Cáncer, problemas cardíacos e infecciones: la mala salud de Harald de Noruega
El monarca ha sido ingresado en Tenerife, donde se encontraba de vacaciones con su esposa
Han sido varios los problemas de salud que ha sufrido a lo largo de los últimos años.
La familia real de Noruega está atravesando una de las crisis más profundas de su historia reciente. El juicio de Marius Borg y las recientes revelaciones sobre la relación entre la princesa Mette-Marit y Jeffrey Epstein han causado una gran conmoción en el país, hasta el punto de que el debate sobre si la esposa del príncipe Haakon debería ser reina se ha vuelto una cuestión prioritaria. Mientras tanto, los reyes Harald y Sonia de Noruega continúan al frente de la institución y sin planes de dar un paso atrás -su popularidad es la única que, por ahora, no se ha visto muy afectada-. Sin embargo, en los últimos días la salud del monarca ha estado en el punto de mira.
La casa real informó esta misma semana de la hospitalización del rey en Tenerife. En un breve comunicado, el departamento de prensa confirmó que Harald de Noruega había sido ingresado en Tenerife. “El rey está recibiendo tratamiento por infección y deshidratación, pero se encuentra en buen estado. El médico personal del rey viajará a Tenerife para asistir al servicio sanitario local”, rezaba el texto, en el que se confirmaba que Harald y Sonia de Noruega se encontraban de vacaciones en la isla. Algo habitual en la pareja en estas fechas, que suele visitar Canarias huyendo del frío de Noruega.
De momento no han dado muchos más detalles sobre su estado, pero este contratiempo recuerda a lo que le ocurrió en 2024 cuando abandonó el país nórdico para disfrutar de unas vacaciones por su cumpleaños en Malasia. Su estado de salud no era el mejor en aquel momento y sufrió una infección que le llevó a ser trasladado de urgencia a Oslo en un avión medicalizado, con el correspondiente coste para el país. Tuvo que someterse después a una intervención para implantarle un marcapasos permanente. Haakon tuvo que salir al paso ante la polémica que se generó por esta situación y dijo que su padre contaba con la aprobación de los médicos para viajar.
Sin embargo, lo cierto es que en los últimos años la salud del rey Harald ha sido motivo de constante preocupación para su entorno y para las autoridades, aunque él se resiste a dar un paso a lado y dejar que Haakon tome el relevo. Una decisión que en estos momentos es, probablemente, la más acertada, dado el complicado escenario en el que se encuentra el heredero por los actos de su esposa.
No obstante, a la espera de que se confirme en qué punto se encuentra el monarca, ahora el príncipe heredero es regente y seguirá ostentando este papel hasta que Harald se recupere. Una situación que añade una presión extra a Haakon, que vive preocupado por el caso de Marius Borg y la repercusión de la desclasificación de los documentos sobre Jeffrey Epstein en la reputación de su esposa.
La mala salud del rey Harald
A sus 89 años, Harald de Noruega es el más veterano de los monarcas europeos y, a diferencia de otros como Margarita de Dinamarca, no tiene ninguna intención de abdicar. Considera que ser rey es un compromiso de por vida y no ve posible una renuncia. Sin embargo, su delicada salud en los últimos años ha llevado a su hijo a asumir el papel de regente más veces de las que él mismo habría querido. Repasamos sus episodios más controvertidos más allá de su último ingreso en Tenerife.
A lo largo de los años el monarca ha sufrido episodios recurrentes de infecciones que han requerido que fuera hospitalizado. A esto hay que añadir los problemas de movilidad, de hecho, le hemos visto usando muletas o silla de ruedas e incluso sufrió una caída durante una visita a la reina Margarita que fue captada por los fotógrafos.
En diciembre de 2003, la casa real anunció que el rey padecía un cáncer de vejiga y tenía que someterse a una intervención. Estuvo varios meses alejado de la agenda y dejó de fumar. Un año más tarde comenzaron los problemas cardíacos, que ha arrastrado hasta la actualidad. El monarca se sometió a varias operaciones. En 2005 se le hizo un bypass coronario y en 2010 un reemplazo de válvula aórtica.
Las infecciones comenzaron en 2017, año en el que ingresó en el Rikshospitalet. En 2019 también volvió a estar hospitalizado por problemas respiratorios y se habló de que el monarca sufría mareos. En 2020, en el año crítico de la pandemia, se ingresó a Harald por falta de aire y se le implantó un marcapasos temporal que fue reemplazado en 2021.
El rey empezó a tener problemas de movilidad 2023 y desde entonces no ha mejorado, sino que le hemos visto en silla de ruedas o con muletas. Sin embargo, el episodio más sonado fue el de 2024, anteriormente mencionado, y que afectó mucho a la imagen del monarca. Ahora todas las miradas están puestas en su evolución.