Frases para la Historia

Arturo Pérez-Reverte (74 años) sobre la lectura: «Leer no te hace mejor persona, te hace más lúcido»

Leer no garantiza ser más bueno, pero sí puede proporcionar herramientas para comprender mejor el mundo y tomar decisiones con mayor libertad

Arturo Pérez-Reverte /Gtres
Aitana Pascual
  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Durante años se ha repetido que leer convierte a las personas en individuos más cultos, empáticos e incluso mejores. Arturo Pérez-Reverte plantea una mirada bastante más incómoda sobre esa creencia. «Leer no te hace mejor persona, ni más buena, ni más simpática. Te hace más lúcido. Y la lucidez te da libertad de elección», sostiene el escritor en una reflexión que pone el foco no en la bondad, sino en algo mucho más relacionado con la capacidad de comprender, cuestionar y decidir por uno mismo.

Leer no garantiza ser mejor

La frase parte de una diferencia importante, ya que tener conocimientos y tener mejores valores no son exactamente lo mismo. Una persona puede leer novelas, ensayos, historia o filosofía y continuar tomando decisiones egoístas o comportándose de manera poco ética. Los libros no funcionan como una fórmula automática capaz de transformar la personalidad de quien los abre, y precisamente ahí reside una de las claves de la reflexión de Pérez-Reverte.

El escritor ha defendido en numerosas ocasiones la importancia de la lectura para comprender la realidad. En una entrevista de 2002 llegó a explicar que, para él, el mundo no puede entenderse completamente sin los libros y que las lecturas permiten encontrar mecanismos para afrontar aquello que ocurre en la vida. Una concepción de la literatura que sitúa al lector ante diferentes experiencias, conflictos y formas de mirar.

La lucidez como herramienta

La segunda parte de la reflexión es todavía más interesante, ya que la lectura proporciona lucidez y esa lucidez amplía la capacidad de elección. Cuanto mayor es el conocimiento que una persona tiene sobre un asunto, más posibilidades puede valorar antes de tomar una decisión. Leer no elimina los errores, pero puede aportar contexto, referencias y perspectivas que de otro modo quizá permanecerían ocultas.

La trayectoria del propio Pérez-Reverte está profundamente vinculada a esa idea. La Real Academia Española lo describe en su discurso de ingreso como un lector apasionado y recoge su propia consideración de los libros como una parte fundamental de su vida intelectual. Para el escritor, escribir ha sido en buena medida una consecuencia de haber leído durante décadas.

La idea de Pérez-Reverte adquiere así una dimensión que va más allá del simple hábito de leer. Si conocer diferentes historias, épocas, personajes y puntos de vista ayuda a ampliar la mirada, también puede resultar más difícil aceptar determinadas ideas sin cuestionarlas. La lectura introduce preguntas, contradicciones y posibilidades, y precisamente esa capacidad de comparar puede hacer que una persona tome sus decisiones con mayor conciencia.