El blog de Paloma García-Pelayo

El archivo de la demanda de Gloria Camila contra Rocío Carrasco acorrala a Ortega Cano

Gloria Camila Ortega y José Ortega Cano
Gloria Camila y José Ortega Cano en una imagen de archivo / Gtres

El juzgado de Primera Instancia número 5 de Alcobendas ha archivado las diligencias preliminares abiertas a instancias de la demanda que Gloria Camila Ortega interpuso contra su hermana Rocío Carrasco. Fue el pasado viernes 15 de octubre cuando la primogénita de la Jurado se personaba en sede judicial, citada por la jueza que lleva el caso, con el fin de que exhibiera documentos privados titularidad de Rocío Jurado, madre de ambas. Gloria solicitó que su hermana aportara los escritos que, según reza la demanda, habría entregado a la productora La Fábrica de la Tele y a Mediaset para la grabación de la docuserie En el nombre de Rocío, pendiente de emisión.

Rocío Carrasco
Rocío Carrasco junto a su abogado / Gtres

Pocos de los presentes en sala imaginaban lo que aquella mañana ocurriría en presencia de la titular del juzgado número 5 de los de Primera Instancia de Alcobendas. La expectación mediática era importante desde que la revista Diez Minutos adelantara en exclusiva que Gloria Camila había demandado a su hermana Rocío y que se iniciaban diligencias preliminares, esto es, la juez estimaba la petición de la joven y citaba a Carrasco para que aportara esos escritos. De ahí que algunos medios hablaran de “varapalo” de la hermana más joven a la mayor o de victoria de Gloria frente a Rocío. Ni una cosa ni la otra. No se trataba de ninguna victoria y ni si quiera el archivo de las diligencias, del trámite iniciado por Gloria es tampoco triunfo de Rocío. Con ellas no va la historia, al menos en principio. Los perdedores son otros.

En cuanto Rocío aportó el pasado viernes los documentos requeridos por Gloria en su demanda, su abogado, el prestigioso penalista Enrique Trebolle, pidió que no se incluyeran en el procedimiento que él mismo había iniciado; mejor dicho: la hija de Ortega Cano, su cliente. Aquello que querían se aportase, que no conste. ¿Por qué?, pregunto ¿Qué contenía ese escrito que provocó semejante petición por parte del letrado? ¿Es tan terrible?

Gloria Camila
Gloria Camila en una imagen de junio / Gtres

Rocío Carrasco lo apuntó al finalizar la vista en declaraciones a los medios: “Al final me he visto obligada a aportar un documento, el único que no me hubiese gustado aportar nunca en la vida. Había mucha insistencia para que se aportaran documentos y ahora en la vista hay mucha insistencia para que el documento que se ha aportado sea retirado”.

Sea lo que sea que la Jurado escribiera y dejara constancia de puño y letra, Gloria Camila, que es quien encabeza la demanda, debe ya conocerlo. Como demandante, habrá tenido acceso a las actuaciones, a la diligencia que dictó el juzgado al finalizar la vista. Debe conocer también que su abogado pidió que no constase y que la jueza se lo denegó. Consta. Por eso me extrañó escuchar el tono en el que contestaba a las preguntas de la agencia Europa Press sobre qué le habían parecido las declaraciones de su hermana a la salida del juzgado, ironizando con que no entendía por qué había nombrado a su padre, Ortega Cano, cuando la demandante es ella. (Rocío dijo que le sorprendió no ver allí al diestro). Y tiene razón: ella encabeza la demanda. Rocío Carrasco tuvo que encajar la decisión de Gloria de pedir judicialmente los escritos, pero la ha mantenido al margen. “Mi hermana, la pobre, es la que menos pinta en esto”. Entiendo que la joven Gloria quiera apoyar a su padre de manera incondicional. Lógico. Quería saber y ya debe saber lo que hay. Entiendo que el abogado le ha informado. Amparándose en preservar la intimidad de su madre -que en su derecho está- quizá haya descubierto algo que le hiera más de lo que nunca imaginó, o no. En sus sentimientos manda ella, pero me sorprendió mucho su reacción ante los micrófonos de los reporteros. Escuchar que a quien echó de menos fue a Fidel Albiac, marido de su hermana, me dio a entender – igual me equivoco – que, o bien sabe poco de lo que ocurrió en la vista, o es muy osada. Craso error. Hay veces que el silencio favorece mucho más.

Gloria Camila, José Ortega Cano
Gloria Camila junto a su padre / Gtres

Su abogado declaró a los medios que Carrasco había engañado a la audiencia, a la productora o a la jueza al decir que no había entregado ningún escrito. Mis llamadas y mensajes a Trebolle y a su amable secretaria se quedaron durante el día de ayer sin atender. Me interesaba su versión y sus razones para pedir que no se incluyera la documentación aportada después de solicitarla como diligencia preliminar. Sé que es un profesional y entiende que la información completa y veraz es la correcta.

La promoción de la docuserie En el nombre de Rocío, aún en producción, en la que se apuntaba la existencia de los mencionados escritos -lo llamaron diario- que habría dejado Rocío Jurado con algunas reflexiones sobre su vida, puso a algunos miembros de su familia en alerta. Hasta donde sé, Ortega es protagonista y no para bien. Tranquilidad. Se ha archivado, pero la demanda de Gloria dará voz muy posiblemente a lo que, entiendo, querían silenciar.

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