Andrés Mountbatten-Windsor, visto por primera vez tras su arresto: esto es lo que estaba haciendo
El ex duque sigue a la espera de instalarse en Marsh Farm
Nadie de la familia real ha ido a visitarle de momento
Más de un mes después de su arresto y mientras las investigaciones sobre sus actividades pasadas continúan, el ex príncipe Andrés ya se ha acostumbrado a su nueva vida alejada de los focos. El hermano del rey Carlos III permanece en una de las residencias que el monarca tiene en Sandringham, aislado del mundo y a la espera de saber qué le depara el futuro. Tras varias semanas en Wood Farm, los trabajos de reforma de la propiedad en la que tiene que instalarse avanzan a buen ritmo y podrían finalizar pronto. Ha sido cerca de la casa donde se le ha visto recientemente. Una zona austera nada tiene que ver con los lujos de los que antaño disfrutaba.
A pesar de que mantiene un perfil bajo y de que intenta pasar desapercibido, en los últimos días ha hecho algunos movimientos. Andrés es consciente de que los reporteros le siguen la pista, pero, a sus 66 años, tampoco quiere permanecer encerrado. Sobre todo, ahora que sabe que podría acabar entre rejas.
El hermano del rey Carlos III ha sido fotografiado en las inmediaciones de Marsh Farm, en Wolferton, paseando junto a sus mascotas, probablemente, los perros que le regaló a la Reina Isabel II para que la acompañaran en la etapa final de su vida y que ahora son las que le acompañan a él. Junto a él también estaba un miembro de su equipo de seguridad.
Una imagen que ha sido publicada en la prensa británica y que contrasta con la última que se vio de él: intentando esconderse de los focos en la parte trasera de un vehículo tras pasar casi 12 horas bajo custodia policial. Aquella fotografía dio la vuelta al mundo y mostró a un ex príncipe con el rostro desencajado y una mirada que rebosaba pánico.
A pesar de que se le ha puesto en libertad, Andrés Mountbatten-Windsor sigue bajo sospecha y, al margen de las investigaciones que están llevando a cabo las autoridades británicas, cada vez van trascendiendo más detalles e imágenes que revelan la naturaleza de su relación con Epstein. Algunas de las últimas muestran al ex duque en albornoz y otra con una de las víctimas del pederasta en su regazo.
Un tratamiento que se resiste a dejar
A pesar de que a Andrés se le han retirado todos los títulos y honores, hay un detalle en su equipaje y en el tratamiento por parte del personal que trabaja con él que ha llamado mucho la atención. Según ha trascendido, Andrés sigue teniendo algunos trabajadores a su servicio, a los que se ha indicado que se dirijan a él como «señor».
Además, hace unos días llegaron a Norfolk muchas casas con sus pertenencias en las que se podían ver el sello HRH (su alteza real). Un tratamiento que ya no tiene, pero que parece que se resiste a dejar, aunque sea en el ámbito privado. Asimismo, hay que tener en cuenta que se ha encargado la mudanza a la empresa Gander&Whiter, una compañía que está especializada en el transporte de obras de arte. Algo que ha llamado mucho la atención porque hace pensar en que el ex duque de York se ha llevado antigüedades y objetos de valor que deben ser adecuadamente trasladado.