Su gol, un subidón anímico

Valverde remonta el vuelo

Valverde
Fede Valverde celebra su gol en el Mundial de Clubes. (AFP)

Marcar un gol es la mejor sensación que puede experimentar un futbolista. No hay alegría mayor durante un partido. Si esta diana llega en un momento especialmente complicado, el sabor de ese tanto es especial. Eso fue exactamente lo que le sucedió cuando Fede Valverde aprovechó un rechazo, tras un tiro de Rodrygo repelido por el meta rival, para hacer el segundo gol del Real Madrid ante el Al Ahly en las semifinales del Mundial de Clubes.

Valverde, todo corazón como buen uruguayo que es, no tendrá jamás un buen recuerdo del final de 2022 y del principio de 2023. Problemas personales y futbolísticos le borraron la sonrisa. Nada ha sido fácil para Fede y los suyos en las últimas semanas. Hablando sólo de lo futbolístico, el varapalo del Mundial de Qatar le dejó una herida demasiado profunda que no duda en reconocer. Abandonó la zona mixta del Al Janoub Stadium entre lágrimas tras ver como se quedaban fuera de la competición.

«Sí, me afectó lo que pasó en Qatar porque vas con el optimismo de que todo va a salir bien. Es el sueño de un niño, de millones de personas. Está la tristeza de que parece que todo ese trabajo que hiciste antes del Mundial no sirve de nada. Te hace mejorar para saber que no siempre en el fútbol pasan cosas buenas. Previo al Mundial mi rendimiento era bueno y después no es el mismo», aseguró el uruguayo en la rueda de prensa previa a la semifinal del Mundial de Clubes.

Continuó y reconoció que «hay baches», pero «la clave es el que mejor afronta estas cosas». «Debo seguir con la actitud previa al Mundial, hablar con esa gente que me ayuda, y seguir el camino para terminar siendo capitán, que es lo que quiero. A poco, mi rendimiento volverá a ser mejor», finalizó.

Y esa gente que le ayuda forma parte de la psicología deportiva que acudió al rescate en un momento delicado y que está muy presente en su día a día. Esto le ayuda mucho a visualizar los partidos e imaginarse diferentes situaciones que pueden surgir durante los encuentros. De esta manera, está preparado para abordarlas cuando ocurren en la vida real. En el mundo del deporte la psicología cada vez tiene un peso mayor y Fede es uno de los muchos futbolistas que la usan. Las terapias le ayudan a seguir creciendo y a superar momentos complicados.

Por todo esto, cuando Valverde marcó el gol y lo celebró fueron muchos los que sonrieron. Todos esos que le quieren y que también necesitaban ese tanto. Esa alegría. Esa liberación. El charrúa progresa adecuadamente, el club, su otra familia, le mima y poco a poco se espera que vuelva a ser ese jugador de nivel mundial capaz de marcar la diferencia.

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