Extremadura desarrolla un biomaterial con residuos del tomate que sirve para construir caminos rurales: lo han testeado con éxito durante 7 años para confirmar su durabilidad
Los tomates autóctonos en España son un manjar, y es increíble los usos que todavía le sacamos. Por ejemplo, una iniciativa extremeña ha usado con éxito los residuos para construir caminos rurales.
Lo más increíble es que siete años después, el tramo experimental que hicieron con residuos de tomate todavía está en buen estado, tanto por el uso como por la exposición ambiental. La propia Junta de Extremadura ha sido la encargada de comunicarlo.
De hecho, ante los buenos resultados, están abiertos a usar los residuos de tomate para construir carriles bici. Detrás está ECOHIR, el proyecto de Ecomaterial Hibridado para Infraestructuras Rurales, impulsado por Construcciones Sevilla Nevado y Tomates del Guadiana, con la participación de los centros tecnológicos INTROMAC y CTAEX.
Cómo convierte un proyecto extremeño el residuo de tomate en material para caminos rurales
El componente que interesa a los investigadores es la cutina, un polímero natural presente en la piel del tomate. Incorporado a los áridos reciclados, permite mejorar su comportamiento mecánico y reducir el empleo de estabilizantes convencionales derivados de combustibles fósiles.
Para llegar a una fórmula útil hubo que resolver cómo preparar ese ingrediente. Durante la investigación se probaron distintas presentaciones, desde pastas hasta líquidos filtrados y sin filtrar, y se evaluó su capacidad para ligar los materiales.
Finalmente, se simplificó el proceso de obtención y se optó por una presentación líquida que pudiera incorporarse al agua utilizada para preparar y compactar la mezcla. También recurrieron al secado solar de los restos del tomate, aprovechando que se generan durante el verano.
La otra parte del producto es la zahorra reciclada, una mezcla de partículas de diferentes tamaños obtenida del tratamiento de escombros. Para utilizarla en obra, los residuos pasan por operaciones de clasificación, limpieza, trituración y cribado.
El camino rural experimental con residuos de tomate ha sido un éxito
El tramo piloto se construyó dentro de las instalaciones de una planta de tratamiento de residuos. Allí se pudo observar la evolución del material colocado en un camino, sometido a condiciones reales durante años.
Este seguimiento es mucho mejor que una prueba cualquiera de resistencia porque da información sobre cómo envejece el material hecho con tomate en condiciones reales.
Lo mejor es que la evolución ha sido tan favorable que hasta se plantean probarlo en determinados carriles bici. El material ha respondido satisfactoriamente durante los siete años de observación.
Gran paso de Extremadura: encontrar una segunda vida a los residuos es fundamental
Para garantizar la economía circular, ser más eficientes y respetar el medioambiente es fundamental que encontremos una segunda vida a los residuos del campo.
En este caso, abre una ventana para los subproductos del tomate y permite mejorar materiales de construcción recuperados que necesitan cumplir determinadas exigencias antes de volver a una obra.
Por ejemplo, en un camino, reutilizar un residuo tiene que ir de la mano de que el producto soporte el uso previsto. Por eso, la investigación combina el aprovechamiento de materias primas con la comprobación de sus propiedades y su durabilidad.
ECOHIR ha recibido financiación de las ayudas extremeñas a la investigación industrial y al desarrollo experimental empresarial. Tras el ensayo, el siguiente horizonte señalado por la Junta es trasladar esa experiencia a más infraestructuras rurales y a carriles bici.