Ciencia
Trenes

En Suiza los trenes ya están circulando sobre paneles solares aprovechando los miles de kilómetros de vías y la idea está resultando ser un éxito

Suiza lleva tiempo dándole vueltas a cómo producir más energía sin llenar el territorio de instalaciones nuevas. No es sólo una cuestión medioambiental, también de espacio, por lo que cualquier idea que permita aprovechar infraestructuras ya existentes tiene muchas más opciones de salir adelante que un proyecto completamente nuevo. Y en ese contexto apareció una propuesta que, de primeras podía ser sorprendente ya que consiste en colocar paneles solares entre las vías del tren pero que parece funcionar y además, otros países desean seguir los mismos pasos.

Paneles solares en los trenes de Suiza, pero no a los lados, ni en estaciones, sino justo entre los raíles, en un lugar por el que pasan trenes constantemente y aunque se podría dudar de si funcionan o no, lo cierto es que más de un año después de su puesta en marcha, la respuesta empieza a ser clara. El sistema no sólo sigue en funcionamiento, sino que ha superado una de las pruebas más importantes: convivir con el tráfico ferroviario sin interferencias. Y eso, en un país como Suiza, no es precisamente un detalle menor.

En Suiza los trenes ya están circulando sobre paneles solares

Detrás de la idea está la empresa Sun-Ways, que en 2025 decidió probar el sistema en un tramo de apenas 100 metros en Buttes, en el cantón de Neuchâtel. Era una prueba corta, pero suficiente para comprobar si todo encajaba en condiciones reales. Para la prueba en cuestión, los paneles no se fijaron de forma permanente sino que se apoyaron sobre las traviesas y se podían retirar con relativa rapidez cuando hacía falta intervenir en la vía. Este detalle, que puede parecer secundario, ha sido en realidad uno de los puntos clave para que el proyecto tuviera sentido desde el principio.

Según su fundador, Joseph Scuderi, más de 11.000 trenes han pasado ya por ese tramo sin que hayan habido incidencias relevantes. Ni problemas estructurales, ni interferencias en la circulación. Este era el principal miedo, y de momento no se ha cumplido.

Energía generada y un problema que se resolvió solo

Desde mayo de 2025, la instalación ha producido más de 16.000 kWh, incluso teniendo en cuenta que estuvo parada alrededor de un mes por nieve y ajustes técnicos. No es una cifra espectacular, pero sí suficiente para demostrar que el sistema funciona en la práctica. La electricidad generada además se envía directamente a la red local. Es decir, no se queda como algo experimental, sino que se integra en el consumo habitual, que al final es lo que importa.

Hay también un detalle curioso que no estaba previsto y es que la limpieza de los paneles preocupaba desde el inicio, porque el polvo podía reducir su rendimiento. La idea era incorporar algún sistema específico, pero no ha hecho falta. El paso de los trenes, a velocidades cercanas a los 90 km/h, genera una corriente de aire que acaba limpiando la superficie de forma bastante eficaz.

Sin impacto en los trenes ni en el mantenimiento

Uno de los puntos más sensibles era comprobar si todo esto podía afectar al funcionamiento ferroviario. La operadora TransN, responsable de la línea, ha confirmado que no ha habido interferencias en el servicio. Ni retrasos, ni problemas en el mantenimiento, ni conflictos con las operaciones habituales. Tampoco se ha producido el temido deslumbramiento a los maquinistas, otro de los riesgos que se planteaban antes de poner en marcha la prueba.

Aun así, los Ferrocarriles Federales Suizos se mantienen prudentes. Siguen el proyecto de cerca, pero de momento prefieren centrarse en soluciones más convencionales, como instalar paneles en estaciones o infraestructuras ya adaptadas.