Reflexión

José Ortega y Gasset, escritor y filósofo español fallecido en 1955, sobre el amor: «La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora»

Retrato de José Ortega y Gasset pintado al óleo por Joaquín Sorolla en 1918, que conserva la Sociedad Hispánica de América, en Nueva York. Foto: Joaquín Sorolla vía Wikimedia Commons - Dominio público
Retrato de José Ortega y Gasset pintado al óleo por Joaquín Sorolla en 1918, que conserva la Sociedad Hispánica de América, en Nueva York. Foto: Joaquín Sorolla vía Wikimedia Commons - Dominio público
Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

José Ortega y Gasset dedicó al amor una parte destacada de su obra. Entre 1926 y 1927, el filósofo madrileño publicó en el diario El Sol una serie de folletones sobre el sentimiento amoroso, el enamoramiento y la elección de pareja.

Según la nota preliminar de Alianza Editorial, esos textos se reunieron después en Estudios sobre el amor, un libro que apareció primero en alemán, en 1933, y la edición en español no se puso a la venta hasta 1941.

En sus páginas, Ortega separa el amor de otros impulsos con los que suele confundirse, como el deseo.

¿Por qué la belleza que atrae no es la que enamora, según Ortega y Gasset?

«La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora», José Ortega y Gasset. La frase distingue dos efectos que una persona puede provocar en otra: la atracción y el enamoramiento, y plantea que pocas veces nacen del mismo rasgo.

La frase aparece recogida en El gran libro de las frases célebres, de Arturo Ortega Blake (Grijalbo, 2013).

Según el psicólogo Oscar Castillero Mimenza, que la incluye en una selección de frases de Ortega y Gasset para Psicología y Mente, atracción y amor no son lo mismo, aunque a mucha gente le cuesta distinguirlos. En su lectura, lo que lleva a sentirse atraído por alguien difiere de lo que permite enamorarse.

La diferencia entre deseo y amor en los ensayos de Ortega y Gasset

En «Facciones del amor», el primer ensayo de Estudios sobre el amor, Ortega criticó la vieja confusión entre amor y deseo. Como ejemplo de esa confusión en el terreno estético citó a Lorenzo el Magnífico, para quien el amor era «un apetito de belleza» (un appetito di bellezza, en italiano).

«Aquello que amamos, claro está que, en algún sentido y forma, lo deseamos también; pero, en cambio, deseamos notoriamente muchas cosas que no amamos», escribió el filósofo.

Para Ortega, desear algo es tender a poseerlo. Por eso, el deseo «muere automáticamente cuando se logra». El amor, en cambio, «es un eterno insatisfecho». El autor añadió que el deseo es pasivo, ya que quien desea espera que el objeto llegue hasta él.

En el amor ocurre lo contrario, porque es la persona quien va hacia lo amado. «En el acto amoroso, la persona sale fuera de sí», sostuvo Ortega, que comparó ese movimiento con una gravitación hacia el otro.

El filósofo admitió que, en su comienzo, el amor se parece al deseo, puesto que la persona o la cosa que lo provoca primero excita el ánimo. Sin embargo, precisó que el acto amoroso «no comienza sino después de esa excitación». Para Ortega, el amor es además un sentimiento continuo, que se prolonga en el tiempo.

¿Quién fue José Ortega y Gasset?

José Ortega y Gasset nació en Madrid en 1883. Según la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, se licenció en Filosofía y Letras en 1902 y se doctoró en Filosofía en 1904 en la Universidad Central de Madrid.

Amplió su formación en Alemania, con estancias en Leipzig, Berlín y Marburgo en 1905, 1907 y 1911. En 1910 obtuvo la cátedra de Metafísica de la Universidad Central de Madrid.

En 1923, Ortega fundó la Revista de Occidente. Entre sus obras figuran Meditaciones del Quijote (1914), España invertebrada (1921) y La rebelión de las masas (1930). Ese mismo año impulsó la Agrupación al Servicio de la República.

En 1936 partió al exilio, primero a París y después a Argentina y Lisboa. Volvió a España en varias ocasiones, hasta que murió en Madrid el 18 de octubre de 1955.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias