Aragón Águila de Bonelli

Hito para el águila de Bonelli en Aragón: la hembra Buera incuba por primera vez en Guara

El ejemplar, liberado en Guara en 2023, inicia la incubación junto a un macho silvestre en Aragón

El proyecto Bonelli Aragón ha liberado 34 rapaces desde 2022 para salvar la especie en Huesca

Águila de Bonelli
Águila de Bonelli. (Foto: Sergio de la Fuente / GREFA).
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La hembra Buera, un ejemplar de águila de Bonelli liberado en la sierra de Guara (Huesca), ha iniciado por primera vez la incubación en el entorno del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara.

Procede de la provincia de Granada y fue cedida al proyecto Bonelli Aragón por la Junta de Andalucía, que la soltó en 2023. Su pareja, el macho silvestre Boreal, completa un emparejamiento que marca el hito más esperado desde que arrancaron las liberaciones.

La puesta se ha producido en la comarca del Somontano de Barbastro, dentro del área de influencia de este espacio protegido oscense. El acontecimiento consolida el objetivo central del proyecto: lograr que ejemplares reintroducidos sean capaces de reproducirse con éxito en el medio natural. Es, además, la primera vez que una rapaz liberada por esta iniciativa alcanza la fase reproductora.

Hito reproductivo

El águila de Bonelli —conocida también como perdicera por su preferencia por cazar perdices— es una de las rapaces más amenazadas de Europa occidental.

Su población ha sufrido una fuerte regresión desde los años ochenta del siglo pasado, golpeada principalmente por la electrocución en tendidos eléctricos, la pérdida de hábitat y la disminución de sus presas. En Aragón está catalogada como «En peligro de extinción» y su presencia en la provincia de Huesca había caído a niveles críticos.

La especie ocupa principalmente zonas montañosas con roquedos y matorral mediterráneo, donde instala sus nidos en paredes verticales. Es un depredador de cima que regula las poblaciones de conejo, paloma y perdiz, lo que le otorga un papel ecológico notable en los ecosistemas que habita. Su desaparición desequilibra las cadenas tróficas y empobrece la biodiversidad del territorio.

Especie amenazada

Para frenar este declive, en 2022 se puso en marcha el proyecto Bonelli Aragón, alianza entre el Gobierno de Aragón, Repsol y GREFA. Su estrategia se basa en la liberación de águilas de Bonelli en la sierra oscense mediante la técnica de «jaula-hacking»: antes de ser soltadas, las aves pasan varias semanas en un recinto especial construido en la propia zona de liberación para aclimatarse al entorno. Todas llevan emisores GPS que permiten rastrear sus movimientos en tiempo real.

Águilas de Bonelli
Águilas de Bonelli, también conocidas como perdicera. (Foto: GREFA).

Entre 2022 y 2025 se han liberado 34 ejemplares en Guara: veinte extraídas de nidos en Almería, Cádiz, Málaga y Granada gracias a la Junta de Andalucía; una procedente de Mallorca, cedida por el Govern balear; once criadas en cautividad, diez de ellas en las instalaciones de GREFA en Majadahonda (Madrid) y una en el centro francés UFCS/LPO de Vendée. Las dos restantes son una hembra adulta rehabilitada procedente de Andalucía y un pollo silvestre de Aragón.

Aclimatación gradual

De los 40 ejemplares incorporados al proyecto desde su arranque —23 machos y 17 hembras— sobreviven actualmente 24 (14 machos y 10 hembras). Las principales causas de muerte han sido la electrocución en tendidos eléctricos y el ataque de otras rapaces, con cuatro bajas atribuidas a cada factor. Atropellos, intoxicaciones, colisiones con líneas eléctricas y ahogamientos completan el registro de mortalidad.

Gracias a las liberaciones, se han formado dos parejas territoriales de águila de Bonelli en la provincia de Huesca. La primera la integran la hembra Bética y el macho Costean, liberados en Guara en 2023 y 2024, respectivamente, dentro del propio parque natural. La segunda es la pareja Buera-Boreal, que ahora ha dado el paso definitivo hacia la cría.

Dos parejas en Huesca

El proyecto se suma a más de una década de trabajo conservacionista. Desde 2010, las liberaciones impulsadas por GREFA en distintos territorios han permitido la formación de más de 45 nuevas parejas de águila de Bonelli en Europa. Baleares, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, Navarra, el País Vasco y la isla de Cerdeña se han beneficiado de estas iniciativas, y Aragón es ahora el territorio más reciente en sumarse a esa red de recuperación.

El inicio de la incubación de Buera en la sierra de Guara abre una nueva etapa para esta rapaz en el noreste peninsular. Si la puesta llega a término, será la primera vez que un ejemplar reintroducido contribuye de forma directa al refuerzo natural de la población aragonesa. El nido en el Somontano de Barbastro es, por ahora, la prueba más tangible de que cuatro años de esfuerzo conjunto están dando sus frutos.