Opinión

Este es el rostro de la izquierda en la educación pública madrileña

La marea verde de la Educación, esa amalgama de estudiantes y profesores que en Madrid le bailan el agua a la izquierda y han decidido elevar su presión contra el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso coincidiendo, qué casualidad, con la precampaña electoral, se han quitado —poniéndosela— la careta. Coincidiendo con la incitación a la violencia de Blocus el próximo sábado, han decidido cubrirse el rostro con caretas de la presidenta madrileña y la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo. Las caretas hablan por sí solas y revelan hasta qué punto esta gente está a lo que está: a servir a los intereses del sanchismo. Se les nota un montón, aunque se cubran el rostro, que destilan un odio visceral a Isabel Díaz Ayuso.

Estamos ante una huelga política revestida de reivindicaciones laborales, pero el contexto —el momento elegido, el tono de sus protestas y lo que sale por sus bocas— revela que lo que les mueve es salir en auxilio de las autodenominadas fuerzas progresistas. Y nada que objetar a que ideológicamente se abracen a los postulados de izquierda, pero que no finjan. No estamos a unas protestas que reivindiquen sólo aspectos laborales, porque si así fuera, su comportamiento habría sido otro.

Ahora se han echado a la calle y están en su perfecto derecho, siempre que no se excedan ni acosen a la presidenta madrileña. Están preparando unas terroríficas caretas con los rostros de la jefa del Gobierno de Madrid y su consejera de Educación, que es una forma de ocultarse tras una cartulina, al modo que los violentos de La Coruña, Avilés, Barcelona o Bilbao se cubren la cara con pasamontañas. Y el día elegido, coincidiendo con la convocatoria de Blocus, no invita a una jornada tranquila. Lo que faltaba. Alguien de Más Madrid dijo hace poco que no habría paz en las calles y algunos se lo han tomado al pie de la letra.