DESFILE 12 DE OCTUBRE

La princesa Leonor sufre un pequeño percance en el desfile: se le cae el Toisón de Oro y pide permiso al Rey para recogerlo

Felipe VI le ha indicado discretamente dónde se encontraba para que pudiera recuperarla antes de comenzar la ceremonia

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Javi Fernández

El desfile del 12 de octubre está lleno de anécdotas y, una vez más, la Familia Real ha acaparado todas las miradas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido el primero en llegar al acto, donde, por protocolo, ha tenido que esperar la llegada de los Reyes. Poco después, Felipe VI y la Reina Letizia han hecho su aparición y, a continuación, han llegado la princesa Leonor y la infanta Sofía. Sin embargo, ha sido la heredera al trono la que ha protagonizado uno de los momentos más llamativos de los instantes previos al desfile.

Como marca la tradición durante su formación militar, Leonor ha acudido con el uniforme del Ejército de Tierra. Nada más bajar del coche, la hija mayor de los Reyes ha sufrido un pequeño percance al caérsele el Toisón de Oro, la condecoración que lleva como heredera de la Corona. Se trata de una de las órdenes de caballería más antiguas de Europa, fundada en 1430 por Felipe el Bueno, duque de Borgoña. Su emblema representa un vellocino de oro que pende de un collar y simboliza una distinción de especial relevancia para la monarquía española. Felipe VI impuso esta condecoración a su hija el 30 de enero de 2018, coincidiendo con su 50.º cumpleaños. Desde entonces, el Toisón de Oro forma parte de los símbolos que acompañan a la princesa en su papel institucional y en su preparación para convertirse en la futura Reina de España.

El pequeño incidente se ha producido cuando la Familia Real al completo ya estaba preparada para escuchar el himno nacional. Mientras observaba a su padre, Leonor se ha percatado de que le faltaba la insignia y le ha pedido permiso al Rey para recogerla. Felipe VI le ha indicado discretamente dónde se encontraba, con un gesto para que pudiera recuperarla antes de que comenzara la ceremonia. La princesa se ha agachado, ha recogido el Toisón de Oro y se lo ha vuelto a colocar con rapidez, tratando de resolver el contratiempo con discreción y sin alterar el desarrollo del acto. Todo ha ocurrido en apenas unos segundos, justo antes de uno de los momentos más solemnes de la celebración.

Así, un pequeño despiste ha marcado los instantes previos al desfile del Día de la Fiesta Nacional, una jornada en la que cada gesto de la Familia Real concentra la atención de los asistentes y de las cámaras.