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Hay coches clásicos que han trascendido su condición de vehículo para convertirse en auténticas obras de arte sobre ruedas. Entre ellos, pocos nombres despiertan tanta admiración como el Ferrari 250 GT Berlinetta SWB, uno de los modelos más bellos, exclusivos y cotizados jamás fabricados por la casa de Maranello. Sin embargo, acceder a uno de los aproximadamente 175 ejemplares originales construidos entre 1959 y 1961 está al alcance de muy pocos coleccionistas. Precisamente por eso ha llamado tanto la atención la aparición en Bring a Trailer de un espectacular Ferrari 250 GT Berlinetta SWB Revival, una recreación artesanal desarrollada por GTO Engineering que combina la estética y el espíritu del icono italiano con soluciones modernas y una ejecución prácticamente obsesiva. La unidad salió a subasta con una puja que alcanzó 1.026.000 dólares, aproximadamente 890.000 euros al cambio actual.
Un homenaje a una leyenda de Maranello
Cuando Ferrari presentó el 250 GT Berlinetta de batalla corta, conocido mundialmente por sus siglas SWB (Short Wheelbase), estaba dando vida a uno de los deportivos más importantes de la década de los sesenta. Diseñado por Pininfarina y construido por Scaglietti, el modelo destacó tanto en carretera como en competición, acumulando éxitos en pruebas tan prestigiosas como el Tour de France Automobile y las 24 Horas de Le Mans.

Más de seis décadas después, ese legado sigue siendo tan poderoso que empresas especializadas han dedicado años a recrear fielmente aquellas máquinas. Es el caso de GTO Engineering, firma británica fundada en 1983 y reconocida internacionalmente por su trabajo en restauración de Ferrari clásicos. La compañía desarrolló una exclusiva serie denominada Revival, en la que reinterpretó algunos de los modelos más emblemáticos de la marca italiana.
El ejemplar recientemente subastado forma parte de esa serie limitada y fue construido entre 2020 y 2023 por encargo de su propietario. Según la documentación aportada, se trata de la unidad número 37 de una producción muy reducida.

Carrocería artesanal y proporciones perfectas
A simple vista, resulta difícil distinguir esta recreación de un Ferrari original de principios de los sesenta. La carrocería ha sido realizada íntegramente en aluminio trabajado a mano, respetando las líneas puras y musculosas que hicieron célebre al SWB de competición.
El acabado elegido tampoco pasa desapercibido. La pintura Grigio Ferro se combina con dos franjas longitudinales Rosso Cordoba que recorren la carrocería y acentúan su carácter deportivo. Los detalles son innumerables: faros Marchal, luces antiniebla integradas en la parrilla, tomas de aire delanteras, respiraderos tras las ruedas, tapón exterior de combustible y las inconfundibles salidas de escape cuádruples.

Un interior clásico con concesiones al confort actual
El habitáculo mantiene intacta la atmósfera de los grandes GT italianos de los años sesenta. Los asientos deportivos están tapizados en cuero Wildman & Bugby Tuscan Cigar Aniline, un material de gran calidad que aporta un aspecto elegante y artesanal. El mismo cuero se extiende por los paneles de las puertas y parte de la consola central.
El volante de madera preside un cuadro de instrumentos Veglia protagonizado por un enorme cuentarrevoluciones de 8.000 rpm y un velocímetro graduado hasta 190 millas por hora. En el centro del salpicadero aparecen los clásicos relojes auxiliares para controlar presión y temperatura del aceite, temperatura del refrigerante y nivel de combustible.

Sin embargo, no todo es nostalgia. Esta reinterpretación incorpora aire acondicionado, una característica que mejora notablemente la experiencia de conducción sin alterar la esencia visual del vehículo. De hecho, el sistema fue revisado recientemente como parte de las tareas de mantenimiento realizadas en 2026.
El alma del proyecto: un V12 Colombo de 3,5 litros
Si hay un elemento inseparable de cualquier Ferrari clásico, es su motor V12. En este caso, GTO Engineering desarrolló un propulsor Colombo de 3,5 litros que respeta la filosofía mecánica original mientras incorpora una fabricación contemporánea.

La mecánica está alimentada mediante tres carburadores Weber 40 DCL6 y se combina con una caja de cambios manual de cuatro velocidades. El resultado promete una experiencia de conducción puramente analógica, con un protagonismo absoluto del conductor y una banda sonora difícilmente comparable con la de cualquier deportivo moderno.
La configuración mecánica se completa con suspensión independiente delantera, amortiguadores Koni, eje trasero rígido y frenos de disco Dunlop en las cuatro ruedas con pinzas de aluminio. Todo ello busca reproducir las sensaciones dinámicas de un gran GT clásico manteniendo niveles razonables de fiabilidad y seguridad.

Una historia que conecta pasado y presente
Uno de los aspectos más curiosos de esta unidad es su relación con un Ferrari histórico real. La placa de chasis muestra la numeración 2515GT, correspondiente a un Ferrari 250 GTE de 1961 que fue entregado originalmente al príncipe Luis Napoleón, también conocido como Napoleón VI. Según la información proporcionada, aquel vehículo fue posteriormente desmontado, sirviendo como punto de partida para este ambicioso proyecto.
La referencia al 250 GTE añade además un interesante matiz histórico. Aquel modelo fue el primer Ferrari de producción concebido como auténtico 2+2 y desempeñó un papel fundamental en la expansión comercial de la marca durante los años sesenta. Equipado también con un motor V12 Colombo de tres litros, logró combinar prestaciones y practicidad como pocos Ferrari habían hecho hasta entonces.

Aunque no se trata de un Ferrari 250 GT Berlinetta SWB original salido de Maranello a comienzos de los años sesenta, el nivel de exclusividad de esta creación explica perfectamente su valoración. La subasta celebrada en Bring a Trailer alcanzó una puja máxima de 1.026.000 dólares, lo que equivale a unos 890.000 euros al cambio actual.