Cómo proteger nuestro hogar de las olas de calor de forma sostenible y sin que cueste un ojo de la cara
Un 43% de los españoles optan por medidas de bajo coste y naturales para combatir el calor
El uso del aire acondicionado supone un coste inferior a 1 euro al día
¿Ventilador o aire acondicionado? Resuelve tus dudas de consumo antes de que comience a apretar el calor
Cuando llega una ola de calor como la que nos ha estado castigando durante estos últimos días, es inevitable que recurramos al aire acondicionado, el ventilador o cualquier otro sistema de climatización que tengamos a mano para no terminar derretidos por las altas temperaturas. Este uso puede acabar incrementando de forma notable la factura de la luz.
Además de las repercusiones económicas para nuestro bolsillo, también debemos prestar atención a las consecuencias medioambientales que implica este aumento del consumo de energía, cuestión de la que los españoles somos cada vez más conscientes.
Así lo indica la reducción de la intensidad energética en España, que llega hasta el 5,7%, según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística, correspondientes al año 2023. Esto quiere decir que, aunque el consumo sigue creciendo, usamos la energía de forma más responsable, optimizada y sostenible.
Medidas naturales
Según un estudio de tado°, compañía especializada en soluciones de gestión energética para el hogar, un 43% de los españoles optan por medidas de bajo coste y naturales para combatir el calor, como cerrar persianas o cortinas, y un 20% prueba primero con ventiladores, antes de recurrir al aire acondicionado.
En contraste, solo un 7% mantiene el sistema de climatización en funcionamiento continuo, «un dato que refleja un aumento en la conciencia sobre el impacto del consumo energético», considera la citada firma.
Más calor
«A medida que los veranos son cada vez más calurosos, las temperaturas interiores pueden mantenerse sorprendentemente altas hasta bien entrada la noche, incluso cuando las temperaturas exteriores empiezan a bajar», explica Christian Deilmann, cofundador y director general de tado°.
«Por ello, cada día más hogares buscan formas más inteligentes de gestionar la temperatura interior y mantener un clima agradable tanto durante el día como en la noche», añade Deilmann.

Dispositivos inteligentes
La compañía recomienda el uso de dispositivos inteligentes para el control de la climatización, ya que permiten ajustar la temperatura por estancias y desde el móvil, a la par que optimizan el uso de energía y reducen el gasto sin perder comodidad.
«Estos sistemas proporcionan flexibilidad y control, permitiendo a los hogares adaptar la climatización a sus necesidades y maximizando la eficiencia energética», asegura la compañía, que considera que este tipo de tecnologías «están transformando la manera en que consumimos y gestionamos la energía, impulsando un sistema energético más sostenible».
Aire acondicionado
Desde el punto de vista de su efectividad ante el calor, el aire acondicionado se muestra más eficaz frente al ventilador, debido a que no se limita a mover el aire para mejorar la sensación térmica, sino que extrae calor del interior de la vivienda para enfriarla.
El problema es que implica un mayor consumo energético, si bien es cierto que la tendencia también apunta a una notable reducción del mismo. El tercer Barómetro de la Climatización en España, elaborado por Daikin, detalla que los españoles gastamos una media de 79 euros al mes en la factura de la luz a lo largo del año. Esta cifra se eleva sólo hasta los 101 euros de media durante los meses de verano con el uso de la climatización.
«Por tanto, el uso del aire acondicionado supone un coste inferior a 1 euro al día (0,72 euros)», asegura la empresa del sector de la climatización. Otro de los principales hallazgos apunta a la normalización del uso del aire acondicionado en los hogares, con un 42% de españoles que lo utilizan como sistema principal de climatización de su vivienda.

A diario
El estudio también revela que el 60% de los españoles con aire acondicionado lo utiliza a diario durante el verano; mientras que el 35% lo reserva únicamente para las olas de calor.
Esta frecuencia de uso es especialmente importante si tenemos en cuenta que el confort térmico se ha convertido en una prioridad para los hogares españoles: el 90% afirma dar mucha importancia a mantener una temperatura agradable y estable en casa.
El uso de estos sistemas varía notablemente según la geografía española, siendo las regiones del sur y el levante las que registran una mayor actividad: Murcia es la comunidad autónoma que más utiliza el aire acondicionado en verano (64,5%), seguida de Andalucía (63,7%), y de la Comunidad Valenciana (57,5%) en tercer lugar.
Cambios en viviendas
Una consecuencia evidente del aumento progresivo de las temperaturas es la transformación de la fisonomía de las viviendas en España. De acuerdo con el barómetro, uno de cada cuatro españoles ya ha realizado cambios estructurales o mejoras en su hogar para adaptarse al calor.
El principal motor de estas reformas es la búsqueda de bienestar: el 78% de quienes han adaptado su vivienda lo ha hecho para ganar confort y protegerse de las olas de calor, una necesidad que se dispara hasta el 92,3% en el caso de la Comunidad de Madrid.
Otro de los factores decisivos a la hora de afrontar este cambio ha sido la posibilidad de ahorro energético, que se posiciona como un factor importante para uno de cada tres españoles que han renovado su sistema de climatización.

Renovación completa
Siguiendo con las medidas adoptadas para preparar los hogares frente al calor, más de la mitad de los españoles (55%) han optado por renovar por completo su sistema de climatización. Con ello, la población busca adaptarse a unos veranos cada vez más largos e intensos que están redefiniendo completamente los hábitos energéticos del país.
Actualmente, el 60,5% de los ciudadanos utiliza más su sistema de climatización a lo largo del año que hace un lustro. El impacto de los fenómenos climáticos extremos en este punto resulta evidente: el 41% de los encuestados afirma que consume más climatización que hace cinco años debido, de manera específica, a la intensidad de las olas de calor.
Menor consumo de energía
Al margen de los diferentes sistemas de climatización, podemos tomar medidas que no requieren un aumento del consumo de energía, como las siguientes:
- Baja las persianas y el toldo y corre las cortinas durante el día para evitar que la radiación solar entre directamente en la vivienda.
- Ventila a primera hora de la mañana y durante la noche con el fin de favorecer la renovación del aire y disipar el calor acumulado.
- Genera corrientes cruzadas: abrir ventanas en extremos opuestos de la vivienda potencia el efecto refrescante de la ventilación natural.
- Reduce las fuentes internas de calor: evita el uso del horno, apaga los aparatos electrónicos que no se utilicen y emplear bombillas LED.
- Mejora el aislamiento: sellar pequeñas filtraciones en puertas y ventanas, aplicar pintura térmica en las paredes o incorporar materiales como la lana de roca en tabiques y fachadas puede traducirse en un menor consumo energético.