Arbeloa sale reforzado del plebiscito del Bernabéu
Arbeloa debutó con una victoria balsámico contra el Levante en el Bernabéu
El entrenador del Real Madrid acertó en los cambios dando un impulso clave al equipo
Crónica: Güler y Mbappé acallan los pitos
Álvaro Arbeloa sobrevive al plebiscito del Santiago Bernabéu. La realidad es que nunca fue juzgado por un Chamartín enfurecido, que no dudó en mostrar su enfado con unos jugadores que han manchado la imagen del Real Madrid en los últimos partidos, especialmente contra el Albacete en los octavos de final de la Copa del Rey. Pero la afición, como era de esperar, dejó fuera de esta bronca a un entrenador que poca culpa tiene de lo sucedido en el Carlos Belmonte y que se estrenaba como técnico madridista ante su hinchada.
Arbeloa tenía una tarde complicada, como el resto del Real Madrid. No era un día sencillo para pertenecer a este club. No se recordaba por Concha Espina tal bronca. Incluso dio la sensación de que, en algunos momentos, los blancos jugaban como visitantes. Pero el entrenador supo sobreponerse a un ambiente enrarecido para aportar soluciones desde el banquillo.
Arbeloa apostó por un once que, en los primeros 45 minutos, fue incapaz de generar peligro a un Levante bien plantado, lo que enfadó aún más a los madridistas. Pero en el descanso hizo lo que debe hacer un entrenador, que no es otra cosa que buscar soluciones. Para ello, retiró a Gonzalo, que no estaba jugando en la posición que más le beneficia, y a Camavinga, para dar entrada a Mastantuono y Güler. Y la realidad es que surtió efecto.
La presencia de Arda Güler en la medular madridista mejoró el juego de los blancos. La pelota se movía con mayor velocidad y criterio. De sus botas nació el centro que Asencio remató para hacer el 0-2 definitivo. Mastantuono estuvo mejor que contra el Albacete -peor era imposible-, rozando un golazo que se estrelló en el travesaño. Más tarde, la entrada de Ceballos mejoró aún más al equipo.
La virtud de Arbeloa fue saber cambiar lo que no funcionaba. Hacía tiempo que en el Bernabéu no se veía la sustitución de dos jugadores al descanso por un motivo táctico, y esto lo agradece una afición madridista que se agarra a cualquier esperanza para volver a sonreír.
Arbeloa, un hombre de unión
Arbeloa ha llegado al primer equipo del Real Madrid para unir, para reconstruir todo lo que estaba derruido. El entrenador del conjunto blanco tiene claro que debe defender al club en todos sus estamentos, desde el vestuario hasta la cúpula, para recuperar el pulso de una entidad que está muy tocada tras una temporada llena de altibajos.
En la cúpula del Real Madrid, donde están los que mandan, están encantados con Arbeloa. Saben que es un hombre de club y tienen claro que es un gran proyecto de entrenador. Siempre ha estado entre los elegidos y, cuando le ha llegado la oportunidad, aunque pueda ser prematura, los que toman decisiones están convencidos de que puede ser un grandísimo técnico.