Recetas de cocina
Recetas fáciles

Es el fruto típico del otoño en España, pero poca gente les saca partido en la cocina: 5 recetas con castañas fáciles y aptas para principiantes

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Octubre y noviembre son los meses predilectos de la castaña. En Galicia se celebra el magosto, en Asturias se preparan con leche y en cualquier mercado se venden a granel. Aun así, las recetas con castañas siguen siendo una asignatura pendiente en muchas casas, donde el fruto se queda en el aperitivo de la tarde. Y si nos asinceramos, esto es una pena.

Seguramente parte del problema está en la mala fama que arrastra. Pelarlas lleva tiempo, la piel interior se resiste y no siempre queda claro si se deben cocer, asar o triturar. Pero hay preparaciones que requieren poco más que un horno, una olla y media hora libre.

Cinco recetas con castañas fáciles para aprovechar el fruto del otoño

Estas son cinco opciones pensadas para quien cocina con castañas por primera vez. Hay dos saladas, una de acompañamiento y dos dulces, y ninguna exige técnicas complicadas.

Desde luego, en todas se pueden usar castañas ya cocidas o envasadas al vacío, que se venden peladas en la mayoría de supermercados y ahorran el paso más pesado.

1. Castañas asadas al horno

Es la receta más básica y la mejor forma de empezar. Solo hace falta un corte en la cáscara para que el vapor salga y la castaña no reviente en el horno. El resultado es el mismo que el de los puestos callejeros, pero en casa y en unos 30 minutos.

Para esta receta basta con tener a mano lo siguiente:

El proceso para asarlas en el horno es muy sencillo y sigue estos pasos:

En freidora de aire, el proceso es el mismo: unos quince minutos a 180 °C.

2. Crema de calabaza y castañas

La calabaza también está en plena temporada, y juntas forman una crema suave con un punto dulce. Es un plato ligero para las cenas de otoño que se puede congelar en raciones.

Para preparar la crema para cuatro personas se necesitan estos ingredientes:

Una vez reunido todo, la elaboración se resuelve en poco más de media hora:

3. Patatas salteadas con setas y castañas

Una guarnición que funciona sola como plato principal o al lado de un filete o un pescado. Setas y castañas coinciden en el mercado en las mismas semanas, así que es una receta muy de temporada.

Para cuatro raciones, la lista de la compra es corta:

La preparación se hace en dos fases, primero en la olla y después en la sartén:

4. Castañas con leche

Es uno de los postres tradicionales del norte de España, sobre todo en Galicia y Asturias. Se toma caliente o frío y solo necesita cinco ingredientes que casi siempre hay en la despensa.

Estos son los ingredientes necesarios para cuatro personas:

La clave de este postre está en la cocción lenta, que se hace de la siguiente manera:

5. Bizcocho de castañas

Para quien quiera probar la castaña en repostería, este bizcocho es el paso más sencillo. La castaña triturada aporta humedad y un sabor que recuerda al de los frutos secos tostados.

Para un molde mediano hacen falta estos ingredientes:

La masa se prepara en un solo bol y después pasa directamente al horno:

Trucos para realizar estas recetas con castañas sin complicaciones

Pelar las castañas es el paso que más echa para atrás, pero hay formas de simplificarlo. La principal es pelarlas en caliente, justo después de asarlas o cocerlas, porque en frío la piel interior se pega a la carne.

Y si se van a cocer, conviene hacer antes un corte en la cáscara. Troceadas y hervidas, las cáscaras se abren en unos quince minutos.

Las castañas crudas, además, pierden parte de su sabor áspero si se dejan reposar alrededor de una semana antes de cocinarlas, ya que baja la concentración de taninos.

Beneficios de la castaña: ¿Qué aporta a nuestra salud este fruto otoñal?

Aunque se suele meter en el grupo de los frutos secos, su perfil nutricional es muy distinto. La Fundación Española de la Nutrición (FEN) señala que su composición se parece más a la de los cereales, por su alto contenido en almidón y en fibra.

Cada 100 gramos aportan menos de 200 kilocalorías, frente a las cerca de 570 de las almendras o las 550 de los anacardos. Alrededor de la mitad de su peso es agua, y el resto son sobre todo hidratos de carbono complejos, con muy poca grasa. Otros nutrientes que destacan son estos:

Por último y como dato curioso, la castaña también se muele para hacer harina. Como no contiene gluten de forma natural, esa harina se usa en panes y bizcochos para personas celíacas, siempre que el envase garantice que no hay contaminación cruzada.