Opinión

Los Gómez, ‘buitres’ y proxenetas

Ya no es sólo que Begoña Gómez ingrese 2.200 euros al mes alquilando habitaciones en el piso que comparte con su hermano, una cantidad, por cierto, que cuadruplica lo que iba a obtener el mal llamado fondo buitre de la difunta Maricarmen, sino que su familia no se queda atrás a la hora de especular con la vivienda. Y es que OKDIARIO publica hoy que un tío de Begoña Gómez gana 6.000 € al mes por alquilar a inmigrantes antiguos pisos públicos sin salida de humos. Las viviendas están situadas en la antigua sede de Muface, en el número 38 de la calle de San Bernardo, en Madrid.

Según han relatado a OKDIARIO residentes de la finca, los pisos se encuentran en condiciones muy deficientes y no cumplen ni por asomo con las condiciones de habitabilidad exigidas. Por ejemplo, la campana extractora de las cocinas es, en la práctica, de pega: está instalada, pero no evacúa los humos al exterior, lo que aumenta de forma exponencial los riesgos de incendio. Cada inmigrante paga una cantidad en el entorno o superior, incluso, a los 1.000 euros, algo que, en función del estado de los pisos, es un precio desorbitado, porque los inquilinos describen techos y paredes ennegrecidos por la humedad, malos olores persistentes y una ausencia casi total de aislamiento térmico y acústico. Las ventanas carecen de persianas y describen la situación de forma explícita: «Es como dormir en la calle».

Las viviendas son una auténtica tortura y el ascensor lleva averiado cinco meses, mientras la basura y el polvo se acumulan en el portal y las escaleras. Muchos de los afectados son personas vulnerables que no tienen otra alternativa que malvivir en esas viviendas propiedad de Francisco Enrique Gómez Serrano, tío de la mujer del presidente. La vinculación de la familia de Begoña Gómez con el edificio se remonta a más de cuatro décadas. En 1980, su padre, Sabiniano Gómez, alquiló a Muface el local de la planta baja, inicialmente con destino comercial para convertirlo después en la sauna prostíbulo Adán. Todo muy social, muy progresista: buitres y proxenetas