En el Real Madrid se arrepienten de no haber cambiado de entrenador antes
En la cúpula del Real Madrid están encantados con la resurrección del equipo que ha conseguido Arbeloa en tiempo récord
Valdano elogia a Arbeloa y explica qué pasó con Xabi Alonso: “El equipo se iba cayendo…”
En la cúpula del Real Madrid están encantados con el cambio radical de actitud y rendimiento de los jugadores que ha conseguido sacar Álvaro Arbeloa en tiempo récord. Destacan que el equipo estaba “tieso y bloqueado” con Xabi Alonso y creen que el cambio de entrenador debería haberse realizado en noviembre, tras la derrota liguera ante el Celta, cuando Xabi salvó el puesto de milagro.
El efecto Arbeloa ha disparado la ilusión del madridismo y ese contagio ha llegado hasta la cúpula de la casa blanca. En la directiva del club que preside Florentino Pérez están entusiasmados con el trabajo que está realizando el nuevo técnico del primer equipo, igual que con el de Niko Mihic al frente de los servicios médicos y el de Antonio Pintus como máximo responsable de la preparación física, ambos devueltos a sus antiguas funciones por las altas esferas de Valdebebas.
Arbeloa no sólo se ha metido en el bolsillo a la plantilla en un puñado de entrenamientos también se ha ganado al presidente y a los asesores que le rodean en su círculo de confianza. Tanto que en el Real Madrid, visto el cambio radical del equipo, se arrepienten de no haber tomado antes la decisión de destituir a Xabi Alonso y ascender al primer equipo a Álvaro Arbeloa.
El milagro de Arbeloa
Xabi Alonso tuvo un pie y medio fuera del Real Madrid el pasado mes de noviembre justo después de la derrota ante el Celta en el Bernabéu. Aquel partido, en el que comenzaron a oírse los pitos en el Bernabéu, estuvo muy cerca de costarle el puesto al técnico tolosarra en una reunión entre Florentino y los más altos directivos del club madridista que se prolongó hasta avanzada la madrugada y en la que no hubo fumata blanca para el relevo en el banquillo.
Llegaría después la derrota no dulce pero sí balsámica ante el Manchester City y la sucesión de victorias sin gracia que llevaron a Xabi Alonso a comerse el turrón con la sensación de que la Supercopa iba a ser su tumba. Así fue, aunque el Real Madrid derrotó al Atlético en las semifinales y fue capaz de competir ante el Barcelona. Pero no bastó para que el técnico tolosarra aguantara en un puesto para el que nadie en la cúpula del Bernabéu le veía capacitado.
Fue justo a la vuelta de Arabia cuando el Real Madrid decidió prescindir de Xabi Alonso y entregarle el mando del primer equipo a Álvaro Arbeloa, que se estrenó con el Albacetazo apenas 24 horas después de ser presentado como entrenador del Madrid. Aquella derrota deshonrosa y los posteriores pitos del Bernabéu ante el Levante supusieron un punto de inflexión para una plantilla que sólo entonces empezó a percibir la gravedad de la situación.
Desde entonces y abstraído del ruido mediático en torno a su figura, Arbeloa se dedicó a ir recuperando la moral de un vestuario hundido. Los partidazos del Real Madrid ante el Mónaco y el Villarreal (dos equipos que están jugando la Champions) demuestran que el relevo en el banquillo ha sido acertado y la única pega que ponen ahora en la cúpula del Madrid es que la decisión la tendrían que haber tomado antes.