Opinión

Con el precedente belga, es para echarse a temblar

La información que hoy publica OKDIARIO no es de las que generan tranquilidad, más bien todo lo contrario. Y es que si la empresa que en España instaló el ERTMS del AVE a Sevilla es la misma que Bélgica apartó por «riesgos importantes de seguridad», habrá que concluir que, lejos de provocar sosiego, el antecedente belga no invita precisamente al optimismo. Los hechos son como siguen: en septiembre de 2021, Adif adjudicó el contrato para instalar dicho sistema de seguridad a la empresa Thales España por un importe de 93,8 millones de euros y un plazo de finalización previsto de 52 meses, por lo que todo debería haber estado listo en enero de 2026.

Lo curioso es que Thales se llevó el contrato tras presentar una oferta con una rebaja de 28,45% que, en un principio, fue considerada sospechosa de «temeridad»; esto es, que estaba muy por debajo de cualquier criterio razonable. Y, sin embargo, pese a que el descuento invitaba a pensar que sería en detrimento de la seguridad, Adif terminó adjudicando la obra a esta compañía, casualmente a la vez que Thales cerraba un acuerdo con Hitachi para que se quedara el negocio con el contrato incluido.

En esas circunstancias, lo lógico habría sido tirar de antecedentes y ver cuál era el currículum de Hitachi Rail. Si lo hubieran hecho, se habrían dado cuenta de que esta empresa fue la encargada de hacer los trenes de alta velocidad para Bruselas, concretamente la línea que iba hasta Ámsterdam.

Pues bien, Bélgica canceló todos los contratos y retiró los trenes por el aluvión de fallos de seguridad, que afectaban a los sistemas de frenado, las baterías o la falta de protección de los cables eléctricos. En suma, un absoluto desastre, desde el desprendimiento de materiales a los bloqueos de los trenes. Esta es la compañía que ha instalado el ERTMS del AVE a Sevilla. Para echarse a temblar.