POLÉMICA

El cumpleaños más amargo de Begoña Gómez: con el banquillo cada vez más cerca

Begoña Gómez atraviesa uno de los momentos más delicados de su vida pública

Imputada por varios presuntos delitos, el avance de la causa apunta a un posible juicio que podría tener importantes implicaciones políticas

El foco judicial se ha intensificado en su relación con una asesora de Moncloa

Begoña Gómez en un acto oficial. (Foto: Gtres)
Begoña Gómez en un acto oficial. (Foto: Gtres)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Televisión, moda y corazón. Periodista de vocación y comunicadora de formación, me he movido entre estudios de radio, redacciones digitales y bastidores de redes sociales. He narrado la actualidad en la 'Cadena SER', seguido la pista a las nuevas tendencias en 'El Independiente' y escrito sobre lifestyle y empresas en la 'Revista Capital'. En 'Diez Minutos', combiné redacción y estrategia digital como Community Manager. Ahora escribo en LOOK, donde cubro actualidad televisiva, moda, celebrities y realeza.
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No todos los cumpleaños se celebran con velas, brindis y sonrisas. Algunos llegan envueltos en silencios, autos judiciales y comparecencias pendientes. Begoña Gómez cumple hoy 51 años en uno de los momentos más delicados de su vida pública, con una investigación judicial que avanza sin pausa y con un horizonte cada vez más definido: el de un posible juicio que amenaza con marcar un antes y un después no solo para ella, sino también para la legislatura de su marido, el presidente del Gobierno.

Lejos quedan aquellos aniversarios discretos, celebrados al abrigo de la vida institucional de La Moncloa. Hoy, el contexto es radicalmente distinto. Gómez se encuentra imputada por hasta cinco presuntos delitos -tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida, intrusismo y malversación- y el juez Juan Carlos Peinado ya ha planteado la posibilidad de que se siente en el banquillo ante un jurado popular. Un escenario inédito para la esposa de un presidente en ejercicio y que convierte esta fecha señalada en una jornada cargada de tensión política, jurídica y mediática.

Begoña Gómez en un acto oficial. (Foto: Gtres)

Begoña Gómez en un acto oficial. (Foto: Gtres)

El cerco judicial se ha estrechado especialmente en los últimos meses a raíz del papel desempeñado por su asesora en Moncloa, Cristina Álvarez. La Audiencia Provincial de Madrid ha sido clara al señalar que su caso no es uno más dentro del funcionamiento habitual de la Presidencia del GoBierno. Los magistrados han puesto el foco en la relación de «amistad íntima» entre ambas, un vínculo que, lejos de resultar inocuo, consideran relevante a la hora de valorar una posible implicación conjunta en asuntos de carácter privado y profesional, especialmente los relacionados con la cátedra de Transformación Social Competitiva de la Universidad Complutense.

La tesis judicial choca frontalmente con la versión defendida por el entorno de Gómez. La defensa insiste en que no se trató de «favores puntuales», pero tampoco de una actuación irregular, y subraya que la figura del personal de confianza es una práctica común en Moncloa desde hace décadas. Sin embargo, los autos judiciales apuntan a algo más que una simple gestión de agenda o tareas protocolarias. Según la Audiencia, la actividad de la asesora parecía «más propia de una amiga interesada en asuntos lucrativos» que de una funcionaria dedicada exclusivamente a labores institucionales.

Begoña Gómez y Pedro Sánchez en un acto oficial. (Foto: Gtres)

Begoña Gómez y Pedro Sánchez en un acto oficial. (Foto: Gtres)

A ello se suma un detalle especialmente incómodo: la presencia de Cristina Álvarez en la firma de documentos clave relacionados con la cátedra, incluidos convenios y acuerdos, pese a que ella misma ha negado haber intervenido en su creación. Un relato que pierde fuerza ante la acumulación de correos electrónicos, gestiones acreditadas y la implicación en el día a día de un proyecto académico que ahora se encuentra en el centro de la investigación.

El cumpleaños de Gómez llega, además, marcado por otro gesto que no ha pasado desapercibido en el juzgado: la falta de respuesta al requerimiento judicial para entregar su pasaporte. La Policía Nacional ha confirmado que, a día de hoy, ni ella ni su asesora han cumplido con la orden del juez, un silencio administrativo que añade presión a una causa ya de por sí cargada de simbolismo. No se trata solo de un trámite burocrático, sino de una diligencia clave para esclarecer posibles desplazamientos vinculados a la actividad de la cátedra.

Begoña Gómez en un acto oficial. (Foto: Gtres)

Begoña Gómez en un acto oficial. (Foto: Gtres)

Mientras tanto, en el plano político, Pedro Sánchez mantiene su estrategia de resistencia. Ya descartó la dimisión cuando estalló el caso y ha reiterado su confianza en que todo responde a una campaña de desgaste. Pero el calendario judicial no entiende de aniversarios ni de discursos institucionales. Cada auto, cada citación y cada informe de la UCO convierten el cumpleaños de su esposa en un recordatorio incómodo de que la causa sigue viva y avanzando.

Con todo, hoy Begoña Gómez suma un año más, pero también suma incertidumbre. Sopla las velas, si es que hay velas, bajo la sombra de un procedimiento judicial que ha dejado de ser una amenaza abstracta para convertirse en una posibilidad real. Un cumpleaños sin celebración pública, sin fotografías oficiales y sin mensajes institucionales, pero cargado de un simbolismo difícil de ignorar: el de una mujer que ha pasado del discreto segundo plano al centro de una de las mayores tormentas políticas y judiciales de los últimos años.

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