Buenas noticias con Éder Militao. El central brasileño ya trabaja sobre el césped de los campos 1 y 2 de Valdebebas, aunque todavía lo hace en solitario y siguiendo un plan específico. Un paso importante dentro de una recuperación larga y delicada que ya ha entrado en su recta final.
La hoja de ruta que maneja el Real Madrid pasa por tener al defensa disponible durante el mes de octubre. No existe una fecha exacta para su regreso ni se asumirán riesgos innecesarios, pero las sensaciones son positivas y el futbolista continúa cumpliendo los plazos marcados por los servicios médicos.
Militao ha dejado atrás la primera parte del proceso, mucho más centrada en el gimnasio y el trabajo de recuperación, para aumentar progresivamente la carga sobre el terreno de juego, tocando ya balón. El siguiente paso será incorporarse de manera parcial a la dinámica del grupo.
Su regreso será progresivo. El Real Madrid tiene muy presente que el brasileño viene de una lesión importante y que antes de volver a competir deberá recuperar ritmo, confianza y sensaciones. El objetivo no es simplemente recibir el alta médica, sino estar preparado para soportar las exigencias de los partidos.
Una lesión que terminó en el quirófano
Militao se encuentra recuperándose de una rotura del tendón proximal del bíceps femoral de la pierna izquierda. La lesión se produjo después de sufrir una recaída que provocó que se abriese la cicatriz de una rotura anterior. Una complicación que obligó al central a pasar por el quirófano a finales del pasado mes de abril.
El brasileño se perdió el tramo final de la temporada y tampoco pudo disputar el Mundial con Brasil. Desde entonces, ha seguido un proceso de recuperación vigilado al milímetro para evitar cualquier nuevo contratiempo. En el club son conscientes de que una recaída en este momento supondría un golpe durísimo, por lo que la prudencia seguirá marcando cada paso.
Mourinho cuenta actualmente con Huijsen, Konaté, Rüdiger y Asencio para ocupar el centro de la defensa. La recuperación de Militao aumentará todavía más la competencia y permitirá al entrenador portugués gestionar mejor los esfuerzos en una temporada cargada de partidos.
Todavía le queda camino por recorrer, pero Militao ya ve la luz al final del túnel. El brasileño ha vuelto al césped, aumenta el ritmo de trabajo y se acerca al momento más esperado. Si no aparece ningún contratiempo, octubre será el mes de su regreso.