Real Madrid

El agradecimiento de Llull al madridismo por animar como nunca a pesar de las limitaciones del Gobierno

El Real Madrid jugó contra el Hapoel sin público

Llul se pronunció en redes sociales agradeciendo el apoyo que pudo asistir

Scariolo se teme lo peor con Tavares: «Probablemente el viernes jugaremos sin él»

Sergio Llull fue consciente del perjuicio que causó jugar sin público en un partido tan importante para el Real Madrid. El Gobierno de Pedro Sánchez prohibió la entrada de aficionados en el Movistar Arena para el partido de Euroliga frente al Hapoel después de que la Comisión Estatal lo decretase de alto riesgo por la llegada del equipo israelí. Aun así, el jugador madridista agradeció el apoyo en redes sociales.

«Palacio, brutal lo de esta noche. Éramos menos, pero os habéis hecho notar como nunca. Gracias a todos por venir. El viernes más», escribió en su perfil de X Sergio Llull. Un mensaje después de sentir el apoyo del aficionado madridista que pudo entrar al estadio pese a las restricciones del Gobierno, dejando unas gradas semivacías en un partido clave de la temporada.

A pesar de que la concentración fue mínima, el boicot siguió adelante y perjudicó a miles de seguidores blancos que no pudieron ir al Palacio. Estuvieron poco más de una hora con banderas de Palestina y cánticos pidiendo sanciones contra todos los equipos que viajan a España procedentes de Israel. Una protesta que podría volver este mismo viernes e incluso retornaría el próximo 12 o 13 de mayo en caso de que se necesitase un hipotético quinto encuentro. Un caso en el que, tanto Sergio Llull como el Real Madrid piden que el Movistar Arena esté abierto a todo el público para tener ese apoyo crucial en esta clase de eliminatorias.

 

El Real Madrid de Llull da el primer golpe al Hapoel

El Real Madrid arrancó con triunfo su eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga contra el Hapoel IBI Tel Aviv al imponerse en casa por 86-82, en un encuentro donde la nota negativa la puso la lesión temprana del pívot caboverdiano Walter Tavares, uno de los puntales del plantel.

Sin embargo a los dos minutos se hizo el silencio cuando el pívot Walter Tavares, hombre capital del anfitrión, pisó mal bajo el aro y se marchó a los vestuarios para no volver, cojeando por un problema en la rodilla izquierda. A la espera de conocer las consecuencias, cada partido que no esté, si es que se ausenta de alguno, será un obstáculo en los planes de conquistar Europa.

Ausente el caboverdiano, se convocaron oposiciones a líder de la noche. Y ese papel lo asumió, en los instantes posteriores, Facundo Campazzo. Con 6-7 en el arranque, el base argentino metió la mano en el carro de los triples y anotó cuatro de cinco para hacer doce puntos en un parcial de 14-4 que catapultó a lo suyos hasta el 20-11 (m.6). Ese golpe sobre la mesa lo complementó el colectivo en modo ‘hormiga’, con hasta seis anotadores diferentes de dos puntos para poner el 25-13. Un contexto muy diferente al del rival, donde la producción ofensiva se la repartían en exclusiva Vasilije Micic y sobre todo Dan Oturu, que sin Tavares en la pintura se dio un festín durante toda la noche (20 puntos y 17 rebotes para 38 de valoración).

Un parcial de 0-8 entre cuartos acercó los telavivíes, pero en seguida el cuadro local espantó cualquier amago de reacción con un 15-4 manufacturado en la trinchera de las rotaciones, con Trey Lyles al frente. Fue el pedestal para acabar marchándose al descanso con quince de renta favorable, doblando en asistencias al rival y dividiendo entre cuatro las pérdidas (48-33, m.20). Todo parecía encarrilado a esas alturas y no dejó el Real Madrid que cambiase el guión, impidiendo que el rival saltase por encima del muro psicológico de la decena de desventaja.

En ese objetivo le sostuvieron su buena defensa, una constante a lo largo de la noche, y un momento de inspiración en el aro contrario de Mario Hezonja (70-55, m.30). La sensación es que la calma se había instalado de forma fija hasta el desenlace, pero por momentos se enfangó el enfrentamiento con una antideportiva de Gabriel Deck que llegó acompañada de una técnica a Sergio Scariolo y poco después de un triple de Antonio Blakeney, para situar a los suyos a once.

Esa zozobra se replicó en el otro lado cuando al poco Dimitris Itoudis fue castigado con una segunda técnica y se marchó visiblemente enfadado por la bocana de vestuarios, hecho que frenó momentáneamente la reacción de los suyos. Situados a 18 puntos a falta de cuatro minutos y medio, sin nada que perder, fue entonces cuando ofrecieron su mejor versión. Hasta tal punto que con tres triples seguidos, uno de Ish Wainright y dos de Blakeney, se pusieron a cuatro a menos de un minuto para el final. Aguantó el Real Madrid y terminó de cerrar la velada a su favor, con el aviso de que no puede relajarse en lo que le queda de serie.

 

 

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