Las dos muertes devastadoras que Farah Diba recuerda en medio de las revueltas de Irán
La amiga de la Reina Sofía es todo un ejemplo de resiliencia y superación
Además del exilio, ha tenido que hacer frente a la muerte de dos hijos
Irán está viviendo una de sus crisis más graves en las últimas décadas. El país se encuentra sumido en una fuerte ola de protestas que comenzaron por la crisis económica y que ha desencadenado en manifestaciones masivas que piden el fin del régimen autoritario de los ayatolás y un cambio en el rumbo del país. Una situación que ha generado una gran preocupación en todo el mundo, sobre todo por los miles de muertos fruto de la fuerte represión de las autoridades y que ha vuelto a poner en el foco a la antigua dinastía que reinó en Irán hasta la revolución de 1979. En especial, al príncipe Reza Ciro Pahlavi, pero también a su madre, Farah Diba, la última emperatriz.
La que fuera esposa del anterior shah no ha dudado en alzar la voz a través de las redes sociales y ha pedido a las Fuerzas Armadas que se pongan del lado correcto de la historia. Aunque actualmente reside en Francia y visita de manera recurrente a su familia en Estados Unidos, Farah Diba está muy pendiente del desarrollo de los acontecimientos en Irán y, al igual que su hijo mayor, espera con ilusión que la situación cambie.

Farah Diba en un compromiso oficial. (Foto: Gtres)
Más allá de reclamar a las Fuerzas Armadas que apoyen a los manifestantes y ayuden a que termine este baño de sangre, una de las cosas que ha expresado la emperatriz es el dolor que siente por las víctimas. «Cada niño cuya sangre se derrama reaviva en mí el dolor insoportable de perder a mis propios hijos. Ofrezco mi apoyo y condolencias a las madres y padres iraníes y comparto su dolor. También extiendo mis más sinceras condolencias a todos los compatriotas que han perdido a sus seres queridos en este levantamiento nacional y deseo una pronta recuperación a los heridos», escribió hace unos días la emperatriz en sus redes sociales.
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Unas palabras que han hecho que recordemos las dos tragedias más importantes que han marcado la vida reciente de Farah Diba, gran amiga de la Reina Sofía. Estamos hablando de la muerte de dos de sus hijos, que tuvo mucho que ver con el derrocamiento del shah en 1979 y el inicio de su vida en el exilio.
Una emperatriz en el exilio
La caída del shah de Persia trajo consigo el inicio de un periplo para la familia imperial, que pasó por varios países como Bahamas, México, Marruecos, Estados Unidos, Reino Unido, Ecuador y Egipto. Fue precisamente aquí donde murió el sha en julio de 1980 y en entonces presidente, Anwar el-Sadat, cedió a la familia un palacio en El Cairo en el que pasó dos años. Sin embargo, el asesinato de Sadat hizo que perdieran la protección del país y finalmente la familia acabó entre Estados Unidos y Francia, donde tiene actualmente su residencia la emperatriz.




Farah Diba con su familia en Irán. (Foto: Gtres)
Dos muertes devastadoras
El derrocamiento de la monarquía y la muerte del shah fueron los primeros episodios de una etapa marcada por sucesos dramáticos en la vida de Farah Diba. Sin embargo, para ella como mujer -no como emperatriz-, no fueron los más duros.
Habrían de pasar aún algunos años para que Farah Diba tuviera que hacer frente a los dos peores acontecimientos de su trayectoria. Estamos hablando de la muerte de dos de sus hijos, el príncipe Ali Reza y la princesa Leila.




Farah Diba con dos de sus hijos. (Foto: Gtres)
A la princesa Leila la encontraron muerta en 2001 a los 31 años en una habitación de hotel de Londres. Estaba rodeada de una serie de botes de pastillas y su fallecimiento fue totalmente inesperado. La princesa mantenía una buena relación con su familia y había tenido una infancia muy feliz. Sin embargo, la muerte de su padre le causó un gran dolor. Ella misma lo desveló en unas declaraciones a la prensa francesa en 1999, en las que dijo que el último recuerdo que tenía de él era el más doloroso: «Cuando comprendí que el final se acercaba, no me dejaron entrar a su habitación. Durante mucho tiempo tuve la sensación de que mi ausencia lo había traicionado», reveló.
Una década más tarde, Farah Diba tuvo que asumir la pérdida de otro de sus hijos, el príncipe Ali Reza. Su cuerpo sin vida se encontró en su casa de Boston. Tenía 44 años y su muerte se produjo por un disparo. Su familia dijo que el príncipe nunca había podido superar la pérdida de su hermana y la sensación de desarraigo por tener que abandonar su patria.




Farah Diba con el príncipe Ali. (Foto: Gtres)
A pesar de estas dos dramáticas pérdidas, la emperatriz ha sabido seguir adelante con su vida y sobreponerse a las adversidades. Es más, se ha mostrado agradecida en más de una ocasión por sus otros dos hijos y sus nietos y ha expresado su solidaridad con todas las madres que se han visto en circunstancias parecidas a la suya. Todo un ejemplo de resiliencia y superación.