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Lo llaman la ‘pequeña Suiza’, pero está en España y es el refugio veraniego de Jorge Fernández: rodeado de montes y con una gastronomía excelente

Jorge Fernández es uno de los presentadores más reconocidos de Antena 3

Siempre que puede hace una escapada a Aramaiona, su pueblo de la infancia

Cada vez son más los famosos que se decantan por el norte de España para pasar sus vacaciones

Después de dos décadas al frente de La ruleta de la suerte, Jorge Fernández se ha consolidado como uno de los rostros más famosos de su generación. Ha hecho de la cercanía una de sus principales señas de identidad y quienes siguen su programa conocen bien otra de sus constantes: las referencias a su tierra. Siempre que tiene ocasión dedica unas palabras al País Vasco, una comunidad que se ha convertido en su refugio veraniego.

Aunque nació en Alicante, Jorge Fernández ha explicado en distintas ocasiones que considera el País Vasco su verdadero hogar. Allí transcurrió buena parte de su infancia y allí continúa encontrando el lugar en el que refugiarse cuando necesita alejarse del ritmo de la capital.

Entre todos los rincones de la comunidad, hay uno que ocupa un lugar muy especial en su memoria: Aramaio, un pueblo conocido la «pequeña Suiza».

Unos recuerdos inolvidables

Ha sido Jorge Fernández el que ha hablado del significado que tiene Aramaio en una entrevista con Basque Magazine. «Es un pueblo pequeñito de Álava, donde iba en bici todas las tardes después del cole», comentó con naturalidad. Aunque se ha convertido en una de las personas más famosas de su generación, no ha olvidado dónde empezó todo.

Este apego ha quedado patente en numerosas emisiones de La ruleta de la suerte, donde no es extraño escuchar al presentador compartir alguna anécdota relacionada con su tierra o destacar la riqueza del País Vasco.

¿Cómo es Aramaio?

Situado en el territorio histórico de Álava, Aramaio cuenta con una población que ronda los 1.500 habitantes y destaca por un paisaje dominado por extensos bosques, praderas y montañas. Su ubicación, en plena sierra de Arangio, convierte al municipio en uno de los espacios naturales más singulares del interior del País Vasco.

Imagen de Aramaio. (Foto: Instagram)

Entre sus principales referencias geográficas sobresale el monte Orixol, que alcanza los 1.129 metros de altitud y constituye uno de los destinos habituales para senderistas y aficionados al montañismo. A ello se suma la proximidad del Parque Natural de Urkiola, uno de los espacios protegidos más conocidos del norte peninsular por su riqueza paisajística y ecológica.

La combinación de montañas, bosques y praderas ha llevado a que muchos viajeros comparen este entorno con algunos de los paisajes alpinos más conocidos de Europa. De ahí que Aramaio haya recibido con el paso de los años el sobrenombre de la «pequeña Suiza» del País Vasco, una denominación que hace referencia a la belleza de su entorno natural y a la tranquilidad que caracteriza al valle.

Un destino perfecto para el deporte

Además de las rutas de montaña, la comarca ofrece numerosas posibilidades para quienes buscan actividades en plena naturaleza. Muy cerca del municipio se encuentran los embalses de Ullíbarri-Gamboa y Urrunaga, dos de los principales espacios dedicados a los deportes acuáticos en el País Vasco.

Jorge Fernández ha reconocido que aprovecha sus estancias en la zona para practicar algunas de estas actividades, además de disfrutar de recorridos en bicicleta y paseos por los senderos que atraviesan el valle.

Ese contacto permanente con la naturaleza forma parte del estilo de vida que el presentador ha defendido durante años. Gran aficionado al deporte, encuentra en este entorno un lugar idóneo para descansar lejos del foco mediático.

Más allá de sus paisajes, Aramaio conserva un importante patrimonio histórico vinculado a la tradición rural vasca. Entre los edificios más representativos figura la antigua Ferretería de Aurtola, uno de los testimonios del pasado industrial de la comarca.

También destaca el caserío Salturri, así como otros ejemplos de arquitectura tradicional repartidos por distintos núcleos del municipio, entre ellos los caseríos de Olaeta, Azkoaga y Etxaguen. Estas construcciones reflejan la evolución histórica de un valle cuya economía estuvo durante siglos ligada a la agricultura, la ganadería y la actividad ferrona.

La conservación de este patrimonio, unida al reducido tamaño del municipio, permite que Aramaio mantenga una identidad muy marcada y un ambiente alejado del turismo masificado.

La gastronomía es excelente

Si el paisaje constituye uno de los principales reclamos de Aramaio, su oferta gastronómica es otro de los aspectos que más valoran quienes visitan la localidad. El municipio es conocido por albergar algunas de las sidrerías más reconocidas de la zona, donde se mantiene viva una de las tradiciones culinarias más populares del País Vasco.

El clásico menú de sidrería suele comenzar con chorizo a la sidra, seguido de una tortilla de bacalao y de bacalao frito acompañado de pimientos asados. Como plato principal no suele faltar el chuletón de vaca vieja o de buey, una de las especialidades más apreciadas por quienes visitan estos establecimientos.

El recorrido gastronómico concluye habitualmente con queso Idiazábal, servido junto a membrillo y nueces del valle, mientras que la bebida protagonista es la sidra servida mediante el tradicional txotx, directamente desde las barricas.

En definitiva, Jorge Fernández ha sabido elegir bien su refugio de verano. Aunque es bastante reservado con su vida privada, no le tiembla la voz siempre que habla de este pequeño pueblo que ha dejado una marca tan importante en su historia.