Casa Real

CASA REAL BRITÁNICA

La cara b del Día de la Commonwealth con una aparición sorpresa y un importante bache de salud

La familia real británica se encuentra en uno de sus momentos más delicados

La crisis de imagen provocada por el escándalo de Andrés le está pasando factura a los Windsor

  • Andrea Mori
    • Actualizado:

La familia real británica ha participado un año más en la celebración del Día de la Commonwealth. Se trata de una de las jornadas más importantes del año para los Windsor, en la que se destacan los lazos comunes y los valores compartidos entre los miembros que forman parte de la Mancomunidad de Naciones y en la que siempre se lleva a cabo un servicio religioso en la Abadía de Westminster al que asiste el rey y otros miembros destacados de la institución.

Este año la celebración ha estado marcada por la reciente detención del ex duque de York, Andrés Mountbatten-Windsor, y por las investigaciones policiales que se han abierto por sus actividades en el pasado. El hermano del monarca se encuentra bajo sospecha de mala conducta en cargo público durante su etapa como delegado comercial del Reino Unido por sus posibles filtraciones a Jeffrey Epstein. Un escándalo que ha sacudido los cimientos de la monarquía y que ha afectado a su ex mujer y también a sus hijas, que han sido recientemente apartadas de las citas oficiales.

Los príncipes de Gales en el Día de la Commonwealth. (Foto: Gtres)

A pesar de esta complicada situación, tanto los reyes como otros miembros de la familia real han continuado con su agenda, haciendo propia la máxima que marcó el reinado de Isabel II: el deber y la Corona por encima de todo. De esta manera y con sus mejores sonrisas, Carlos III, Camila, los príncipes de Gales y otros royals senior han acudido al servicio religioso en Westminster.

Una aparición sorpresa

Los Windsor no han sido los únicos royals que han participado en el servicio religioso en la abadía, sino que en el templo se ha podido ver también a Alberto de Mónaco. El príncipe, que se encuentra en medio de los preparativos de la visita de León XIV a Mónaco, ha acudido a este acto en compañía de la embajadora monegasca en el Reino Unido. Un gesto que subraya los vínculos personales y diplomáticos que mantiene con los Windsor y, en especial, con el rey Carlos III. Ambos monarcas comparten una preocupación común por el medio ambiente.

El príncipe Alberto en Westminster. (Foto: Gtres)

Un jaque de salud

Aunque el Palacio de Buckingham no ha hecho declaraciones al respecto, en los últimos días se ha podido saber que la princesa Michael de Kent, de 81 años, ha sufrido un derrame cerebral y permanece bajo observación y en absoluto reposo. Su marido, el príncipe Michael de Kent, ha continuado con su agenda pública.

La princesa Michael de Kent en un acto. (Foto: Gtres)

Una situación tensa

No ha sido una celebración agradable como otros años, sino que la tensión se percibía en el ambiente. A pesar de las sonrisas y la aparente tranquilidad de los miembros de la familia real, en los alrededores de la Abadía de Westminster se han concentrado grupos de manifestantes que han protestado contra la actual situación de la Corona. Carteles con frases como Abajo la corona, No es mi rey o con preguntas sobre el ex duque de York se podían ver al paso de la familia real.

Un amargo recuerdo

A pesar de que el Día de la Commonwealth es una de las jornadas más importantes del calendario de los Windsor, desde hace unos años está marcada por un recuerdo amargo. En 2020, justo antes del inicio de la pandemia, fue precisamente en esta celebración en la que se despidieron los duques de Sussex de la actividad oficial. Pocas semanas después de anunciar al mundo que iban a apartarse de La Firma y a dejar de ser miembros trabajadores de la institución, Harry y Meghan dijeron adiós a su vida pública dentro de la Corona precisamente en este acto. Una jornada en la que la duquesa apostó por un elegante vestido con media capa de color verde y en la que la tensión con el resto de la familia real se percibía perfectamente en el ambiente.

Meghan Markle y Harry en el Día de la Commonwealth de 2020. (Foto:  Gtres)

Aquel año Andrés tampoco asistió porque ya había sido apartado de los actos oficiales por sus vínculos con Epstein, pero conservaba sus títulos y su residencia en Windsor. Seis años después su caída en desgracia ha sido total, y solamente queda que se le elimine de la línea de sucesión. Algo que es más que posible que ocurra en el corto plazo.

Lo último en Casa Real

Últimas noticias