La infanta Cristina rompe su bajo perfil en la boda de Victoria Matossian en Madrid
La infanta Cristina fue una de las invitadas sorpresa a la boda de Victoria Matossian
Victoria Matossian y el príncipe Cecil von Croy contrajeron matrimonio el pasado fin de semana
Victoria Matossian es nieta de la princesa Tessa de Baviera, prima del Rey Juan Carlos


La infanta Cristina fue una de las invitadas sorpresa a la boda de Victoria Matossian, celebrada el pasado fin de semana en Madrid. La boda, que reunió alrededor de 500 invitados, tuvo lugar en la iglesia de San Pedro Apóstol, en Fuente el Saz de Jarama, y fue un evento de gran elegancia y glamour. La infanta Cristina, que ha mantenido un perfil bajo en los últimos años, sorprendió a muchos al asistir a la celebración, confirmando su vínculo cercano con la familia de la novia, que es nieta de la princesa Tessa de Baviera, prima del Rey Juan Carlos.
Victoria Matossian es una figura conocida en los círculos de la nobleza, y su boda con el príncipe Cecil von Croy, de origen alemán, atrajo la atención de la alta sociedad. La infanta Cristina, quien se presentó vestida con un conjunto en tonos oscuros compuesto por una una falda satinada y unos zapatos de tacón bicolor en crema y negro, estuvo presente durante la ceremonia religiosa y la posterior celebración, donde se vivieron momentos de gran distensión entre los asistentes. Las imágenes de la boda captaron a la hermana del Rey Felipe VI con un semblante serio en algunas ocasiones, lo que ha generado especulaciones sobre su estado de ánimo. A pesar de ello, otras fotos muestran a la infanta conversando y disfrutando del evento con otros invitados, incluida la novia, con la que se la vio especialmente cercana.
La infanta Cristina en la boda de Victoria Matossian y el príncipe Cecil von Croy. (Foto: Redes Sociales)
Aunque no han trascendido, por el momento, demasiados detalles del enlace en sí mismo, sí se conoce que para su gran día, siguiendo con la tradición familiar, Victoria llevó una diadema heredada, compuesta por seis flores de diamantes y esmeraldas que pertenecieron a Isabel II. En 1904, la Reina María Cristina adquirió los broches florales a la testamentaria de su suegra y encargó a la joyería Ansorena una estructura de plata para convertirlos en diadema. También se encargaron varias piezas a juego, como pulseras, collar, broche y pendientes, según David Rato, experto en joyas de la Casa Real y creador de la cuenta Spanish Royal Jewels.
En cuanto al vestido, la novia deslumbró con un diseño exclusivo de Jorge Vázquez, compuesto por un vestido y una chaqueta tipo torera bordada. La falda con volantes aportaba un toque romántico y atemporal, perfectamente acorde con su personalidad. Un fajín bordado, a juego con la chaqueta, completó un look nupcial.


Victoria Matossian y el príncipe Cecil von Croy en el día de su boda. (Foto: Redes Sociales)