El automóvil alerta de más despidos y nuevos cierres de fábricas: «No todas podrán mantenerse en el futuro»
Los fabricantes automovilísticos alemanes han alertado de que los grandes grupos acometerán nuevos recortes y planes de reestructuración en el corto-medio plazo con más despidos y nuevos cierres de fábricas ante la situación que atraviesa el sector en el Viejo Continente. Los efectos derivados de las tensiones geopolíticas, la estricta política de emisiones de CO2 de Bruselas y el desembarco de nuevas marcas chinas han sido los factores determinantes para desatar esta crisis.
Así lo ha señalado la presidenta del lobby automovilístico alemán, Hildegard Müller, que ha insistido en que son inevitables más recortes de empleo y cierres de plantas para construir una industria resiliente ante los profundos cambios que atraviesan los fabricantes de automóviles europeos para recuperar la competitividad.
El automóvil teme más despidos y nuevos cierres
Fabricantes de automóviles como el Grupo Volkswagen o el Grupo Stellantis llevan años lidiando con los altos costes de la energía y la mano de obra, así como con una burocracia impuesta desde Bruselas que coloca a las marcas del Viejo Continente en desventaja frente a la competencia.
«No todas las plantas de producción de coches podrán mantenerse en el futuro, por lo que deben existir programas de reestructuración, ya que la situación en toda la industria es similar al debate en Volkswagen», ha advertido la presidenta del lobby automovilístico alemán, después de conocerse que el fabricante automovilístico alemán estudia despedir a cerca de 100.000 trabajadores en todo el mundo, a lo que habría que sumar el cierre de cuatro plantas en Alemania -Hannover, Zwickau, Emden y Neckarsulm-.
La presión sobre los fabricantes de automóviles del Viejo Continente se ha intensificado a medida que más empresas chinas se expanden en Europa, y los costes de fabricación de vehículos eléctricos en la región siguen siendo elevados.
Además, ha insistido en la necesidad de que, para proteger los puestos de trabajo en todo el sector de la automoción, los fabricantes deberían permitir que sus competidores extranjeros accedan a sus fábricas: «Compartir las cadenas de suministro sigue uniendo a personas y países».
Otra de las medidas que podrían llevar a cabo las marcas europeas es la reducción progresiva de los modelos con el objetivo de concentrar las inversiones y los recursos en los coches más rentables y, así, forzar una reducción de producción.
Coche made in Europe
Mientras, la Unión Europea está trabajando en una propuesta para premiar a los fabricantes de automóviles que produzcan vehículos localmente, conocida como la iniciativa made in Europe. Si bien la normativa, que forma parte de la Ley de Aceleración Industrial del bloque, aún se encuentra en un largo proceso legislativo, fabricantes chinos como Leapmotor, MG y Chery ya han tomado medidas para aumentar su capacidad de producción de vehículos en Europa para verse beneficiados por esta norma de Bruselas.
«Las opciones para el cambio se han reducido, pero se han vuelto aún más urgentes para el sector de la automoción en Europa», declaró Müller, que ha advertido de que esta iniciativa también tendrá un impacto directo en las demandas de los consumidores en el mercado.
