Blanca Miñano, fundadora de Skinvity: «El 74% de las usuarias adapta la ‘beautytech’ a su tiempo disponible»
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El modo en que concebimos el cuidado personal en casa ha evolucionado hasta entrar en su era más tecnológica. Hoy, el hogar se ha convertido en un lugar de descanso y bienestar, donde el cuidado se concibe desde el punto de vista más profesional gracias a la beautytech, la fusión entre cosmética y tecnología. Esto es una realidad tan presente en España que, actualmente, el 70% de las mujeres encuestadas ya utiliza dispositivos de cosmética avanzada en casa de forma regular. Así lo confirma la segunda edición del II Observatorio Skinvity y, para conocer más detalle, hemos hablado con Blanca Miñano, fundadora de Skinvity, al respecto.
Hace tiempo que la estética y el cuidado personal dejó de ser algo de puertas para dentro. El discurso del autocuidado, más que como un rango privado, se encuentra en pleno apogeo, y ya no es extraño escuchar tanto a mujeres como a hombres sobre los tratamientos que se llevan a cabo. Esta transformación ha sido uno de los cambios más notables y significativos que han hecho que la belleza haya pasado a ocupar todos los aspectos del día a día de los consumidores.
Hablamos del beautytech y la forma en que ha transformado la manera en la que percibimos las rutinas de autocuidado. Según Blanca Miñano, «el punto de inflexión real ha ocurrido cuando la tecnología ha alcanzado un nivel elevado de eficacia. Esto ha permitido empezar a trasladar tratamientos de forma segura y eficaz de la clínica al hogar y ha sucedido de forma acelerada entre 2020 y 2023».
Un aspecto clave en esta evolución de la percepción es la accesibilidad a la tecnología. Históricamente, el acceso a la beautytech era algo inalcanzable; «antes exclusivos de las clínicas estéticas como la radiofrecuencia, la terapia LED o la presoterapia, han empezado a entrar en los hogares y los centros cada vez más se están especializando en tratamientos de alto valor añadido», explica la experta. A ello se suma la forma en que las españolas entienden el envejecimiento. Hoy, la prevención se ha establecido como protagonista de las rutinas de cuidado y se ha integrado con las rutinas de tratamiento.
Integrados en el día a día
«A la consumidora española le gusta estar al día de las últimas tendencias en autocuidado y bienestar, y está muy abierta a incorporar nuevas tecnologías a su rutina de cuidado», explica Blanca. No por ello es una consumidora fácil de convencer: «Esta predisposición no está reñida con la exigencia; antes de comprar, investiga, compara y busca evidencia de que la tecnología realmente funciona».
Determinan el éxito de los dispositivos en función de dos parámetros principales. Por un lado, la potencia del dispositivo y los resultados clínicos del mismo son importantes para el 88% de las encuestadas, según el Observatorio. También el precio es determinante, ya que todavía se percibe como un gasto muy alto para el cuidado.
Además, la posibilidad de integrarse en el día a día real de las consumidoras es algo realmente a tener en cuenta. «El 74% de las usuarias adapta el uso del dispositivo a su tiempo disponible, no al contrario», espeta Miñano. No esperan el momento perfecto, lo integran en su realidad imperfecta, lo que significa «que la tecnología se usa principalmente en la rutina nocturna, antes de dormir, o en momentos de descanso durante el fin de semana».