La rueda de prensa de José Mourinho había terminado. O eso parecía. El jefe de prensa del Real Madrid daba por concluida la comparecencia previa al encuentro contra el Elche cuando el entrenador portugués tomó la palabra por última vez. Nadie le había preguntado por los penaltis. Algo que sorprendió, y mucho, al técnico madridista.
«¿Hoy no me preguntáis por los penaltis? Es extraño, ¿no?», soltó Mourinho en voz alta mientras se preparaba para abandonar la sala de prensa de la Ciudad Real Madrid. Una reflexión cargada de ironía y que no fue casual. Era un recado directo a los periodistas que cubren el día a día del club blanco después de una jornada marcada por las penas máximas señaladas a favor del Barcelona y el Atlético de Madrid.
Mourinho no señaló directamente a ninguno de los dos equipos, pero no hacía falta. El Barcelona se impuso por 2-4 al Levante en el Ciudad de Valencia en un encuentro en el que Lamine Yamal marcó desde los once metros. García Verdura señaló penalti después de que Mandi, que se encontraba en el suelo intentando despejar el balón, golpease la parte inferior del pie del futbolista azulgrana.
El Atlético de Madrid también abrió su victoria contra la Real Sociedad desde el punto de penalti. El encuentro permanecía atascado hasta que una mano de Job Ochieng dentro del área permitió a Alejandro Grimaldo hacer el 0-1 en el minuto 82. El conjunto rojiblanco aprovechó el golpe para terminar imponiéndose por 0-3 en Anoeta.
Mourinho no olvida lo sucedido contra el Betis
Dos penaltis que llegaron poco más de una semana después de la enorme polémica que se produjo en el encuentro entre el Betis y el Real Madrid. Aquella noche, Mbappé tuvo en sus botas el empate en el tiempo de descuento, pero Álvaro Valles detuvo el lanzamiento del delantero francés.
El Real Madrid reclamó entonces que la pena máxima debía repetirse por la posición de Marc Bartra. El defensa bético comenzó a entrar en el área antes del golpeo y terminó siendo el futbolista que impidió que Mbappé pudiese disputar el rechace. El VAR revisó la acción y decidió que no existía ninguna infracción porque el central mantenía uno de sus pies apoyado fuera del área.
El Comité Técnico de Árbitros respaldó posteriormente la decisión, pero Mourinho no quedó convencido. Antes del encuentro de Champions contra el Inter de Milán recuperó su histórico «¿por qué?» para pedir explicaciones sobre la jugada: «¿Por qué no fue repetido el penalti?».
El portugués volvió a poner ahora los penaltis sobre la mesa sin necesidad de que nadie le preguntase. Mourinho esperaba una cuestión sobre las decisiones de la última jornada, pero no llegó. Por eso decidió formularla él mismo. La rueda de prensa había terminado, pero el entrenador del Real Madrid todavía guardaba un último dardo.