El susto que ha vivido Lucía Pombo a punto de dar a luz a su primera hija: «Mi sensación fue que rompí aguas»
La hermana mayor de María Pombo se encuentra en la semana 39 de embarazo
El susto que la piloto vivió durante una jornada de piscina en su pueblo
La cuenta atrás para que Lucía Pombo conozca a su primera hija ya ha comenzado. La hermana mayor de María Pombo se encuentra en la semana 39 de embarazo y, aunque la llegada de la pequeña Lola Belén es inminente, todavía tendrá que esperar un poco más. Eso sí, la piloto e influencer ha vivido un pequeño sobresalto que llegó a hacerle pensar que el parto había comenzado. Desde que anunció que estaba esperando su primer bebé junto a su marido, Álvaro López Huerta, Lucía Pombo ha compartido con total naturalidad cómo está siendo esta etapa. La creadora de contenido no ha ocultado ni las complicaciones que ha atravesado ni la ilusión con la que está viviendo la llegada de su hija, convirtiendo a sus seguidores en testigos de cada paso del proceso.
Ahora, cuando apenas quedan unos días para dar la bienvenida a Lola Belén, Lucía ha reaparecido en sus redes sociales para contar el inesperado episodio que ha vivido en las últimas horas y que ha estado a punto de terminar en un parto adelantado.
El susto de Lucía Pombo a punto de dar a luz
«Ayer hicimos un simulacro», comenzó explicando entre risas en un vídeo publicado en sus historias de Instagram. La influencer quiso dejar claro que no suele alarmarse fácilmente y que siempre intenta mantener la calma ante cualquier situación. «Yo no soy nada exagerada. No soy quejica, no me vuelvo loca, no busco donde no hay», aseguró antes de relatar lo sucedido.
Todo ocurrió mientras disfrutaba de un día en el pueblo. Tras salir de la piscina, comenzó a notar una sensación que le hizo pensar inmediatamente que había roto aguas. «Mi sensación fue que rompí aguas», explicó. Según contó, el líquido que notó no tenía nada que ver con el agua de la piscina y, además, insistió en que no era algo que pudiera controlar de manera voluntaria.
Aunque reconoce que en ningún momento se puso nerviosa, la pareja decidió actuar con prudencia. Prepararon rápidamente las maletas y emprendieron el camino de regreso a Madrid para acudir al hospital. Durante el trayecto, incluso tuvieron que enfrentarse a un importante atasco, una circunstancia que habría aumentado la tensión de cualquiera que creyera que el parto estaba en marcha.