Llega el verano y tu piel pide a gritos este tratamiento facial de Beldon Medical para lucir jugosa, hidratada y con mucha luz
La Dra. María Panadero, especialista médico-estética del centro, señala que antes del verano "hay que preparar la piel para el sol sin sensibilizarla"

- Laura Mesonero
- Laura Mesonero Ortiz (Madrid, 2002) Periodista especializada en SEO editorial y desarrollo de audiencias digitales, con experiencia en medios nacionales de referencia como La Razón (Grupo Planeta), The Objective media y ahora en OkDiario. Experta en estrategia de contenidos orientada a Google Discover y Google Search. Perfil híbrido entre redacción, análisis de datos y visión estratégica.
-
- Actualizado:
Con la llegada del verano, muchas personas tienden a dejar de lado su rutina de cuidado facial al pensar que con aplicar protector solar es suficiente. Sin embargo, esta época del año puede convertirse en una de las más exigentes para nuestra piel. La sal del mar, el cloro de las piscinas, la exposición constante al sol, el sudor y las altas temperaturas afectan directamente a la barrera cutánea.
Además, también cambia nuestro estilo de vida. Durante las vacaciones solemos dormir menos, alterar horarios, comer diferente, aumentar el consumo de alcohol o pasar más tiempo fuera de casa. Todo ello termina reflejándose en el rostro, que puede aparecer más apagado, deshidratado, con más imperfecciones o incluso con manchas.
Por eso, aunque mantener una buena rutina adaptada al verano sigue siendo fundamental, existen otros aliados que pueden ayudar a que la piel llegue más fuerte a los meses de mayor exposición. Los expertos insisten en que la clave no está en hacer tratamientos agresivos a última hora, sino en preparar la piel de forma inteligente para que pueda resistir mejor los efectos del verano.
Desde Beldon Medical explican que la medicina estética actual apuesta por procedimientos que trabajan la calidad de la piel, la hidratación y la prevención del envejecimiento sin comprometer la barrera cutánea. La Dra. María Panadero, especialista médico-estética del centro, señala que antes del verano «hay que preparar la piel para el sol sin sensibilizarla».
Preparar la piel antes de las vacaciones: el nuevo enfoque de la medicina estética
Durante años, muchas personas buscaban tratamientos intensivos justo antes de irse de vacaciones con el objetivo de conseguir una piel perfecta rápidamente. Sin embargo, los especialistas advierten de que no todos los procedimientos son adecuados cuando la exposición solar está cerca.
El objetivo actual es diferente: reforzar la piel, mejorar su resistencia y reducir el impacto de factores como los radicales libres, responsables del envejecimiento prematuro.
Según la Dra. Panadero, los tratamientos más interesantes antes del verano son aquellos que trabajan la regeneración, la hidratación profunda, la luminosidad y la capacidad de defensa natural de la piel.Siempre, eso sí, acompañados de una fotoprotección adecuada.
NCFT: vitaminas y nutrientes para recuperar la hidratación
Uno de los tratamientos destacados es el NCFT (Nutrient Complex Formula Therapy), una técnica basada en introducir en la piel un cóctel de nutrientes y vitaminas que ayuda a estimular procesos naturales como la producción de colágeno y elastina.
Su objetivo es mejorar la calidad de la piel desde dentro, especialmente en personas que llegan al verano con un rostro apagado, deshidratado o con signos de cansancio después de meses de rutina laboral.
La clave está en que no busca transformar la cara, sino mejorar su estado general, aportando más elasticidad, luminosidad y una textura más uniforme.
Exosomas: regenerar la piel antes de la exposición solar
Los exosomas se han convertido en uno de los tratamientos más conocidos dentro de la medicina estética regenerativa. Su función es favorecer la comunicación entre células y potenciar los mecanismos naturales de reparación de la piel.
Desde Beldon explican que se utilizan para mejorar aspectos como la textura, la firmeza y la luminosidad, especialmente en pieles que llegan al verano debilitadas.
«No se trata de cambiar la apariencia, sino de trabajar la calidad cutánea», explican los especialistas.
PRP facial: estimular la regeneración con el propio plasma
El plasma rico en plaquetas (PRP facial) es otra de las opciones recomendadas para quienes buscan una mejora progresiva y natural.
Este tratamiento utiliza el propio plasma del paciente para estimular procesos de regeneración, mejorar la luminosidad y devolver al rostro un aspecto más descansado.
Aunque no es fotosensibilizante, los expertos recuerdan que requiere planificación, ya que al realizarse mediante microinyecciones puede provocar pequeños hematomas y es necesario extremar la protección solar.
Neuromoduladores: prevenir las arrugas que se marcan en verano
El verano también tiene un impacto en las arrugas dinámicas. Gesticulamos más, fruncimos el ceño por la intensidad de la luz y la deshidratación puede hacer que ciertas líneas sean más visibles.
Los neuromoduladores actúan relajando determinados músculos faciales para reducir la aparición de arrugas provocadas por la contracción repetida.
Aunque no sensibilizan la piel frente al sol, los especialistas recomiendan hacerlo con cierta antelación, idealmente entre diez y quince días antes de viajar, para que el resultado sea natural.
Skinboosters: hidratación profunda más allá de las cremas
Otra de las opciones más demandadas antes del verano son los skinboosters, tratamientos diseñados para mejorar la hidratación y la calidad de la piel sin aportar volumen.
Son especialmente interesantes para quienes sienten que utilizan cremas hidratantes pero la piel sigue teniendo un aspecto apagado o tirante.
Su objetivo es aumentar la reserva de hidratación de la piel desde capas más profundas y ayudar a mantener la elasticidad durante una época en la que el calor y el sol la ponen a prueba.
Los tratamientos que conviene evitar antes de exponerse al sol
Tan importante como saber qué hacerse es conocer qué tratamientos es mejor posponer. Los expertos recomiendan evitar justo antes de vacaciones procedimientos que puedan dejar la piel más sensible, como determinados peelings profundos, láseres o técnicas que provoquen descamación.
No significa que sean tratamientos perjudiciales, sino que necesitan una planificación adecuada y suelen encajar mejor en épocas del año con menor exposición solar.
El cuidado diario sigue siendo la clave
Aunque estos tratamientos pueden ayudar a mejorar la calidad de la piel, los especialistas recuerdan que ningún procedimiento sustituye los hábitos básicos.
Durante el verano es imprescindible utilizar protección solar alta, preferiblemente SPF50, reaplicarla con frecuencia, mantener una buena hidratación, limpiar la piel suavemente y utilizar productos reparadores durante la noche.
Porque preparar la piel para el verano no consiste únicamente en llegar con mejor aspecto a la playa, sino en conseguir que pueda resistir mejor los meses más agresivos y recuperar su equilibrio cuando llegue septiembre.
Temas:
- Mujeres
- Tratamientos
- Verano
Últimas noticias
Lo más leído