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REPASO

Turrón, el ‘perrhijo’ de Ortega Cano, testigo de sus años más convulsos: divorcio, polémicas y «semen de fuerza»

La muerte de Turrón ha supuesto un duro golpe para la familia de José Ortega Cano

El labrador chocolate acompañó al clan durante doce años

Turrón fue testigo de algunos de los momentos más convulsos de la historia reciente de la familia

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, llevo años siguiendo de cerca la actualidad social y los personajes que marcan la conversación pública. A lo largo de mi trayectoria he trabajado en medios como Cadena SER, El Independiente, Revista Capital y Diez Minutos, combinando información, análisis y contenido digital. Hoy cuento las historias que hay detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial atención a la actualidad del corazón, las casas reales y el universo televisivo.

La familia de José Ortega Cano atraviesa uno de sus momentos más tristes. Tal y como ha podido saber COOL en exclusiva, Turrón, el labrador chocolate que acompañó al diestro y a los suyos durante los últimos 12 años, ha fallecido dejando un enorme vacío en el hogar. Una pérdida especialmente dolorosa para todos los miembros del clan, que consideraban al animal mucho más que una mascota. La noticia se produjo apenas unos días antes de la celebración del cumpleaños de José Fernando Ortega Mohedano. Aunque la familia se reunió para festejar una fecha tan señalada, el encuentro estuvo inevitablemente marcado por el dolor. De hecho, durante uno de los habituales paseos matutinos de Ortega Cano llamó la atención la ausencia de Turrón, inseparable compañero del torero durante años y presencia constante en su día a día.

Ha sido ahora cuando el propio Ortega Cano ha confirmado públicamente la triste noticia. A la salida de su domicilio y en declaraciones a COOL, el maestro ha desvelado que Turrón había fallecido días antes, una pérdida que toda la familia sigue intentando asimilar. Según ha reconocido el propio diestro, tanto él como sus hijos continúan muy afectados por la muerte de un perro que formó parte de la familia durante más de una década. Durante estos 12 años, Turrón se convirtió en un miembro más del clan Ortega Cano y fue testigo silencioso de algunos de los momentos más importantes de sus vidas. El labrador estuvo presente en reuniones familiares, celebraciones, vacaciones y también en varios de los episodios más complicados que han sacudido a la familia en los últimos tiempos. Por ello, su muerte ha supuesto un duro golpe para todos aquellos que compartieron con él más de una década de cariño, fidelidad y compañía incondicional.

José Ortega Cano y José Fernando Ortega junto a Turrón. (Foto: STUDIO24)

La guerra mediática tras la docuserie de Rocío Carrasco

Uno de los mayores terremotos que vivió la familia durante los años en los que Turrón formó parte del hogar llegó de la mano de los documentales protagonizados por Rocío Carrasco. Primero con Rocío, contar la verdad para seguir viva y posteriormente con En el nombre de Rocío, la hija de Rocío Jurado reabrió viejas heridas familiares y puso el foco sobre algunos de los episodios más controvertidos de la historia del clan.

Frame de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. (Foto: Telecinco)

Especialmente sonadas fueron sus acusaciones contra José Ortega Cano. En la docuserie, Rocío Carrasco llegó a relatar algunos de los momentos más dolorosos que, según su versión, vivió su madre durante su matrimonio con el torero. Entre otras cuestiones, recordó un episodio en el que Rocío Jurado la habría llamado de madrugada para que fuera a recogerla a la finca de Yerbabuena tras una discusión con Ortega Cano. Unas declaraciones que generaron una enorme repercusión mediática y provocaron una nueva oleada de enfrentamientos entre los distintos miembros de la familia.

La ruptura de José Ortega Cano y Ana María Aldón

Si hay un episodio que marcó un antes y un después en la familia fue el final del matrimonio entre José Ortega Cano y Ana María Aldón. Tras más de una década de relación y un hijo en común, la pareja puso fin a su historia después de meses de rumores, desencuentros y declaraciones televisivas en 2022. Una separación que ocupó titulares durante mucho tiempo y que supuso uno de los momentos más delicados para el entorno del diestro.

La crisis estuvo marcada por los continuos desencuentros públicos y por las declaraciones de Ana María, que reconoció haberse sentido en un segundo plano frente al recuerdo de Rocío Jurado. De hecho, una de las escenas más comentadas de aquella etapa llegó cuando Ortega Cano aseguró en televisión que la cantante había sido «la mujer de su vida», unas palabras que la diseñadora confesó que le hicieron mucho daño. A ello se sumaron otros momentos tan mediáticos como la ya famosa frase del torero en directo: «Mi semen todavía es de fuerza, ¡vamos a por la niña!», pronunciada en un intento de acercamiento a su entonces mujer. Con el tiempo, Ana María también reveló que uno de los motivos que acabó deteriorando la relación fue la falta de apoyo mutuo en algunos de los momentos más complicados que vivieron como pareja.

José Ortega Cano, Ana María Aldón y su hijo José María en Madrid. (Foto: Europa Press)

La preocupación constante por José Fernando

Durante los 12 años que Turrón formó parte de la familia, uno de los asuntos que más preocupó a José Ortega Cano y a los suyos fue la situación de José Fernando. El hijo del diestro ha atravesado años especialmente complicados marcados por sus problemas de adicción, diferentes ingresos en centros especializados y diversos altibajos personales que mantuvieron en vilo a todo su entorno.

Tanto Ortega Cano como Gloria Camila han mostrado siempre su apoyo incondicional al joven, acompañándolo en cada paso de su proceso de recuperación y celebrando públicamente cada avance. A estas dificultades se sumó además otro duro golpe para la familia: la muerte de Michu en 2025, madre de la hija de José Fernando y una persona muy vinculada al clan durante más de una década. Su fallecimiento a los 33 años conmocionó a todos los Ortega Cano y supuso un momento especialmente doloroso para el joven, que siempre mantuvo una relación marcada por las idas y venidas, pero también por un profundo vínculo emocional.

El vigésimo aniversario de Rocío Jurado

Otro de los momentos más emotivos que ha vivido recientemente la familia ha sido la conmemoración del vigésimo aniversario de la muerte de Rocío Jurado. Dos décadas después de su fallecimiento, el recuerdo de la artista sigue muy presente entre sus seres queridos, que durante las últimas semanas han protagonizado distintos homenajes y muestras de cariño para mantener vivo su legado.