La Liga está que arde y este sábado dos equipos que se juegan todo por arriba y por abajo de la clasificación se verán las caras en el Santiago Bernabéu. Será en el derbi madrileño de la jornada 29 entre el Real Madrid y el Leganés, un partido que divide el corazón de una leyenda del club pepinero. «Dos ventrículos y media aurícula son del Madrid y la otra aurícula y media es del Leganés». Al habla está Luis Ángel Duque (Madrid, 1953), que por una mañana de martes en la que vuelve a salir el sol en la capital de España atiende a OKDIARIO para analizar las claves de este encuentro con el título y la permanencia en juego.
El primer entrenador en la historia en conseguir el ascenso del Leganés a Segunda División, una hazaña que logró un 27 de junio de 1993, y también antiguo director deportivo del equipo del municipio madrileño, no esconde sus ganas de ponerse al frente del banquillo, aunque tampoco niega que a día de hoy acabaría desesperado y «saldría en los telediarios» en la era del videoarbitraje. Su personalidad marcada, queda cristalina desde el inicio de la charla.
Luis Ángel Duque recuerda con cariño y nostalgia sus primeros años en el fútbol, esos en los que estuvo, entre otros, en los equipos infantil y juvenil de la EMT de Madrid. Sí, los de la empresa de autobuses municipal de la capital, que hace décadas tenía una rama futbolística en la que se estrenó Duque. La añoranza por aquella época, y por los amigos que todavía recuerda con ilusión, le viene continuamente a este hombre de fútbol que llegó del fútbol de tierra al fútbol profesional con su carácter castizo, bondadoso e “ir de cara”.
PREGUNTA: Es temprano, va a dar tiempo a hacerle todas las preguntas que quiero.
RESPUESTA: Tranquilo. Además, pregunta lo que quieras. Ahora, yo responderé lo que me dé la gana. A veces te vas a poner tú más colorado que yo.
P: En condiciones normales, en este tipo de partido lo máximo que se le podría pedir a un equipo como el Leganés sería que compitiese durante los 90 minutos en el Bernabéu. Pero estando en descenso y a falta de diez jornadas, es ganar o ganar para no meterse en un lío más grande.
R: Pues sí. El Leganés a lo largo de toda la temporada está compitiendo bien, lo que pasa es que luego no se refleja en el resultado. Sin embargo, fíjate, es capaz de ganar al Barça en Barcelona, al Atlético de Madrid… pero es un partido complicado para el Lega porque el Madrid también se juega mucho, el poder seguir ahí. Y además, ya sabes, cuando un equipo de arriba se enfrenta a uno abajo parece que tiene la obligación de meterle mano. Hay veces que eso no pasa. El tiene tres partidos difíciles: el Madrid, luego recibe a Osasuna y al Barça. Pero bueno, del estadio de Butarque al Hospital Severo Ochoa se suelen tardar diez minutos en coche o a veces lo mismo no llegamos.
P: Me decía antes que usted no era de Leganés, sino del Madrid castizo.
R: Vivo en Leganés desde hace 45 años y medio, que son los que llevo casado con mi mujer, Lourdes, afortunadamente.
P: No sé si ha tenido la oportunidad esta temporada de hablar con algún miembro de la plantilla. ¿Qué les diría a los jugadores si les tuviera delante en esta situación? (El Leganés es antepenúltimo con 27 puntos)
R: En Leganés todavía la gente se acuerda de mí, quiero decirte, porque al vivir en el pueblo y sales a la compra o a los médicos y tal… Yo a los jugadores siempre les decía lo mismo, que se ganen el derecho a ducharse, al agua caliente, porque es que los jugadores se creen que el agua caliente es gratis. Pues no, eso hay que ganárselo. Y el escudo famoso del Lega con los laureles, pues los jardineros cuando empiezan a recobrar el césped que sea al día siguiente o después de los partidos, tienen que encontrarse con el escudo del Lega.
Se lo tienen que ganar. Tienen que competir. Yo eso se lo decía siempre porque si no te van a ganar. Y luego si no ha sido por el partido, que en muchas ocasiones si el otro te aprieta, te aprieta más que unos zapatos nuevos. Pues estás ahí, pero tú tienes que competir, tienes que ser capaz. Eso es fundamental. El Madrid tiene lo que evidentemente no puede tener el Lega, pero apretarles arriba, que eso lleva un desgaste físico importante y la calidad del Madrid es muy grande y en cualquier momento te hacen un destrozo. No es que me voy a meter atrás.
