El Real Madrid ha aplaudido este domingo la marcha atrás de la FIFA en su propuesta de intentar privatizar el Mundial y ha comparado esta iniciativa con el acuerdo al que llegó en su momento la Liga con el fondo privado CVC. Una bofetada con la mano abierta del club blanco a Javier Tebas tras días de críticas y más críticas por parte del presidente de la patronal contra Infantino por esta propuesta. El Madrid, ahora, ha puesto contra un espejo a Tebas y le ha hecho ver que su acuerdo para «hipotecar durante medio siglo los ingresos que corresponden a los clubes» es lo mismo.
«El Real Madrid se opone con firmeza a cualquier intento de vender los ingresos comerciales futuros de las competiciones sin asumir a cambio ninguno de sus costes ni de sus riesgos. Son los clubes quienes los soportan, y cualquier iniciativa que pretenda apropiarse de los ingresos futuros del fútbol sin asumir las responsabilidades que los generan resulta inaceptable y no debe volver a plantearse jamás», señaló el Real Madrid después de dar las gracias a la UEFA por oponerse a la propuesta de la FIFA y aplaudir la cancelación de la iniciativa de privatización por parte de Infantino.
Un comunicado que en su segunda parte ya se calentaba para el gran palo a la Liga de Tebas: «Este es, además, el mismo principio que el Real Madrid ha venido defendiendo en el ámbito nacional. Nuestro club se opuso y no participó en su día en la operación por la que LaLiga comprometió un porcentaje de los ingresos audiovisuales futuros de los clubes durante cincuenta años a cambio de la entrada de un fondo privado como es CVC».
El Real Madrid, con estas palabras, pone ante un espejo a Tebas y deja claro que la iniciativa que quería llevar a cabo la FIFA, y de la que tanto ha rajado el presidente de la Liga, es lo mismo que el acuerdo al que se llegó con CVC y ante el cual los blancos se opusieron de manera frontal: «Hipotecar durante medio siglo unos ingresos que corresponden a los clubes, que son quienes asumen la totalidad de los costes y de los riesgos, constituye un precedente que el fútbol no debe repetir, ya sea en nuestro país o en el ámbito internacional».