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Hace 40 años era una costumbre de toda la vida en los pueblos: hoy es un delito contra la fauna perseguido por la Guardia Civil y te pueden caer hasta 200.000€ de multa

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Hay costumbres de los ochenta que merece la pena recuperar, pero hay otras del mundo rural que han sido prohibidas (y con razón). Por ejemplo, hace 40 años todavía era habitual la caza con liga para capturar pajaritos.

Ahora la cosa es muy distinta y la Guardia Civil investiga su utilización; dependiendo de las circunstancias, los hechos pueden constituir un delito contra la fauna o dar lugar a una sanción administrativa.

Lo más llamativo es que para los casos graves pueden incluir penas de prisión y la prohibición de cazar. Además, por la vía administrativa, la legislación contempla multas de hasta 200.000 euros por infracciones graves, cuya aplicación depende de la conducta y de su calificación.

De coger pajaritos por el pueblo en los 80 a ser un método ilegal de caza

Este método que era común en el medio rural en los ochenta es bastante sencillo: la liga atrapa a las aves cuando entran en contacto con el adhesivo.

El problema es que, aunque permite capturarlas sin disparar, puede dañar el plumaje, impedir el vuelo y provocar lesiones. Además, el sistema puede atrapar ejemplares de especies distintas de las buscadas.

Justamente, ese carácter no selectivo explica una parte fundamental de la prohibición. La intención de llevarse un pájaro concreto no impide que otros animales queden atrapados ni garantiza que puedan liberarse sin sufrir daños.

Por eso el artículo 65.3.a de la Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, prohíbe con carácter general los procedimientos masivos o no selectivos de captura. Su anexo VII incluye expresamente las ligas.

Una cosa en la que los biólogos han insistido es en que la tradición no debe ser sinónimo de autorización. Que esta práctica sea familiar a quienes la vieron hace cuarenta años no significa que entonces estuviera permitida en cualquier circunstancia ni que pueda mantenerse hoy.

Si usas este método para capturar pajaritos, te pueden multar con 200.000 euros

Por dañar la naturaleza pueden caerte multas gigantes. En este caso, el artículo 81.1.b de la Ley 42/2007, que fija sanciones de 3.001 a 200.000 euros para las infracciones administrativas graves. Es el máximo de ese tramo, no una cantidad automática por cualquier captura con liga.

De hecho, el artículo 81.2 exige ajustar la sanción al riesgo, los daños, la intencionalidad y el beneficio obtenido, entre otros criterios. La calificación de los hechos determina el régimen aplicable.

Además, estas multas son distintas de las penas económicas del Código Penal. Aun así, el artículo 79.5 impide imponer una doble sanción por los mismos hechos y los mismos intereses públicos protegidos.

La Guardia Civil investiga esta práctica rural como un delito contra la fauna

La amenaza de que te multen por usar la caza con liga no es falsa, y varias personas ya se han visto afectadas. Por ejemplo, en agosto de 2026 se conoció la investigación de un hombre en Lodosa, Navarra, por capturar aves con pegamento.

Había atrapado dos jilgueros y dos verdecillos; los jilgueros murieron y los verdecillos pudieron ser liberados tras recibir atención especializada.

El artículo 336 del Código Penal establece prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses por emplear, sin autorización legal, determinados medios destructivos o no selectivos para la fauna. También contempla inhabilitaciones y la privación del derecho a tener y portar armas.

De todas maneras, para aplicar este delito deben examinarse las circunstancias concretas. Siempre hay que valorar el riesgo de capturas indiscriminadas y la lesividad del método utilizado.