Que sean honestos dentro del terreno de juego, que jueguen alegres, no significa que se descojonen de risa, pero que no tengan miedo cuando salgas y vean el estadio, pues se van a impresionar porque es enorme y está muy bien. Tienen que tener claro que es una suerte y un privilegio jugar en el Leganés y sobre todo un partido contra todo un Real Madrid. Yo creo que eso no hace falta ni motivación, se tienen que motivar solos.
P: Además, tenemos el recuerdo cercano del partido de Copa, con el Leganés vivo hasta el final y quizá les sirva para saber que ellos supieron aprovechar la desconexión del Real Madrid.
R: El Madrid en determinados partidos parece el Guadiana, que aparece y desaparece. El problema es que cuando desaparece, pues le complican la vida. Enfrente tienes un equipo bien preparado a nivel táctico, físico y técnico. Hay jugadores muy interesantes y muy buenos. Digo en todos los equipos. En el Lega también los hay. Es decir, que el Madrid no se puede fiar de que va a llegar el Lega y le va a meter seis, aunque a lo mejor o a lo peor sí se los mete. De entrada el Leganés ya te digo que va a competir seguro. Espero que le ponga las cosas difíciles. ¿Hasta qué punto? Pues no lo sé porque el Madrid cuando te coge te acribilla. Las cabras en el corral las mete rápido, cuidado.
P: ¿Quién es ese jugador diferencial del Leganés que dice ‘como tenga diez buenos partidos nos salvamos’?
R: Hay tres o cuatro, pero para mí sobre todo Raba y Juan Cruz son dos zurdos que tienen muchísima calidad. Juan Cruz es más rápido que Raba, que tiene muchísima calidad. El Leganés es un equipo que está compensado. Tiene a Dimitrovic, que es un buen portero, Sergio González, el capitán, que es un buen central, que va muy bien de cabeza en estrategias ofensivas. Arriba tiene a Miguel de la Fuente, Diego García. En el centro del campo, Neyou está haciendo un muy buen papel al mismo tiempo que Renato Tapia.
P: Hablando de Borja Jiménez. Mirándole a él y viéndole a usted me parece increíble que hayan dirigido al mismo equipo. A él le veo como el prototipo de entrenador moderno. Habiendo logrado todo un ascenso a Primera, ¿le genera algo de desconfianza el hecho de que, hablando claro, no haya tocado un balón en su vida?
R: Yo he tenido ocasión de hablar con él y hoy por ejemplo sales a la calle y hace un sol espléndido, entonces no puedes decir que está lloviendo más que cuando enterraron a Zafra. Es un buen entrenador, un hombre muy trabajador, muy meticuloso. Tiene su mérito, por supuesto. El ascenso a Primera y hasta hace dos semanas mantener al equipo fuera de los puestos de descenso. Tampoco tienes que ser un figura, que se ponga a tirar y deje a la araña dando saltos.
Para mí lo más importante en un entrenador es manejar el vestuario con la mano izquierda. También como el torero, intentando sacar el máximo rendimiento a los jugadores. Realmente en su puesto tienes que exprimir entre comillas al jugador. Borja lo está haciendo más o menos bien, pero ha habido en determinados partidos que no sé si ha echado el freno de mano y ahí se ha podido perder algún partido o, lo que es igual, no puntuar. Pero el que haya jugado o no haya jugado…
Si tú lo que tienes es que decirles cómo quieres que jueguen y ellos son profesionales. No es lo mismo que cuando entrenas alevines, que le tienes que decir que el eje longitudinal del pie, la puntera, al tocarla con el interior del pie izquierdo, precisamente ese eje longitudinal del pie derecho es el que marca la salida de la dirección del balón. Eso no se lo puedes decir a un profesional porque lo sabe. No te podías pensar al principio que el Lega iba a mantener la categoría con facilidad o que no iba a sufrir como un parto que viene de nalgas. Espero que el Lega mantenga la categoría, aunque me reitero que estas tres jornadas que vienen son muy difíciles.
P: El Leganés es el matagigantes de esta Liga.
R: Hace muchísimos años el Rayo Vallecano con Álvarez del Villar de preparador físico era el matagigantes. Para mantenerse le vendría bien serlo en la segunda vuelta.
P: Le voy a pedir que repita la frase que me decía antes de la entrevista sobre cómo se divide su corazón entre Real Madrid y Leganés.
