La psicología sugiere que las personas que caminan de un lado a otro cuando hablan por teléfono no lo hacen por costumbre, es su forma de compensar la falta de señales visuales
Un comportamiento que ayuda a procesar mejor la información de la conversación telemática de una manera más favorable
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El sencillo acto de caminar de un lado para otro mientras hablamos por teléfono es un comportamiento habitual que realizamos sin darnos cuenta. Los psicólogos aseguran que este movimiento no se relaciona con el nerviosismo, sino que se produce porque el cerebro procesa la información de la conversación cuando no existen señales visuales.
En las conversaciones presenciales las palabras se complementan con gestos, expresiones faciales y movimientos de cabeza y en las que se realizan por teléfono los elementos que proyectan cercanía como los gestos quedan aislados, ya que la persona presta más atención a la voz, las pausas y la entonación.
Su significado
Caminar mientras se habla por teléfono acaba convirtiéndose en un acompañamiento físico del esfuerzo que requiere mantener la atención en una conversación. Por eso, el movimiento permite seguir el ritmo de las palabras, mantener la atención o facilitar la organización de las ideas. Los especialistas aconsejan no interpretar automáticamente este comportamiento como un indicio de nervios o ansiedad. A su vez, algunas personas optan por este hábito porque se sienten más cómodas y piensan que el movimiento les ayuda a interiorizar lo que les cuentan.
¿Caminar es sinónimo de nerviosismo?
Las personas que prefieren caminar espontáneamente para mantener una conversación telemática trabajan más la concentración, organizan pensamientos y acompañan el ritmo de la conversación. Además, la ausencia de contacto visual influye considerablemente pero no explica por sí sola por qué alguien decide levantarse y recorrer un espacio durante una llamada.
La opinión de los expertos
Los psicólogos detallan que cuando las personas tienden hacia comportamientos inconscientes la interiorización de las palabras llega de una manera más directa y de la misma manera la respuesta. Por lo tanto, una persona que camina de un lado para otro mientras habla por teléfono no es sinónimo nervios, sino que es una manera en la que su cuerpo lo acompaña para procesar mejor la información.