movimiento de pacientes en ensayos clínicos. En la práctica, eso significa que la misma base tecnológica puede servir tanto para un hospital como para un entorno de alto riesgo.
La compañía asegura que vende varios miles de unidades al año y que buena parte de su actividad procede del mercado civil y de la exportación. Esa mezcla le da margen mientras el sector militar avanza con más cautela. No es raro. Los programas de armamento suelen moverse despacio porque deben probar seguridad, resistencia y compatibilidad con otros sistemas.
El reto de crecer
Sysnav quiere pasar del prototipo a una producción más amplia para equipar a la infantería francesa. Vissière espera «avanzar hacia un programa de armamento» y desarrollar miles de sistemas antes de escalar la producción. La empresa, sin embargo, reclama ciclos más rápidos y un contacto más directo con los usuarios finales.
El crecimiento empresarial ya se nota. Según la comunicación difundida por NAE, Sysnav duplicó su facturación entre 2020 y 2025 y se marca como objetivo alcanzar los 50 millones de euros en torno a 2031. La misma fuente sitúa a la empresa en unos 120 trabajadores y prevé duplicar la plantilla si el plan sale adelante.
El reto ahora no es solo que el sensor funcione en una demostración. Tiene que aguantar golpes, agua, humo, interferencias y jornadas largas, justo donde nadie quiere quedarse sin mapa.
La nota de prensa oficial sobre LocIndoor se ha publicado en Sysnav.











