La dieta de Ion Aramendi (49 años) para adelgazar 12 kilos en seis meses: «Yo no estoy obsesionado con mi físico, pero vivo de salir en la tele»
Ion Aramendi lleva una alimentación saludable y hace mucho deporte
Se ha convertido en uno de los presentadores más famosos de Mediaset
"Me siento más fuerte que nunca", ha declarado el comunicador
Ion Aramendi atraviesa uno de los momentos más sólidos de su carrera. Desde su incorporación a Mediaset en 2022, se ha consolidado como uno de los rostros de referencia de Telecinco gracias a su trabajo al frente de Reacción en cadena, los debates de Gran Hermano y El verano se mueve, el nuevo formato con el que la cadena busca reforzar sus audiencias.
Paralelamente a su crecimiento profesional, ha protagonizado una notable transformación física que no ha pasado desapercibida para los espectadores. En los últimos meses ha perdido cerca de 12 kilos, ha reducido varios centímetros de cintura y asegura encontrarse en el mejor momento de su vida tanto a nivel físico como personal.
Lejos de atribuir el cambio únicamente a una cuestión estética, Aramendi sostiene que su principal objetivo ha sido mejorar su estado de salud y recuperar sensaciones que había perdido con el paso del tiempo.
Ion Aramendi cuida su físico
Durante una entrevista con Divinity, el presentador reflexionó sobre la relación que mantienen quienes trabajan frente a las cámaras con la imagen personal. Según explicó, la exposición pública hace que muchos profesionales presten una mayor atención a su aspecto físico, aunque insiste en que ese nunca ha sido su principal objetivo.
«Yo no estoy obsesionado con mi físico, pero vivo de salir en la tele y que a la gente le pueda caer bien. Ya no te digo ser más o menos guapo, pero sí sentirme bien. Si me siento bien eso funciona, porque se transmite buen rollo», afirmó.

Sus palabras reflejan una idea que ha repetido en distintas ocasiones: la confianza termina proyectándose también en la pantalla. Para Ion Aramendi, sentirse cómodo consigo mismo influye directamente en la forma de afrontar cada programa y en la energía que transmite al espectador.
El comunicador reconoce que el proceso le ha permitido recuperar sensaciones que hacía tiempo no experimentaba. «Me siento mejor que nunca, más fuerte, más guapo y más sexi que nunca», aseguraba al valorar los resultados obtenidos tras varios meses de trabajo.
Un cambio motivado por la salud
Aunque la evolución física ha coincidido con uno de los momentos de mayor visibilidad de su carrera, Ion Aramendi insiste en que la salud fue uno de los principales motivos que le impulsaron a modificar sus hábitos.
A través de sus redes sociales compartió con sus seguidores los resultados del proceso. En apenas unos meses consiguió perder 11.7 kilos, reducir 12 centímetros de cintura y aumentar su masa muscular, todo ello sin abandonar sus compromisos profesionales ni su vida familiar.
«He ganado músculo y me he puesto en forma, todo gracias a mi querida nutricionista Terica Uriol y a los maravillosos entrenadores Laura, Gonzalo y Dani», escribió junto a una imagen en la que mostraba la evolución experimentada.
El presentador también quiso poner en valor la constancia necesaria para alcanzar esos resultados. «Me siento mejor que nunca, recuperar la rutina deportiva y sentirse bien, ver cómo tu cuerpo va cogiendo forma y perdiendo grasa es una satisfacción, todo eso sí, sin dejar de lado mi trabajo en varios programas y mi vida familiar con tres hijos maravillosos y con una energía envidiable», comentó al respecto.
La ‘dieta del bocadillo’
Uno de los aspectos que más curiosidad ha despertado es el plan nutricional seguido por el presentador. Según explicó, la pérdida de peso se produjo gracias a un método diseñado por la nutricionista Terica Uriol, conocido popularmente como la «dieta del bocadillo».
Pese a su nombre, el planteamiento no consiste en basar toda la alimentación en este producto. La clave es mantener una dieta equilibrada en la que los hidratos de carbono siguen teniendo un papel protagonista mientras se reduce al máximo la ingesta de grasas.
Durante una entrevista con Welife, la especialista explicó la filosofía que hay detrás de este método. «Consiste en aprender a comer de todo y reducir al máximo la cantidad de grasas de nuestra alimentación. La base principal de una alimentación saludable son los hidratos de carbono, que son arroz, pasta, pan y patatas», señaló.
El enfoque rompe con algunas de las dietas restrictivas que eliminan por completo determinados grupos de alimentos. En este caso, los hidratos de carbono continúan formando parte de la alimentación, aunque acompañados de un mayor control sobre la calidad nutricional de los productos y la cantidad de grasa presente en ellos.
Hay que escoger un buen pan
Uno de los elementos más llamativos del método es la importancia que adquiere el pan, un alimento que con frecuencia desaparece de muchas dietas de adelgazamiento.
Según explica Terica Uriol, la clave no está en eliminarlo, lo que hay que hacer es escoger variedades con un bajo contenido en grasa. «Se puede comer el pan que no lleva grasa, sólo lleva harina, agua, levadura y sal. Hay que fijarse que no supere los 2 gramos de grasa por cada 100, es la clave», explicó.
Como ocurre con cualquier pauta nutricional, la cantidad adecuada depende de las necesidades energéticas, la actividad física y las características individuales de cada persona, por lo que la especialista insiste en la importancia de adaptar la alimentación a cada caso concreto.