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El error más común al conducir un coche automático: «Te cargas la caja de cambios»

Coche automático

Conducir un coche automático es una experiencia muy cómodos, pero también puede acarrear ciertos problemas si no se presta atención a los detalles. Aunque la tecnología de este tipo de vehículos ha avanzado considerablemente en los últimos años, es fundamental saber cómo cuidarlos para evitar daños en el sistema de transmisión. En particular, uno de los errores más comunes que pueden causar fallos en la caja de cambios es la manera en que se utiliza el cambio de marcha de «Drive» (D) a «Parking» (P).

Cómo cuidar la caja de cambios en coches automáticos

Un mecánico del taller Talleres Ebenezer, con más de 225.000 seguidores en TikTok, ha advertido sobre uno de los errores más comunes que cometen los conductores de coches automáticos: pasar directamente de la marcha «Drive» (D) a la posición «Parking» (P) sin tener en cuenta ciertos factores.

Éste es un error aparentemente simple, pero puede tener graves consecuencias para la caja de cambios del vehículo. Al colocar la palanca de cambios en la posición «P», un mecanismo interno de bloqueo conocido como «diente de bloqueo» encaja en la corona y detiene el movimiento del vehículo. Si este proceso no se hace correctamente, se puede generar un desgaste excesivo o incluso daños permanentes en este mecanismo de la transmisión.

Es como si el coche tratara de detenerse de golpe sin que la transmisión esté completamente alineada con la posición de aparcamiento. Esto puede provocar una presión innecesaria sobre los componentes internos de la caja de cambios, lo que, con el tiempo, puede causar fallos graves que podrían requerir reparaciones costosas.

Afortunadamente, hay una forma sencilla de evitar estos daños. El mecánico de Talleres Ebenezer señala que la clave está en realizar el cambio a la posición «P» de manera suave y en el orden correcto.

La secuencia correcta es la siguiente: primero, asegúrate de que el coche esté completamente detenido. Luego, cambia a la posición «N» (neutro) antes de colocar la palanca en «P». Este paso es crucial, ya que al colocar el coche en neutro, la transmisión se libera de cualquier presión antes de bloquearse en la posición de estacionamiento.

Esto es muy importante porque evita que el sistema de transmisión se vea forzado al intentar bloquearse de forma abrupta. Al hacerlo de manera gradual, permites que los mecanismos de la caja de cambios se alineen correctamente, lo que prolonga la vida útil del vehículo y previene el desgaste prematuro de los componentes internos.

Así que recuerda: detén el coche, ponlo en neutro y, sólo después, coloca la palanca en «P». Esta simple acción puede marcar la diferencia entre una transmisión que funciona correctamente durante años y una que se desgasta prematuramente.

Aparcar en pendiente

En el caso de que estés aparcando el coche en una pendiente, es aún más importante tener cuidado al cambiar de marcha. Si colocas la palanca en «P» sin haber activado antes el freno de mano, el peso del coche recaerá sobre el mecanismo de bloqueo de la transmisión. Cuando el coche está en una pendiente, el peso del vehículo puede ejercer una presión adicional sobre el mecanismo, lo que podría hacer que se desgasten los componentes internos más rápidamente.

Por lo tanto, los expertos recomiendan una secuencia diferente cuando aparcas en pendiente. Primero, asegúrate de que el coche esté completamente detenido. Luego, cambia a la posición «N» (neutro), lo que permitirá que la transmisión se libere de cualquier tensión. A continuación, activa el freno de mano para asegurar que el coche no ruede.

Una vez que el coche esté completamente asegurado con el freno de mano, puedes soltar el freno de pie y dejar que el vehículo se asiente en su posición. Sólo después de este paso, coloca la palanca en «P». Este procedimiento reduce el riesgo de dañar la transmisión y asegura que el coche permanezca en su lugar sin poner presión innecesaria sobre el sistema de bloqueo.

En resumen, aunque los coches automáticos pueden ser mucho más fáciles de conducir que los manuales, su cuidado y mantenimiento siguen siendo esenciales para garantizar su buen funcionamiento. Un error común, como pasar de «D» a «P» directamente, puede resultar en daños en la caja de cambios que podrían costar una fortuna en reparaciones. Sin embargo, siguiendo una secuencia sencilla y prestando atención a los detalles, es posible evitar estos problemas y alargar la vida útil de tu vehículo.

Recuerda, la secuencia correcta para cambiar de marcha es: detén el coche, ponlo en neutro, activa el freno de mano si estás en pendiente, y solo después cambia a la posición «P». Al tratarlo con cuidado y siguiendo estos pasos, podrás disfrutar de un rendimiento óptimo y evitarás que tu caja de cambios sufra daños innecesarios. Conducir un coche automático no tiene por qué ser complicado, pero siempre es importante hacerlo con la debida atención.

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