Los científicos no se lo pueden creer: los cachalotes pueden producir sus propios sonidos vocálicos similares al lenguaje humano y tiene hasta ‘vocales’

Según un estudio publicado recientemente en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, el sistema de comunicación de los cachalotes presenta patrones que recuerdan al uso de las vocales en los humanos. «A primera vista, estas vocalizaciones suenan como una ‘inteligencia oceánica’ que no tiene nada que ver con nosotros», afirma el autor principal, Gašper Beguš, lingüista de la Universidad de California en Berkeley, que colabora con el Proyecto CETI, una organización sin ánimo de lucro dedicada al estudio de la comunicación de los cachalotes. «Pero si las analizamos detenidamente, nos damos cuenta de que, en realidad, somos mucho más parecidos».
Los cachalotes producen chasquidos moviendo sus «labios fónicos» (una estructura comparable a las cuerdas vocales humanas) situados en la nariz. Estos sonidos se organizan en secuencias rítmicas conocidas como codas, que varían según el grupo. Hasta ahora, los científicos que estudiaban su comunicación se centraban principalmente en el ritmo de estos patrones, como si estuvieran descifrando código Morse.
Sin embargo, el año pasado, investigadores del Proyecto CETI identificaron una dimensión completamente nueva en su forma de comunicarse. Descubrieron que estos clics pueden clasificarse en dos tipos distintos según la relación entre las frecuencias que contienen, una propiedad conocida técnicamente como «formante». En el lenguaje humano, los formantes son los responsables de diferenciar el sonido de cada vocal.
El curioso sistema de comunicación de los cachalotes
La sutil diferencia entre las dos vocales se aprecia claramente en los espectrogramas, entendiendo como tal los gráficos de las frecuencias presentes en un sonido. Estos gráficos también se pueden utilizar para distinguir entre sonidos vocálicos en el habla humana; para un determinado sonido, los gráficos muestran qué bandas de frecuencias resuenan en el tracto vocal.
Los humanos podemos modificar esta resonancia para producir un sonido vocálico diferente cambiando la forma de nuestra boca y garganta; los cachalotes parece que hacen lo mismo modificando la forma del saco aéreo distal, una estructura situada dentro de su nariz.
Los científicos del Proyecto CETI denominaron a los nuevos tipos de vocales de los cachalotes como «a -coda» e » i- coda». Sin embargo, seguía siendo un misterio cómo utilizaban los diferentes tipos de vocales para comunicarse. Si ambos tipos aparecieran de forma aleatoria, esto podría sugerir que los cambios de sonido no eran intencionados, pero el nuevo estudio reveló que existen patrones bien definidos en el uso de estos tipos de vocales.

«clic… clic… clic-clic-clic»
Un patrón rítmico con sincronización, descrito en el nuevo estudio como «clic… clic… clic-clic-clic», utilizaba una distribución uniforme de codas «a» e «i» , mientras que otros patrones utilizaban principalmente codas «a» y raramente codas «i».
Las codas «a» tendían a ser más cortas que las codas «i» en general, mientras que éstas últimas presentaban formas tanto cortas como largas. Dichos patrones también aparecen en el lenguaje humano cuando combinamos diferentes sonidos del habla. Por ejemplo, lenguas como el árabe distinguen entre vocales según su duración, de manera que cambiar la duración de una vocal puede alterar el significado de la palabra.
Los nuevos resultados sugieren que los cachalotes podrían controlar activamente qué tipo de clic utilizan dentro de un sistema estructurado. Sin embargo, el motivo por el que utilizan distintos clics en patrones concretos sigue siendo un enigma. «No sabemos con certeza si tienen algún significado», señala Beguš, y añade que esta capacidad probablemente ha evolucionado con algún propósito, aunque todavía desconocido.

«Los cachalotes se comunican mediante chasquidos, y sus llamadas de comunicación se realizan juntando un paquete corto de dichos chasquidos llamados codas», explica a SINC Daniela Rus, una de las científicas del MIT.
«Entender qué aspectos de sus codas pueden controlar y variar nos ayuda a comprender cómo pueden codificar información en sus llamadas. Demostramos que estas codas no son aleatorias, sino que se crean ensamblando cuidadosamente cuatro características de la coda: ritmo, tempo, rubato y ornamentación».
En principio, diferenciar entre sonidos similares a las vocales podría ofrecer a los cachalotes más formas de transmitir información en su comunicación, explica Mason Youngblood, investigador de la comunicación en aves cantoras y ballenas en la Universidad de Stony Brook, que no participó en el estudio. «Estos sonidos pueden transmitir más información de la que pensábamos. Y creo que eso, en sí mismo, es innegable», afirma.
Características
El cachalote habita todos los océanos del mundo, especialmente en aguas profundas y ricas en nutrientes. Uno de los datos más curiosos sobre este gran cetáceo es que tiene el cerebro más grande conocido en el reino animal; con un peso de hasta nueve kilos y un volumen de 8.000 centímetros cúbicos, su capacidad cerebral supera ampliamente a la humana.
Sin duda, es uno de los mejores buceadores del reino animal; puede alcanzar profundidades superiores a 2.000 metros y mantenerse sumergido 90 minutos o incluso más (para buscar su presa favorita).
El cachalote vive en manadas de hasta 20 individuos formadas por hembras adultas y sus crías; los machos, al alcanzar la madurez, abandonan el grupo y viven en solitario.