Éste es el significado de que un agente saque una bandera amarilla en la carretera: lo dice la DGT
La Guardia Civil de Tráfico desempeña un papel muy importante en la seguridad vial. Su labor no se limita única y exclusivamente a situaciones excepcionales o momentos de gran afluencia, como la «operación salida» o la «operación retorno» durante los periodos vacacionales, sino que se extiende a cualquier circunstancia, tanto de día como de noche. En este contexto, es de especial interés conocer el significado de que un agente saque una bandera amarilla en la carretera.
Cabe señalar que sus órdenes tienen carácter prioritario y todos los usuarios de la vía deben obedecerlas, incluidos conductores, ciclistas y peatones. «Los agentes de la autoridad responsables del tráfico regulan la circulación en todo tipo de circunstancias, tanto de día como de noche, en función de las necesidades puntuales y sus órdenes han de ser obedecidas inmediatamente por todos los usuarios», detalla la DGT.
¿Qué significa que un agente saque una bandera amarilla?
Los agentes de la Guardia Civil cumplen un papel fundamental en la regulación del tráfico. Cuando se encuentran en movimiento, pueden utilizar un sistema de señalización mediante banderas de colores que tienen carácter prioritario sobre cualquier otra señal.
- La bandera roja es la más restrictiva. Cuando un vehículo oficial la porta de forma visible, significa que todos los vehículos deben detenerse al paso del mismo, puesto que el tramo de carretera se encuentra temporalmente cerrado al tráfico.
- Por su parte, cuando un agente saca la bandera amarilla, está advirtiendo de la existencia de un peligro en la calzada. Puede tratarse de un obstáculo, un accidente, condiciones meteorológicas adversas o cualquier otra circunstancia que exija especial atención. Ante esta señal, los conductores deben reducir la velocidad y extremar las precauciones.
- La bandera verde indica el final de la restricción o del tramo afectado por el incidente. La vía vuelve a estar abierta a la circulación con normalidad a partir del vehículo que la lleva.
Además del uso de banderas, los agentes pueden comunicarse con los conductores mediante gestos con los brazos. Uno de los más reconocibles es el brazo levantado al frente con la palma abierta. Esta señal obliga a todos los conductores que vean al agente de frente a detenerse ante la línea de detención más próxima o, si no existiera, ante el propio agente. Cuando el agente levanta un brazo verticalmente y mantiene el otro extendido horizontalmente, la orden de alto afecta tanto a los vehículos que se aproximan de frente como a los que lo hacen por detrás.
Si el agente mueve el brazo hacia adelante utilizando una linterna, está indicando que se puede continuar la marcha con precaución, sin necesidad de detenerse. En cambio, si balancea una luz de arriba abajo, los conductores a los que se dirige deben detener su vehículo inmediatamente.
Otro gesto habitual es el brazo extendido en diagonal señalando hacia un lateral. Esta indicación obliga a abandonar el carril actual y desplazarse al contiguo, generalmente por la presencia de un obstáculo o peligro próximo. Finalmente, cuando el agente mueve el brazo extendido de arriba abajo, está ordenando reducir la velocidad.
Ignorar a un agente que saque la bandera amarilla, o de cualquier otro color, o haga algún gesto con los brazos, puede conllevar multas de entre de 200 euros y la pérdida de 4 puntos, o incluso 500 euros y 6 puntos, según la gravedad de la infracción.
Seguro que lo sabías, pero… 🤔
si un agente de la circulación muestra una bandera amarilla, está indicando a los usuarios de la vía que deben extremar la atención o la proximidad de un peligro.#SeguridadVial 🚗#AgrupaciónTráficoGC pic.twitter.com/twOIQUUYXO— Guardia Civil (@guardiacivil) June 20, 2024
Cuando un agente utiliza la bandera amarilla, puede estar advirtiendo de la existencia de un tramo en obras o de cualquier otro peligro en la vía, lo que obliga a reducir la velocidad y extremar las precauciones.
«Según datos provisionales del Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico, en 2024 se produjeron un total de 142 siniestros de tráfico relacionados con los trabajos de obras de mantenimiento y conservación en las carreteras, de los cuales 23 implicaron a operarios que trabajaban o caminaban por la calzada o en sus inmediaciones (peatones), mientras que los otros 119 implicaron a operarios de conservación y mantenimiento dentro de sus vehículos», recuerda la DGT.
Las zonas de obra presentan un mayor riesgo porque el entorno habitual de la carretera cambia de forma significativa. La reducción de carriles, la señalización provisional, la presencia de maquinaria y operarios, el pavimento irregular o con gravilla suelta y los desvíos inesperados obligan a los conductores a extremar la atención.
Además, la capacidad de la vía suele disminuir, lo que provoca retenciones y frenazos bruscos. Para circular con seguridad es fundamental anticiparse, respetar la señalización temporal, obedecer las indicaciones de agentes u operarios y realizar maniobras suaves, sin aceleraciones ni frenazos bruscos, adaptando siempre la conducción a las condiciones de la vía.
