Sostenible, asequible y almacenable: tres ventajas indiscutibles para impulsar el gas verde en España
El gas verde se erige como uno de los pilares clave de la descarbonización. Y es que esta energía renovable, la cual se obtiene a través del tratamiento de residuos urbanos, ganaderos, agrícolas, los procedentes de la industria agroalimentaria o las aguas residuales, posee la capacidad de resolver el actual trilema energético: contribuye a la seguridad de suministro del sistema, asequibilidad y reducción de emisiones contaminantes.
Por todo ello, el impulso de este gas verde debe convertirse en una de las palancas que transforme el escenario actual de la energía en nuestro país.
Tres razones para decir sí al gas verde

El gas renovable está llamado a jugar un papel central en la transición energética en España: se obtiene a partir del tratamiento de los residuos urbanos, agrícolas, ganaderos y de la industria agroalimentaria, así como de la depuración de las aguas residuales, por ello se trata de una alternativa real que permite diversificar fuentes de energía y aumentar la autonomía energética con una fuente autóctona. Y no sólo eso: estamos ante una energía almacenable que se puede generar 24 horas del día, los 365 días del año.
En segundo lugar, porque al tener unas cualidades parecidas al gas natural, se pueden usar en la actual infraestructura gasista, llegando a hogares, industrias, comercios o al uso de movilidad sostenible en el transporte, y sin coste para los ciudadanos. Y es que una de las ventajas del biometano es que no requiere ninguna adaptación de la red de gas ni de los equipos de los clientes. De hecho, hoy en día, todas las calderas están preparadas para funcionar al 100% con biometano sin necesidad de ninguna inversión.
Y, en tercer lugar, porque el biometano es una energía sostenible, desde el punto de vista ambiental, económico y social. No genera emisiones contaminantes, impulsa la economía circular y reduce los residuos.
El biometano coge impulso
Además, impulsa una nueva economía circular con la optimización de los residuos, puesto que los residuos ganaderos y agrícolas son una de las principales materias primas para su producción, facilitando su gestión y contribuyendo a un entorno más sostenible. Además, los fertilizantes orgánicos son otro producto generado en el proceso, completando el ciclo de la economía circular. Y el despliegue de este enorme potencial, no solo aportaría una gran riqueza a la economía, sino que contribuiría a solucionar dos grandes desafíos: la gestión eficiente de los residuos y el reto demográfico.
En concreto, si aprovecháramos todo el potencial del biometano se generarían más de 20.000 empleos directos y 40.000 indirectos, gracias a la operación y mantenimiento de plantas. A estos habría que sumarles un total de 35.000 empleos directos y 465.000 indirectos en la construcción de las plantas de biometano.

La apuesta de Naturgy por el biometano
En este escenario energético, las empresas privadas tienen un papel esencial en materia de energías verdes como el biometano. Naturgy tiene cuatro proyectos de producción de biometano en funcionamiento con una capacidad instalada de 6,6MW.
Además, Naturgy ha establecido tres asociaciones: dos con empresas de gestión de residuos agrícolas y ganaderos, Hispania Silva y Bioeco Energías, y una tercera con el desarrollador del proyecto ID Energy, para desarrollar plantas de biometano en toda España hasta 2030.
Una red de gas de más 60.000 km
Nedgia, la distribuidora de gas del grupo Naturgy, está jugando un papel estratégico en el despliegue de los gases renovables a través de una infraestructura gasista compuesta por una red de más de 60.000 kilómetros con la que podría hacer llegar el gas verde de manera inmediata a más de 5,5 millones de consumidores repartidos en 1.222 municipios y 10 comunidades autónomas.
Suma, además, peticiones para inyectar gas verde en su red equivalente al consumo de más de un millón de hogares, tras la firma de 98 contratos de inyección de biometano que permitirán alcanzar una capacidad de inyección en red de 5,8 TWh/año.
En 2025, cerró con 14 plantas de producción de biometano conectadas a su red en España, canalizó más de 170 GWh de biometano (consumo anual de 33.000 hogares, un 53% más que un año antes) y redujo las emisiones de CO2 en más de 34.000 toneladas.

El biometano de origen local es «una realidad»…
«El biometano ya es una realidad en el sistema energético español y nuestras redes están demostrando que pueden integrarlo de forma inmediata y eficiente», defiende Raúl Suárez, CEO de Nedgia. «Por elloestamos poniendo la infraestructura al servicio de la transición energética, facilitando que un gas verde de origen local llegue a hogares, industrias y comercios, y contribuya de manera directa a la reducción de emisiones y a la independencia energética».
…pero hay retos que afrontar
Para un desarrollo del biometano en España se requieren esfuerzos de todos los agentes socioeconómicos del sector de la energía, con el fin de conformar un marco adecuado para impulsar todo el potencial de producción de biometano. En este sentido, el informe Las principales variables ambientales en plantas de biometano en España, elaborado por INERCO y presentado junto a la Fundación Naturgy, destaca que el desarrollo de plantas de biometano en España debe abordarse desde una visión integral, en la que la gestión sostenible de los residuos orgánicos, la protección ambiental y la planificación territorial estén plenamente alineadas.
Destaca el mismo estudio, además, la importancia de contar con un marco regulatorio claro, estable y coherente, que permita avanzar en el despliegue del biometano con seguridad jurídica tanto para promotores como para administraciones.
El biometano es ya una tecnología madura, asequible y almacenable. A pesar del crecimiento registrado en 2024, el biometano todavía requiere para su impulso de mecanismos de apoyo similares a los existentes en otros países del entorno. En Francia, por ejemplo, el número de plantas en operación ha pasado de 44 a más de 700 entre los años 2017 y 2024, con una capacidad actual de inyección superior a los 13.200 GWh.