Historia

Encuentran una botella en el desierto de Egipto con una nota de 1977: tenía el nombre de un hombre y una dirección de Malta

Botella en el desierto
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En mayo de 1977, el guía beduino Suleiman Zidan estaba recorriendo el Desierto Occidental de Egipto cuando encontró una botella de vidrio junto a varios objetos antiguos. El hallazgo tuvo lugar en una zona rocosa de Wadi Jadid y, al abrir la botella, encontró una nota escrita en mayo de 1977. El mensaje era breve, aunque contenía algunas pistas reveladoras, entre ellas el nombre de Tom Moran y una dirección de Malta. El primo de Suleiman, Ayman, envió una fotografía de la nota al Times of Malta para tratar de averiguar quién era aquel hombre y qué vínculo podía tener con el desierto egipcio.

La primera pista condujo hasta unos registros oficiales de Malta de 1981, en los que figuraba una persona apellidada Moran relacionada con una vivienda en Marsaskala. A partir de ese dato, una búsqueda en grupos vecinales de la localidad permitió dar con Carmen Rossiter, la hermana de Tom. En un primer momento, Rossiter creyó que se trataba de una broma. Sin embargo, cambió de parecer en cuanto vio la fotografía y reconoció la letra de su hermano. Tom Moran falleció 1998, a los 54 años, sin imaginar que aquella nota permanecería allí durante casi dos décadas después de haberla escrito.

El mensaje hallado en el desierto egipcio

La familia explicó que Moran abandonó los estudios a los 16 años para ingresar en el Ejército británico, donde adquirió una formación técnica que posteriormente le abrió las puertas a trabajar como geofísico para una compañía petrolera estadounidense. A lo largo de su carrera estuvo en países como Arabia Saudí y Papúa Nueva Guinea, además de pasar varios años en Egipto. En la última etapa de su trayectoria profesional, trabajó para la División de Exploración de Petróleo estatal de Malta. Estaba casado y no tenía hijos, y sus allegados lo describen como un hombre muy meticuloso en su trabajo, aunque bastante bromista fuera del ámbito profesional.

Suleiman y Ayman encontraron la botella parcialmente enterrada en la arena, cerca de un antiguo depósito de acero y de unos restos secos de palmeras. Ambos forman parte de la comunidad beduina Rashaida y recorren la región para estudiar y recuperar las antiguas rutas y los senderos que utilizaban las caravanas de camellos para cruzar el desierto antes de que se construyeran las carreteras actuales. En sus expediciones anteriores ya habían encontraro otros objetos antiguos, entre ellos bidones militares de combustible de la década de 1940.

Que el papel haya permanecido intacto durante casi cinco décadas años en un entorno tan hostil se explica por la extrema sequedad del desierto egipcio y por la protección que le proporcionó la botella, resguardada entre restos de arena y metal. Asimismo, la práctica de dejar mensajes en lugares elevados está relacionada con la antigua costumbre de construir mojones de piedra para orientar a los viajeros por rutas remotas, indicar la ubicación de fuentes de agua y señalar zonas de descanso.

La importancia de las rutas beduinas

Los beduinos son un pueblo de origen árabe tradicionalmente nómada, estructurado en tribus. La palabra procede del árabe badawi, cuyo plural es badawin, y se traduce literalmente como «habitante del desierto». Tradicionalmente, este término se diferencia de hadar, utilizado para referirse a las poblaciones sedentarias que viven en ciudades y comunidades agrícolas. En español, la palabra «beduino» llegó a través del francés medieval.

Durante siglos, las comunidades beduinas han desempeñado un papel fundamental en la exploración y el conocimiento del desierto egipcio. Según el Servicio de Información Estatal de Egipto, el Desierto Occidental ocupa aproximadamente 680.650 kilómetros cuadrados, lo que representa alrededor del 68% de la superficie del país. Se extiende desde el valle del Nilo hasta la frontera con Libia y comprende zonas de mesetas, depresiones y grandes extensiones arenosas. El Desierto Oriental también tiene una gran importancia geográfica; está ubicado entre el valle del Nilo y el mar Rojo, y ocupa unos 225.000 kilómetros cuadrados.

Los oasis han sido puntos clave dentro de esta red de desplazamientos. En el Desierto Occidental destacan Siwa, Bahariya, Farafra, Dakhla y Kharga, lugares que han permitido mantener comunidades y actividades agrícolas gracias, entre otros factores, a la disponibilidad de aguas subterráneas. En el Desierto Oriental se han encontrado huellas relacionadas con la explotación de recursos minerales y con la conexión entre el valle del Nilo y la costa del mar Rojo.

Un ejemplo del valor patrimonial de estas regiones se encuentra en Wadi Al-Hitan, conocido como el Valle de las Ballenas. Situado en el Desierto Occidental, alberga fósiles de antiguos cetáceos que permiten estudiar la evolución de las ballenas y los cambios ambientales ocurridos hace unos 40 millones de años. La UNESCO incorporó el lugar a la Lista del Patrimonio Mundial en 2005.

En este contexto, el hallazgo de la botella con la nota de Tom Moran adquiere un significado especial. El objeto apareció en una zona desértica frecuentada por Suleiman Zidan durante sus expediciones. La familiaridad con el entorno permitió localizarlo y, posteriormente, iniciar una búsqueda para identificar a la persona que había escrito el mensaje en 1977.

Lo último en Ciencia

Últimas noticias