Corral de Almaguer: descubrimos los rincones del pueblo manchego de Sara Carbonero
Sara Carbonero acaba de cumplir 42 años y atraviesa un momento delicado de salud tras ser intervenida de urgencia a principios de 2026
Su pareja, su comadre Isabel Jiménez y sus hijos son los pilares fundamentales de la periodista
Sara Carbonero es una de las periodistas deportivas más reconocidas de nuestro país y ha forjado, a base de esfuerzo y sacrificio, una exitosa trayectoria comunicativa estrechamente ligada a medios como el Marca. Otro de los motivos que le dio mucha visibilidad fue su relación con Iker Casillas, ex portero del Real Madrid y jugador de La Roja, con el que protagonizó un beso de película justo después de ganar España el Mundial de Sudáfrica. Sin embargo, en 2019 recibió un diagnóstico de cáncer de ovario que sacudió los cimientos de su vida y de su meteórica carrera. Tras esta noticia, Sara decidió frenar y mantenerse en un segundo plano, con un ritmo de vida más tranquilo que le permitiera centrarse en la lucha contra la enfermedad.
El pasado mes de enero y cuando Carbonero se encontraba tranquila en Lanzarote pasando las vacaciones de Navidad, un fuerte dolor abdominal la hizo pasar por quirófano con carácter urgente. No obstante, más tarde conocimos que este sobresalto nada tuvo que ver con su afección oncológica. Una vez pasado este incidente, durante el que estuvo arropada en todo momento por su pareja Jota y su comadre Isabel Jiménez, Sara pudo regresar a Madrid y encontró en Boadilla del Monte, donde vive, un remanso de paz donde continuar con la recuperación.

Sara Carbonero en una foto de sus redes sociales.
Sin embargo, este no es el único lugar de España que se ha convertido en particular refugio de la reportera. Solo necesitamos trasladarnos unos kilómetros para descubrir Corral de Almaguer, el pueblo natal de Sara, donde atesora recuerdos de su infancia y se reencuentra con su entorno familiar.




Casa Collados en Corral de Almaguer. (Foto: Diputación de Toledo)
Así es Corral de Almaguer
Este municipio manchego que vio crecer a Sara Carbonero se encuentra a poco más de 100 kilómetros de distancia de Boadilla del Monte, enclave donde Sara vive dentro de la Comunidad de Madrid. Perteneciente a la provincia de Toledo y más concretamente a la comarca de la Mancha Alta de Toledo, está bañado por el río Riánsares y tiene una población que asciende a algo más de 5.000 habitantes.




Parque municipal de Corral de Almaguer. (Foto: Diputación de Toledo)
Su patrona es Nª Sra. de la Muela y los corraleños tienen especial devoción también por La Asunción, que es la virgen que ocupa el presbiterio de la iglesia situada en la Plaza Mayor del pueblo o Plaza de los Mártires.




Virgen de la Asunción de Corral de Almaguer. (Foto: Diputación de Toledo)
Gracias a la página web del pueblo, que es muy completa y útil para los ciudadanos, sabemos que cuenta con varias farmacias, consultorio médico, numerosos parques y supermercados, restaurantes, bares, hoteles y multitud de espacios donde pasar tiempo de ocio de calidad. A su alrededor y con acceso tanto por carretera convencional como por autovía, se encuentran otros pueblos como Ocaña, Quintanar de la Orden, La Guardia, Lillo o Cabezamaseda, entre otros. A algo más de una hora está Toledo y, en sentido contrario y si recorremos 20 minutos más en coche, encontramos Albacete. En menos de dos horas también se puede llegar a Cuenca y a Guadalajara por lo que podría decirse que Corral de Almaguer se encuentra en un punto estratégico dentro de la Provincia y también de la Comunidad Autónoma.




Plaza Mayor de Corral de Almaguer. (Foto: Diputación de Toledo)
El lugar favorito de Sara Carbonero
Sara Carbonero presume de ser corraleña y cuando acude a este enclave de Toledo, disfruta con emoción de los reencuentros familiares y de planes con amigos. Uno de sus lugares favoritos para reunirse con su núcleo duro es el Mesón El Patas, un restaurante familiar que destaca por su cocina tradicional, platos abundantes y un ambiente íntimo.
Ver esta publicación en Instagram
Tal es el vínculo que une a Sara y a El Patas, que en el local hay un espacio dedicado a la periodista. Se trata más que de un rincón de un pequeño altar. A él se llega tras atravesar el salón principal. Al llegar a la mesa 19, si alzamos la vista, podemos leer un cartel que reza: «El rincón de Sara Carbonero». Al lado, un maniquí sostiene uno de los vestidos que conforman el extenso armario de Sara. Una pieza cedida por ella misma en señal de afecto y agradecimiento.