Hace 50 años era una afición infantil e incluso lo recomendaban los manuales de naturalismo: hoy es un delito penado con multas de hasta 200.000€
En España hay costumbres que han pasado a mejor vida, y en la naturaleza hay una que antes era muy común y hoy está perseguida: recoger huevos de pájaro en el campo y hacer una pequeña colección casera. Puede parecerte algo que no genera problemas, pero no está nada recomendada.
Si has pasado tu infancia cerca de la naturaleza, seguro que alguna vez has salido a coger huevos de distintos colores y los has guardado en cajas de zapatos entre harina. Sin embargo, está perseguida porque la realidad es que supone retirar de la naturaleza a las futuras crías de las aves.
Justamente por eso hoy en día llevarse huevos a casa o destruir nidos de especies protegidas en España puede dar lugar a multas de hasta 200.000 euros cuando la infracción es grave.
La costumbre española en el campo de los niños que hoy está prohibida
A los niños de la época no se les ocurrió mágicamente que coleccionar huevos de pájaro era divertido. Desde principios del siglo XX surgieron publicaciones donde se animaba a buscarlos.
En estas publicaciones mostraba las piezas como un complemento valioso para las colecciones ornitológicas y animaba a los aficionados contribuir al conocimiento de la reproducción de las aves.
De hecho, también explicaban dónde buscar los nidos según los hábitos de cada especie. Se daban detalles para conocer el terreno, identificar el ambiente y estudiar el comportamiento del animal.
Para entender la relevancia que tuvo esta práctica, basta con mirar las grandes colecciones internacionales que surgieron en la época. Por ejemplo, el Museo de Historia Natural británico conserva en Tring más de un millón de huevos y unos 4.000 nidos, reunidos a partir de numerosas colecciones particulares.
Qué multa pueden ponerte si recoger huevos en el campo sin permiso
Recoger setas sin cumplir la ley no es la única razón por la que pueden multarte en España. El artículo 54.5 de la Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, incluye entre sus prohibiciones la recolección y retención de nidos, crías y huevos de fauna silvestre.
Además, el artículo 57.1.b refuerza la protección de las especies incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, ya que prohíbe destruir o deteriorar sus nidos y lugares de reproducción.
En el caso de las sanciones, el artículo 81.1.b, establece multas de 3.001 a 200.000 euros para las infracciones graves. La cuantía concreta depende del daño y de las circunstancias de la actuación.
Llevarte un nido a casa es totalmente ilegal en los campos españoles
Llevarte los huevos o los polluelos no es la única infracción contemplada. Aunque estén vacíos, tampoco puedes llevarte un nido como recuerdo, ya que es un espacio necesario para que las aves se reproduzcan.
No sólo afecta a los bosques, también cubre a los nidos de golondrinas, aviones y vencejos situados en edificios. Que estén bajo un alero particular o molesten durante una reforma no permite eliminarlos por iniciativa propia.
En estos casos hay que consultar con la autoridad ambiental y, cuando corresponda, obtener autorización. Por eso si te gustan los nidos es mejor limitarse a observar y fotografiar.