R: Nunca he sido un hipócrita, ningún falso ni nada de eso. Mi padre me hace socio del Madrid a través de la Peña Madridista Los Macizos que estaban en la calle del Mesón de Paredes. Tenía diez años y he sido del Madrid toda la vida. Además, no me perdía ni los partidos de los martes que jugaba el equipo B con algún equipo de Segunda. He ido siempre al Bernabéu y siempre he sido socio abonado del Madrid. Lo que pasa es que cuando me casé con Lourdes, que tenía 25 años, es cuando ya voy conociendo pooc a poco el Leganés. Entreno a los alevines, al filial y al primer equipo. Por antigüedad soy más del Madrid que la Cibeles y el Paseo de la Castellana. Dos ventrículos y media aurícula son blancas y la otra aurícula y media puede ser del Lega. Los periodistas me hacéis siempre la pregunta. Es más difícil que ponerle bragas a un pulpo.
P: Además, esta vez tiene todavía más picante al jugarse tanto los dos, y eso que ha habido partidos con emoción como en el que bajó el Leganés la última vez (2020).
R: El Madrid no deja de ser el Madrid, tampoco puede entregar los partidos. Es verdad que hay una jugada para mí muy puntual que Jovic hace una zamorana. Era un penalti claro. El árbitro no lo pita. Y Óscar Rodríguez tiene una ocasión clarísima, como le pegaba él al balón y la pega desde la frontal del área y la echa por arriba. Espero y deseo que este año el Lega, dentro de estas tres jornadas que son complicadas, sobre todo el Madrid y el Barça, sin menospreciar a Osasuna, en los otros siete partidos que quedarán dé el do de pecho porque hay una ilusión tremenda en Leganés.
Leganés es una ciudad que censados estaremos 195.000 personas, perfectamente podemos tener un equipo en Primera porque las cosas se están haciendo muy bien y además hay un estadio para 13.000 personas, la Ciudad Deportiva con tres campos de hierba y residencia. Ahí entrenaba yo en Segunda y los campos eran de tierra. Teníamos que compartir el vestuario con los equipos del pueblo. El primero que llegaba se duchaba con agua caliente, luego se acababa y se fastidió el tema.
P: ¿Había visto una temporada igual de exigente para el Real Madrid? ¿Piensa que a este ritmo infernal podrá llegar hasta el final y luchar por los cuatro títulos?
R: Todos los equipos aprietan. El Barça tiene muy buena plantilla, con tres jugadores determinantes, Raphinha, Lamine Yamal y Lewandowski, que siempre está donde hay que enchufarla, aparte de Pedri. El Madrid está teniendo bajas muy importantes, como tuvo ya también el año pasado, pero a pesar de todo está ahí en Champions, en la Copa del Rey y en Liga. Tengo claro que el Madrid va a competir hasta el último segundo y le doy tantas posibilidades como al Barça, sin olvidarme del Atlético, aunque esté ahora hay un poquillo descolgado. Como entrenador que he sido veo posibilidades reales al Madrid y como aficionado las veo todas.
P: Ese último segundo no va a ser el 31 de mayo en la final de Champions, sino el 13 de julio en Estados Unidos con la del Mundial de Clubes. Ese descanso de 72 horas entre partido y partido que exigió Carlo Ancelotti en la famosa rueda de prensa de Villarreal y la respuesta de Javier Tebas refiriéndose a este encuentro ante el Leganés al no cumplirse de cara a la vuelta de semifinales de Copa. ¿Cómo ve todo?
R: ¿Qué quieres que te diga? Es verdad que los jugadores no son máquinas y necesitan su recuperación, pero los equipos de élite tienen todos los medios e instalaciones y médicos y un montón de cosas. Pueden recuperar perfectamente al jugador. Como dice un chascarrillo: carrera que no pega al galgo en el cuerpo queda. Lo de las 72 horas… imagino que es cansado por los aeropuertos y tal, pero que no se le olvide al jugador profesional que tiene una profesión, que son unos privilegiados porque lo que ganan en el fútbol no lo gana cualquiera.
P: ¿Usted no entendería si se produjera ese plantón?
