El rey Carlos III mueve ficha: cena familiar en Escocia mientras crece la tensión por el príncipe Harry
El rey Carlos III reunió en una cena privada en Escocia a varios miembros destacados de la familia real
El encuentro llega en plena expectación por la próxima visita del príncipe Harry al Reino Unido
Harry mantiene su intención de viajar acompañado de Meghan y sus hijos
La familia real británica volvió a reunirse este 1 de julio en Escocia en uno de los encuentros privados más llamativos de los últimos meses, justo cuando la esperada visita del príncipe Harry al Reino Unido vuelve a situar las tensiones familiares en el centro de la actualidad. Aunque el Palacio de Buckingham mantiene el habitual hermetismo sobre los asuntos personales de la monarquía, la coincidencia entre ambos acontecimientos ha despertado numerosas especulaciones sobre el ambiente que rodea actualmente a la Casa Real.
La información ha sido publicada por el diario británico Daily Mail, que asegura que el rey Carlos III recibió a varios miembros de la familia real en una cena privada celebrada en el histórico Palacio de Holyroodhouse, en Edimburgo, residencia oficial de la Corona en Escocia. El encuentro tuvo lugar en el marco de la tradicional Semana Real, una cita anual durante la que el monarca participa en diferentes actos institucionales y de reconocimiento a la sociedad escocesa.
Entre los asistentes se encontraban el príncipe Guillermo, heredero al trono, la princesa Ana y el príncipe Eduardo, duque de Edimburgo. La reunión incluyó una cena privada y una estancia en el palacio antes de la celebración del tradicional servicio de la Orden del Cardo, una de las ceremonias más solemnes del calendario de la monarquía británica.
Aunque este tipo de encuentros familiares no suelen hacerse públicos ni aparecen reflejados en el registro oficial de compromisos de la familia real, la reunión ha adquirido una relevancia especial debido al delicado contexto en el que se produce. En apenas unos días está previsto que el príncipe Harry viaje al Reino Unido acompañado, según han adelantado diversos medios británicos, por su esposa Meghan Markle y sus hijos, Archie y Lilibet. De confirmarse, sería la primera vez en cuatro años que toda la familia visita el país.
Desde que los duques de Sussex abandonaron sus funciones como miembros activos de la familia real en 2020 y fijaron su residencia en Estados Unidos, las relaciones con el resto de la institución han atravesado numerosos momentos de tensión. Las entrevistas concedidas por la pareja, el estreno de documentales y la publicación de las memorias del príncipe Harry contribuyeron a deteriorar aún más unos vínculos que ya se encontraban resentidos. Pese a ello, el deseo de Harry de acercar a sus hijos a sus raíces británicas parece seguir presente. El príncipe ha expresado en varias ocasiones su intención de que los pequeños puedan compartir tiempo con su abuelo, el rey Carlos III. Mientras Archie apenas ha coincidido con él en unas pocas ocasiones desde su nacimiento, Lilibet solo ha tenido un encuentro con el monarca cuando era todavía un bebé.
Sin embargo, uno de los principales obstáculos para ese reencuentro continúa siendo la cuestión de la seguridad. Harry mantiene desde hace años una batalla legal relacionada con el dispositivo de protección que recibe cuando viaja al Reino Unido. Después de perder el recurso presentado contra la decisión de retirarle la escolta policial financiada por el Estado tras abandonar sus responsabilidades institucionales, el príncipe volvió recientemente a solicitar una revisión de su situación, argumentando que no considera seguro viajar con su familia bajo las condiciones actuales. Las autoridades británicas, sin embargo, no habrían modificado su valoración, lo que ha generado nuevas discrepancias entre el equipo del duque de Sussex y los organismos responsables de evaluar los riesgos de seguridad.