Calefacción

Si no has instalado los repartidores de costes en tus radiadores te pueden multar

El 65% de los edificios no han instalado repartidores de costes de calefacción y no podrán beneficiarse de la TUR4

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repartidores de coste
El plazo de instalación de repartidores de costes finaliza el 30 de septiembre de 2023

Este mes de septiembre finaliza el plazo para que las comunidades de propietarios con calefacción central concluyan la instalación de repartidores de costes y se beneficien de la tarifa reducida TUR4 de gas.

Si la comunidad en la que vives está obligada a instalar este dispositivo y no cumples la normativa, las sanciones pueden ser de entre 1.000 y 10.000 euros para aquellos edificios que no hayan realizado el cambio.

Los repartidores de costes de calefacción son dispositivos de medición que se utilizan desde hace más de 80 años fundamentalmente en países europeos. En Europa aproximadamente 30 millones de viviendas están dotadas de este tipo de sistema de distribución de costes de calefacción central, lo que supone un total de 150 millones de dispositivos instalados.

Cómo funciona los repartidores de costes

Según la Asociación Española de Repartidores de Costes de Calefacción (AERCCA), «estos medidores se instalan en cada uno de los radiadores de la vivienda siguiendo unas estrictas normas de montaje, todo ello recogido en la norma UNE EN 834».

¿Cómo funcionan? La información de la emisión de cada radiador se transmite por radiofrecuencia de manera mensual o anual (según se desee) a un sistema de recogida de datos que permite a la empresa encargada de gestionar las mediciones de recoger de forma sencilla y rápida los valores de todos los repartidores.

Una vez instalados, los datos recogidos por el sistema se pueden exportar de manera sencilla a una hoja de cálculo para su posterior incorporación al sistema de facturación.

Hasta el 30 de septiembre de 2023

El Real Decreto 736 de 2020, por el que se regula la contabilización de los consumos individuales de calefacción, establecía como fecha límite el 31 de mayo de 2023, pero para aquellos edificios que han querido beneficiarse de la tarifa de gas reducida se estableció un plazo de instalación hasta el 30 de septiembre de 2023, para facilitar que un mayor número de comunidades pudiesen beneficiarse de la medida.

Se trata de una normativa impulsada desde Bruselas encaminada a fomentar la eficiencia energética dentro de la Unión Europea y contribuir al el ahorro energético.

Según AERCCA, tan solo el 35% de los edificios sujetos a esta obligación, han llevado a cabo la instalación, lo que podría ocasionar importantes pérdidas económicas para los propietarios, que no podrán acogerse a la tarifa de gas reducida (TUR4).

Multas de 1.000 a 10.000 euros

Además, aquellos inmuebles que no estén cumpliendo con la normativa (y no estén exentos) podrían ser sancionados con multas que van de entre los 1.000 a los 10.000 euros. Aunque la administración ha dado un margen importante a las comunidades, ya han comenzado a registrarse algunas inspecciones en edificios con calefacción central.

«Las cifras son muy inferiores a las esperadas», reconoce Ignacio Abati, director general de ISTA y presidente de AERCCA. «En España hay cerca de 1,5 millones de viviendas con calefacción central susceptibles pasarse a la individualización de consumos, pero solo un 35% ha dado este paso, lo que supone una tremenda pérdida de oportunidades en términos de ahorro de dinero y energía, pero también de empleo y de impacto ambiental», afirma.

Según datos de ISTA, empresa especializada en la medición, reparto y ahorro de consumos de calefacción, la individualización de consumos permite a las familias lograr un ahorro cercano al 20% en su factura energética anual. Es decir, una vivienda media situada en una zona climática fría (E o D) podría ahorrar entre 200€ y 300€ al año en calefacción.

Energía y fondos Next Generation

«La individualización de los consumos nos permite conocer nuestro gasto y gestionar mejor la calefacción en la vivienda, evitando gestos habituales como el de abrir las ventanas para lograr cierto confort», apunta Abati, que recuerda que esta actuación contribuye a mejorar la eficiencia energética en el hogar y por lo tanto puede beneficiarse de los fondos europeos para la mejora del parque edificado.

«Nuestro parque edificado tiene graves carencias desde el punto de vista de la gestión de la energía y los fondos Next Generation nos brindan la oportunidad de acometer las actuaciones necesarias para su mejora», explica el director general de ISTA.

La instalación de repartidores de costes de calefacción, así como la apuesta en marcha de otras medidas, como la colocación de válvulas termostáticas o dispositivos inteligentes, pueden contribuir notablemente a la rebaja del consumo de calefacción en una vivienda, alcanzando con creces el objetivo de reducción del 7% fijado por el Ejecutivo.

56% de las emisiones contaminantes

Además, la implementación de esta medida en la totalidad del parque edificado tendría un importante impacto en el medioambiente. La compañía recuerda que la calefacción es responsable del 56% de las emisiones contaminantes, y que en España cerca de 1,5 millones de viviendas tienen instalaciones térmicas centralizadas.

Con la individualización de los consumos, se podrían dejar de emitir 1,05 millones de toneladas de gases de efecto contaminante a la atmósfera cada año. En términos de empleo, se calcula que la instalación y gestión de sistemas de medición individual generará en España un total de 2.000 puestos de trabajo, directos e indirectos.