R: Yo la verdad es que no lo entendería. Alguno dirá Luis es un demagogo. Yo entrenando al Compostela en Segunda hacíamos desde Santiago viajes a Almería, Jerez, Valencia… E íbamos en autocar, de noche y mis jugadores se tumbaban en las esterillas en el pasillo y al final competían bien. La exigencia era máxima, por eso fue un logro tremendo. El mérito que tenían aquellos jugadores… los de ahora no tienen por qué hacer esto. Insisto en la cantidad de posiblidades y medios que hay porque tanto quejarse…
P: Ahora el público joven idealiza a tipos polémicos como Javi Poves. En su época se hablaba bastante de usted por lo que hacía en los banquillos y no me refiero por lo bien o mal que dirigiera a sus equipos, sino por sus giros, piruetas… ¿Usted dejaría a Javi Poves en anécdota?
R: Pero a mí me salía. No entro a jugar a nadie. En mi primera etapa en el Lega llevaba por bandera esa famosa frase del sentimiento pepinero. No me podía contener. El Lega marcaba y yo me subía a la valla y celebraba el gol con los aficionados. Ahora me sacarían tarjeta, no estaría en el banquillo prácticamente en toda la temporada.
P: ¿Podría entrenar en esta época en la que todo se mira con lupa?
R: Sin entrar en el tema de los arbitrajes, las he tenido tiesas con los árbitros, pero he tenido buena relación y de respeto con ellos. Cuando estás entrenando a un equipo teóricamente más humilde tienes que estar al loro de todo, absolutamente de todo lo que pasa. Muchas veces pedía a lo mejor un penalti y pasaba y digo ¿qué quieres que te diga lo contrario? Pues si cuela…
P: Basándome en las entrevistas que te he leído y en escucharte cada fin de semana en el Tiempo de Juego de la Cadena COPE sé que te molaría volver a entrenar, pero le pinto un escenario: Real Madrid-Leganés, minuto 90, 0-0 y marca Juan Cruz. El gol es dudoso porque tiene una uña en fuera de juego y se pasa el árbitro de turno tres minutos en la pantalla del VAR. ¿Qué haría?
R: Yo saldría en el telediario. Hay que estar en un banquillo con lo que se sufre, con las famosas pulsaciones que se te van. Si el VAR lo que tiene que hacer es precisamente es quitar dudas, no para ofrecer más.
P: ¿En qué invierte su tiempo ahora?
Mato el mono con los compañeros de la COPE y veo todo el fútbol que puedo. Hay veces que meto a mi mujer tal empacho cada vez que que cuando vemos al Madrid…
P: La personalidad que tiene es única y además recurre mucho al refranero español. ¿Cuál es su frase que más le recuerdan si se encuentra a algún conocido por la calle?
R: Siempre hay gente que a lo mejor le sientan mal, pero hay muchas. Cuando me han intentado incomodar, que también los hay que intentan incomodar, digo un chascarrillo muy castizo que es a palabras necias, la trompa de Eustaquio en perfecto estado de letargo. Y me quedo tan tranquilo con los que presumen más que un ratón encima un queso Ya te digo que tengo muchas. Pero además hay otra cosa. Yo no me preparo estas frases. No vengo con una chuletilla y apunto y digo ahora voy a decir esta. Procuro no ofender a nadie ni que nadie se dé por aludido.
P: ¿En esta sociedad que se ha generado con personas de piel tan fina va con el freno pisado?
R: Hay veces en los partidos que sí porque todo el mundo se da por aludido en plan en plan mal. Y por supuesto, hay veces que yo digo alguna expresión y a lo mejor o a lo peor alguien se puede dar por aludido. No lo digo en tono peyorativo, pero lo que tampoco a hacer es darme siete puntos de sutura en la boca para no hablar, porque no sería yo. He procurado ser siempre como soy, natural. No sé si eso es bueno o es menos bueno, pero ser natural y llamar a las cosas por su nombre.
P: Por último, le pido que haga una promesa si el Real Madrid gana la Liga y el Leganés se salva.
R: Si el Madrid gana la Liga, y ahora se meterán conmigo, no haré nada porque es costumbre. Y si el Lega se salva pues no sé porque más de joven podría decir me afeito la cabeza. Ahora sería poco porque tengo ya la frente prolongada, con lo cual… La celebración la hago en casa. Lo que sí me costaría mucho, mucho, mucho es siendo diabético no probar el dulce en dos meses. Si el Lega mantiene la categoría, que a lo mejor a ti te parece poca cosa, pero me tiraría dos meses, tampoco más, sin probar el dulce. Yo ahora paso por las pastelerías de Leganés y me tengo que distraer. Tengo que ir mirando hacia otro lado porque parece que hay un imán que me atrae. Doy mi palabra de honor que si el Lega se salva me tiro dos meses que no pruebo el dulce.