Can Yaman: cómo un abogado turco se convirtió en ídolo mundial y rompió todas las reglas
Can Yaman visita esta noche 'El Hormiguero' para presentar 'El Turco', su nueva serie
El actor turco repasa un momento clave de su carrera mientras atraviesa una reciente polémica tras su detención
Más allá de su faceta como galán, Yaman destaca por su pasado como abogado

Este jueves, El Hormiguero pone el broche de oro a su segunda semana de emisión con la visita de Can Yaman, uno de los actores internacionales más populares del momento. El intérprete turco acude al programa de Pablo Motos para presentar El Turco, su nueva serie de aventuras y romance que se estrena hoy mismo en Movistar Plus+. Ambientada en el siglo XVII, en pleno declive del Imperio Otomano, la ficción promete acción, épica y pasión en un contexto histórico marcado por grandes transformaciones políticas y sociales. Pero más allá de su faceta como actor, la figura de Can Yaman despierta un enorme interés por su vida personal, su pasado profesional y la reciente polémica que ha rodeado su nombre.
Nacido en Estambul el 8 de noviembre de 1989, Can Yaman creció como hijo único en una familia de clase media formada por un abogado y una profesora. Sus padres se separaron cuando él era niño, una experiencia que, según ha contado en varias entrevistas, le hizo madurar antes de tiempo y desarrollar una fuerte disciplina personal. A pesar de la ruptura, siempre ha mantenido una relación cercana con ambos, aunque ha preferido preservar su intimidad familiar lejos de los focos mediáticos.
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Antes de convertirse en estrella de la televisión, Yaman siguió un camino muy distinto al del mundo del espectáculo. Estudió en el prestigioso Liceo Italiano de Estambul y se licenció en Derecho por la Universidad de Yeditepe gracias a una beca deportiva. Durante un tiempo trabajó como abogado en el ámbito corporativo y fiscal, colaborando incluso con publicaciones especializadas. Sin embargo, la interpretación terminó ganando terreno. «Soñaba con ser abogado internacional, pero todo cambió por casualidad», ha confesado. Un encuentro fortuito con representantes artísticos durante unas vacaciones marcó el inicio de su nueva vida.
Su debut televisivo llegó en 2014, pero la fama internacional le llegó con Erkenci Kuş (Pájaro soñador), la comedia romántica que lo convirtió en un fenómeno global y le valió el Golden Butterfly Award al mejor actor. A partir de ahí, títulos como Dolunay o Bay Yanlış consolidaron su imagen de galán, especialmente en España, donde sus series arrasaron en canales como Divinity y Nova. Políglota -habla turco, italiano, francés, inglés, alemán y español-, Yaman ha sabido expandir su carrera por Europa, estableciéndose en Italia como base de operaciones.

Can Yaman en el estreno de su nuevo proyecto. (Foto: Gtres)
Pero su vida no ha sido solo alfombras rojas y éxitos profesionales. Hace apenas unos días, el actor se vio envuelto en una polémica tras ser detenido durante una redada policial antidrogas en Estambul. Aunque fue puesto en libertad pocas horas después y no se presentaron cargos formales contra él, la noticia generó un gran revuelo mediático. Desde Roma, donde reside habitualmente, Yaman lanzó un comunicado defendiendo su inocencia y criticando el tratamiento informativo de la prensa. «Si fuera cierto, no me habrían liberado tan rápido ni habría podido regresar a Italia al día siguiente», afirmó. Aun así, el episodio ha supuesto un desgaste en su imagen pública, algo que podría salir a relucir en su entrevista de esta noche.
En el plano sentimental, Can Yaman también ha sido protagonista de numerosas portadas. Su romance con la periodista italiana Diletta Leotta entre 2020 y 2021 fue uno de los más mediáticos de Europa, con incluso rumores de boda. Tras aquella ruptura, el actor optó por una vida más discreta, hasta que en 2025 presentó públicamente a su nueva pareja: la DJ y modelo italiana Sara Bluma. La pareja se ha dejado ver en eventos y festivales, aunque siempre ha mantenido su relación lejos del exceso de exposición en redes sociales.




Can Yaman y Sara Bluma en un festival. (Foto: Gtres)
Lejos de los focos, Yaman se define como una persona disciplinada, amante del deporte y comprometida con causas sociales. En Italia fundó la asociación Can Yaman for Children, destinada a ayudar a niños hospitalizados, demostrando que su popularidad también puede servir para impulsar proyectos solidarios. Ahora, con El Turco, Can Yaman afronta uno de los retos más ambiciosos de su carrera. La serie, rodada en inglés y con un reparto internacional, lo muestra en un registro más físico, intenso y alejado del estereotipo de galán romántico. Entrenamientos extremos, esgrima, combates a caballo y largas jornadas de rodaje han marcado esta etapa profesional.