El Seprona lidera el rescate de 20.000 ejemplares de fauna salvaje en una gran operación internacional
En España han sido detectadas 193 infracciones administrativas y 11 penales con la detención e investigación de 13 personas
En el operativo español han sido incautados 192 especímenes vivos y 50 piezas inertes como marfil, colmillos, patas o pieles
La colaboración público-privada con Universae ha sido fundamental para llevar a cabo la Operación Thunder


El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) ha presentado esta mañana los resultados de la macrooperación internacional denominada Thunder, también desarrollada en España, y coordinada por más de 135 países, en la que se han rescatado más de 20.000 ejemplares de fauna salvaje.
La operación, iniciada en el mes de noviembre de 2024 y con una duración de más de dos meses, se ha realizado con el objetivo de frenar el tráfico ilícito y la comercialización de especies protegidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
En el operativo, liderado por el Seprona en colaboración con la Organización Mundial de Aduanas, se han rescatado más de 20.000 ejemplares, en el que el seguimiento digital de ciberdelitos ha tenido un protagonismo especial gracias a la colaboración público-privada.
Ciberdelincuencia con especies protegidas
Un grupo operativo compuesto por unas cuarenta personas especializadas en delitos digitales y ambientales del Seprona, unidad perteneciente a la Guardia Civil, se han dedicado a combatir durante meses este tipo de crimen organizado, un tipo de delincuencia que se ha trasladado al ciberespacio.
Ramón González Gallego, comandante de la Guardia Civil, presentó los principales resultados de las investigaciones, así como imágenes inéditas de las inspecciones y controles realizados en el último año en el marco de la operación, informando que en ella se han detenido 365 personas en 138 países.
En España se han realizado 438 inspecciones en las que han sido detectadas 193 infracciones administrativas y 11 penales con la detención e investigación de 13 personas. Han sido incautados 192 especímenes vivos y 50 piezas inertes como marfil, colmillos, patas o pieles.
Patrullajes digitales
En esta operación, que ha contado con el apoyo tecnológico de CybersecurityLab, un centro de análisis único en España establecido en las instalaciones de Universae en San Sebastián de los Reyes (Madrid), distintos equipos de expertos de distintos países han colaborado en esta operación transnacional.
Manuel Gazapo Lapayese, doctor en Relaciones Internacionales y director de Relaciones Institucionales de Universae ha destacado que la colaboración ha consistido «en proveer al operativo de unos espacios con todas las capacidades para hacer patrullajes digitales», con medios técnicos e infraestructuras, apoyo operativo y apoyo didáctico».
En su intervención, Gazapo Lapayese ha afirmado que «sabemos que esa delincuencia ya no actúa de forma tradicional, sino que se ha trasladado a ese ciberespacio, con unos sujetos que actúan en internet. Los delincuentes tienen ahora al alcance de sus manos cualquier dispositivo para poder traficar, ya sea con animales, con madera o con otro tipo de bienes».
Operación del Seprona en España
En cuanto al operativo en España, casi la totalidad de las infracciones penales han estado relacionadas con delitos de falsedad documental, además de un delito de contrabando y un delito de maltrato animal relacionados con las actuaciones por tráfico de especies protegidas.
Respecto a las infracciones administrativas, destaca el incumplimiento de la normativa sobre sanidad animal y enfermedades infecciosas –epizootias-, de la normativa sobre animales de compañía y a la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad y normativa CITES.
Tráfico de madera
En esta edición se ha hecho especial hincapié en la detección de la importación de maderas, que por su origen y por las restricciones impuestas en la Unión Europea, están prohibidas, concretamente las provenientes de Rusia y Myanmar.
Un tráfico, calificado por el comandante de la Guardia Civil, como «muy importante» que mueve grupos organizados muy fuertes para coordinar el movimiento de grandes volúmenes.
Preguntado sobre la conexión del tráfico ilegal de especies y de madera con otro tipo de actividades, González Gallego ha afirmado que en el caso de la madera, sobre todo existen relaciones con el tráfico de armas o el terrorismo vinculado al daesh, el autodenominado Estado Islámico.
España como referente
El comandante ha destacado que actualmente España, «a través de Guardia Civil, del Seprona, es un referente en la lucha en los delitos contra el medioambiente y estamos muy implicados en constituirnos como los mejores en este ámbito».
El mando de la Guardia Civil ha destacado que para realizar este ciberpatrullaje desde San Sebastián de los Reyes «se han traído a efectivos de Croacia, Dinamarca, Finlandia, Francia, Hungría, Italia, Portugal, República Checa, Reino Unido, así como representantes de Europol e Interpol. Se los ha traído físicamente aquí y durante cinco días han estado trabajando codo con codo en la búsqueda de casos presentes en Internet».
Plataforma multidisciplinar
Esta operación se realizó en el marco de la Plataforma Multidisciplinar Europea contra las Amenazas Criminales (EMPACT), un ejercicio internacional de ciberpatrullaje en el que participaron especialistas en investigación de delitos contra el medioambiente.
El EMPACT es un instrumento permanente y clave de la Unión Europea para la cooperación multidisciplinar estructurada en la lucha contra la delincuencia organizada y las formas graves de delincuencia internacional, impulsado por los Estados miembros y apoyado por las instituciones, órganos y agencias de la UE en consonancia con sus respectivos mandatos.
Participación de ONG
También participaron representantes de ONGs como IFAW y GITOC, colaboradoras en la lucha contra esta temática delictiva y la actividad ha contado también con la asistencia de Europol, para coordinar la actuación conjunta de actores europeos y, por primera vez, en este tipo de ciberpatrullajes de Interpol para facilitar el intercambio de información a nivel mundial contra el tráfico de especies.
González Gallego ha destacado que también cuentan de forma habitual con la colaboración de WWF y de Traffic, «que contribuyen activamente con su información a dotarnos de líneas de actuación que nos permiten realizar investigaciones».
«Por poner un ejemplo, WWF tiene más de 7 millones de miembros, un número que representa a más población que algunos países de la Unión Europea, personas que dedican una cantidad de recursos a este tipo de investigaciones que es muy significativa».
Operaciones destacadas
En la operación Thunder que se ha desarrollado en territorio español, efectivos del Seprona – Guardia Civil en Tenerife localizaron en el interior de un vehículo, ocultos en el maletero y bajo los asientos, un total de 32 especímenes de diferentes especies.
Entre ellas, algunas protegidas por el convenio CITES, como la tortuga morrocoy, la tarántula mexicana de patas anaranjadas o la tarántula de abdomen rojo.
También el Seprona detectó especies incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, como la serpiente del maíz u otras autóctonas protegidas a nivel nacional como el gallipato.
Tortugas y especies muy venenosas
En Alicante, los guardias civiles intervinieron 18 ejemplares de tortugas vivas, de especies catalogadas como amenazadas y protegidas internacionalmente. Estos ejemplares quedaron depositados en el centro de recuperación de fauna de Santa Faz.
En el registro de una vivienda en el municipio de Telde, en Las Palmas de Gran Canaria, se intervinieron un total de 31 animales de diferentes especies, como tarántulas, escorpión amarillo, especie muy venenosa para la que no existía antídoto en todo el archipiélago canario, serpiente pitón, tortugas y lagartos. Además, se detectaron especies catalogadas como invasoras, tales como los caracoles gigantes africanos o culebras de California.
En Huelva, se localizó una maleta oculta en el interior de un vehículo, que contenía 98 ejemplares de diferentes especies de aves fringílidas, concretamente 80 jilgueros comunes y 18 lúganos, ambos protegidos a nivel nacional. El responsable, que no pudo acreditar la procedencia lícita de dichas aves, fue investigado penalmente y denunciado administrativamente.